“Tu-cu-ma-no, tu-cu-ma-no…” Era la ovación que recibía desde la tribuna de Estudiantes de La Plata, en cada cruce o rechazo a cara de perro, Ramón Alberto Aguirre Suarez, el “Tucu” o “Negro” para sus amigos… Pero, cómo llegó un futbolista del norte de nuestro país a un equipo de la Ciudad de Las Diagonales.
Sin dudas, uno de los mejores jugadores y técnicos que hubo en River Plate fue, es y será Ángel Labruna. El “Feo”, como le decían sus amigos, jugaba de delantero y debutó en el equipo de Núñez a los 21 años, enfrentando a Estudiantes de La Plata, el 18 de junio de 1939.
Sin dudas, Norberto Alonso, es, fue y será, uno de los ídolos que tiene River Plate. El “Beto”, como se lo conoce, empezó a jugar al fútbol desde muy pequeño en su lugar de origen, Los Polvorines, Provincia de Buenos Aires.
Sin dudas, Carlos Ereros fue, es y será, un jugador de galera y bastón, o sino que lo digan los hinchas de Argentinos Juniors, club en el cual conoció la gloria.
Sin dudas, el gran arquero Amadeo Carrizo marcó un antes y un después en el fútbol. Ya que, el santafecino, fue el primero en romper las reglas que tenía que cumplir el golero al salir jugando, achicarle el ángulo a su atacante rival y en ser el que impulso que en nuestro país el uno utilice guantes para defender los tres palos.
Luis Alberto Scola, nacido hace 32 años en la localidad de Floresta, Provincia de Buenos Aires, es sin duda alguna, uno de los mejores basquetbolistas del mundo. “Luifa”, como lo conocen todos sus amigos, comenzó a jugar al básquet cuando apenas tenia once años en el Club Ciudad de Buenos Aires.
Carlos Fernando Navarro Montoya fue uno de los mejores arqueros de nuestro país. El “Mono” nació en Medellín, Colombia, el 26 de febrero de 1966, hijo del guardameta Ricardo Navarro.
Última vuelta en el circuito del autódromo “Parque Ciudad” de General Roca del Alto Valle en Río Negro, delante del campeón defensor y puntero del certamen de TC 2000 Silvio Oltra, “El Flaco” Juan María Traverso lidera la carrera con su Coupe Renault Fuego envuelta en humo desde pocos giros atrás, razón por la cual debió bajar el cristal de su costado izquierdo para no asfixiarse.
Con vincha, pelo largo y cara pintada. Así salía a atajar Hugo Gatti. El “Loco”, conocido de esta manera por todo el mundo futbolero, comenzó a jugar en Atlanta, equipo en el cual debutó en Primera División en 1962.
“It´s over” grita eufóricamente el relator de la televisión norteamericana. Ese 7 de Diciembre del año 1970, el cuarto y actual mítico estadio Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos, era testigo de una de las fechas más trascendentales de la historia del deporte y del boxeo argentino.