CCG
 

29° Encuentro Nacional de Mujeres: el relato de los medios

[*] Actis, María Florencia

El pasado fin de semana largo se desarrolló el 29° Encuentro Nacional de Mujeres, que congregó a más de 40 mil mujeres y tuvo como epicentro la ciudad de Salta. Actualmente, el ENM constituye la instancia más convocante a nivel federal en donde se discuten los derechos vulnerados, histórica y coyunturalmente, de quienes adscriben a una identidad femenina en el marco de la sociedad patriarcal, y donde se traza la agenda del movimiento de mujeres de cara al año subsiguiente y sus principales líneas de acción.

Los ENM suelen ser objeto de cuestionamiento y menosprecio por parte de la población masculina, al incomprender no sólo el potencial que tiene como instrumento de presión y disputa para los gobiernos de turno, sino su fuerte impronta en materia de transformación político-personal (algo cambia en cada mujer que participa).

Más allá de la apatía de varones y mujeres también, otra forma de incomprensión es la que despliegan los medios locales y hegemónicos de comunicación al narrar la experiencia del ENM poniendo acento en “los destrozos” que provocan las feministas en la infraestructura de la ciudad sede, figurándolas como seres irracionales, amorales y apolíticos.

Bajo el epígrafe “descontrol”, uno de los principales medios gráficos digitales salteños, tituló la cobertura de la movilización de cierre: “Encuentro de Mujeres: tuvieron relaciones sexuales frente a la Catedral de Salta”.

El tetazo, lo que tantxs periodistas describen horrorizadxs como una invocación satánica, no es ni más ni menos que una perfomance de resistencia y contra-producción de placer que enuncia en paralelo la libre determinación sobre nuestros cuerpos y la existencia de múltiples regímenes  de control bio-político.  En este sentido, no sólo han relatado con distorsiones la secuencia de hechos fácticos que tuvo lugar frente a la Iglesia, sino que utilizan distintos recursos valorativos para retratar la movilización como un acontecimiento vaciado de contenido político, y en oposición, connotándolo de sentimientos pasionales como ira, aludiendo a un estado de salvajismo: “hoy frente a la Catedral de Salta, quemaron una imagen de la Virgen María y bailaron alrededor del fuego a los gritos”.

De igual modo que en el ámbito de las políticas públicas y la academia el género es incorporado como una problemática específica del colectivo de mujeres, y no como una variable transversal a la hora de mirar los procesos socio-culturales en que se genera poder –y que podríamos catalogar como procesos de engeneramiento de poder -; en las calles, las acciones del feminismo también están teñidas de una política de resistencia y atrincheramiento, generalmente disruptivas y desestabilizadoras.

Las tácticas de visibilización del feminismo en el espacio público no pueden desentenderse de una historia que nos ha, no sólo acorsetado en lugares reproductivos de un orden contario a nuestros intereses de género, sino que nos ha privado del territorio estratégico de denuncia. Es por ello que el Encuentro Nacional de Mujeres y la toma de poder que representa atemoriza, y es reconstruido como exabrupto de las mujeres,  que desde la matriz hetero-patriarcal, y de corte universalista; la ocupación del espacio público, la organización política y hasta la violencia, son entendidos desde esta matriz como patrimonio de los varones.

Si bien el Encuentro Nacional de Mujeres es hoy un espacio de construcción de lazos de soloridad y maduración de ciertos debates; en términos políticos, el desafío es lograr que conclusiones a las que arribamos en los distintos talleres trasciendan el cerco del Encuentro, y adquieran reconocimiento e incidencia en los espacios de decisión política al ser encuadrados como problemas sociales, y no particulares o corporativos. El derecho al aborto y la maternidad libre, sigue siendo una proclama inminente e innegociable de los Encuentros, transversal a todas las facciones políticas que allí convergen, y que debe ser urgentemente escuchada y vehiculizada.

[*] Laboratorio de Comunicación y Género.
  •  

Correo Perio