“Las mujeres tenemos que decir que el poder es un asunto nuestro”
 
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“Las mujeres tenemos que decir que el poder es un asunto nuestro”

Saintout y Díaz disertaron luego de la presentación del libro “Mujeres: violencias y sociedad urbana” de Raúl Di Tomaso y Cristina Farías

Florencia Saintout junto Estela Díaz, Secretaria de Género CTA Nacional, disertaron en la ciudad de La Plata en la Jornada por el día Internacional de la Mujer: “Aportes y desafíos desde una perspectiva de género: los temas y batallas pendientes por la equidad e igualdad de oportunidades”. A su vez, se presentó el libro: “Mujeres: violencias y sociedad urbana” escrito por Raúl Di Tomaso y Cristina Farías, coordinado por Carlos Fidel.

El encuentro fue organizado por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, La Plata y Comisión de Asociados Banco Credicoop y se dio cita en el edificio de la calle 55 perteneciente al banco cooperativo.

Saintout dijo que era un honor estar en esa mesa, con estos compañeros que a la mañana se habían visto en la premiación de Estela Barnes de Carlotto (ver nota en portada) y agradeció al fondo Movilizador. Señaló que “el tema que nos convoca al debate tiene que ver con la relación entre mujeres y política, y nos convoca desde una enorme tensión y conflicto” y que las mujeres a lo largo de la historia se han hecho desde un lugar que las privó y que muchas veces las priva del espacio publico y político.

“Es importante señalar, por el dolor del presente, que cada 30 horas muere una mujer producto de la violencia patriarcal, que muchas mujeres mueren en camas producto de abortos clandestinos en nuestra patria. Muchas mujeres tenemos que sufrir cotidianamente, padecemos la vergüenza, la culpa de desear, como si fuera posible domesticar ese deseo, y ser mujer, a lo largo de los siglos, se ha ido constituyendo desde el lugar de los padecimientos” sostuvo.

Pero advirtió que “no estamos acá por los profundos padeceres, sino que estamos por la esperanza y por las luchas, porque luchamos, no porque peleamos que no es lo mismo” afirmó. Al referirse a las injusticias, señaló que “no son naturales esas situaciones, no vienen dadas, no están en el ADN, las injusticias las hacen los hombres y las mujeres, si la hacen es humana, al igual que la justicia es una posibilidad humana, y por eso creemos que podemos modificarlos” subrayó.

Saintout: “Muchos de nosotros que venimos de diferentes tradiciones de lucha, y sabemos que la primer convocatoria tiene que ver con el amor por el dolor del otro"

Remarcó que el ser mujer se fue constituyendo a través de prácticas de violencias materiales y simbólicas que buscaban privar a las mujeres de los espacios de decisiones para domesticarlas. Se plantea a las mujeres “como el caos y al hombre como el orden, la mujer como lo emocional, la que cuida, la pura emoción, y el hombre la razón, nunca tuvieron lo mismo valor en la historia” explicó.

Desde ese lugar, las mujeres no decidían sobre la vida común, ya que “los hombres era los guerreros y las mujeres se cuidaban detrás de ellos, los hombres escribían las historias y nos conformábamos con narrar lo pequeño, lo chiquitito, y esto no fue gratis, hubo dolor, hubo luchadoras que resistieron esta visión de la vida con mucho costo” manifestó Saintout.

Siempre se las mandó a callarse y obedecer, por es tan importante estos tiempos donde hay una Presidenta mujer que dice “a mi no me van a callar” expresó y retomó una anécdota que contó Estela de Carlotto cuando le preguntaban cómo habían hecho para salir a pelear contra el terrorismo de estado, si simplemente eran amas de casa, y ella dijo por amor, salimos por amor, yo salí por laura y después por los otros, y luego por sus nietos.

Díaz: “nos tenemos que provocar, no hay posibilidades si no lo pensamos en el marco de un proyecto político y colectivo”

“Muchos de nosotros que venimos de diferentes tradiciones de lucha, y sabemos que la primer convocatoria tiene que ver con el amor por el dolor del otro, hay algo del otro que no nos es indiferente, que nos moviliza” reflexionó. Ese, “es un poder que las mujeres muchas no sabíamos que teníamos, por que ser mujer no es una cuestión de genitales, las mujeres nos fuimos haciendo y conocimos la potencia de poder hacer” planteó.

Para finalizar concluyó que “el poder es asunto nuestro, pero queremos pensarlo de otra manera, con sensibilidad, con lo común” y que “lo que hemos logrados son umbrales, tenemos que entender que hay que luchar para defenderlo e ir por mas, porque hay un futuro enorme”.

Por su parte, Estela Díaz,  sostuvo que combatimos contra la banalización de un día tan importante, porque ahora la denominación es inclusiva, se dice que es el día de la mujer trabajadora porque “todas somos trabajadoras y también lo celebramos desde las celebraciones colectivas, desde la experiencia militante de la construcción de nuevas subjetividades en largos trayectos de resistencia que transforman profundamente nuestras sociedades”

A su vez recalcó que “los estados modernos trajeron nuevas formas de sujeción y violencias con las que todavía convivimos. Tenemos memoria y compromiso con las que nos precedieron y marcaron el camino a seguir”.

Hizo un recorrido sobre la situación en términos generales y enfatizó que no tenemos buenas noticias, que poco se avanzó luego de la declaración de la mujer celebrada en Beijing y en muchas regiones del mundo todavía seguimos siendo desigualdades. Este contexto tiene que ver con el orden mundial y la crisis de hegemonía que tiene el poder, que tiene alianzas con países conservadores en materia de igualdad y equidad de género.

Precisó que “nos tenemos que provocar, no hay posibilidades si no lo pensamos en el marco de un proyecto político y colectivo” y que “hay que pensar a las mujeres como sujetos políticos de esas  transformaciones. Tenemos que recuperar los espacios protagónicos de debate político”.

Finalizó retomando a Eva Perón que sostenía que no solo hay que votar, si no también organizarse para ser elegidas y que es tarea de todas avanzar en la ruptura de lo público y lo privado.

 

 

 “Mujeres: violencias y sociedad urbana”

 

El libro, Coeditado con la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y ediciones del Centro Cultural F.Gorini realizado por Raúl Di Tomaso, Secretario de Extensión de UNQ y Cristina Farías, intenta dar cuenta de los distintos tipos de violencias que hay sobre las mujeres. El estudio fue realizado entre el 2010 y 2011, para ser presentar en los organismos internacionales, es por eso se hizo en todo el país. A su vez se monitoreo las políticas públicas que existen en el país.

El coordinador fue Carlos Fidel quien comenzó agradeciendo al instituto por cederle el espacio y de coparticipar con Florencia Saintout y Estela Díaz del evento. Precisó que no es común ver una sala completa, dispuesta a escuchar la presentación de un libro y que para la realización del libro se necesitó mucho recurso.

Fidel:“conocer que tipo de maltrato sufren las mujeres hoy, nos sirve para saldar las grietas que hay entre los hombres y mujeres”

Más de 80 encuestadores en todo el país fueron los que participaron y colaboraron en el libro y se pudo completar gracias a las mujeres que respondieron las preguntas. Reflexionó acerca de la violencia que sufren las mujeres en el mundo y en las principales metrópolis de el país y expresó que “conocer que tipo de maltrato sufren las mujeres hoy, nos sirve para saldar las grietas que hay entre los hombres y mujeres”

Dora barranco fue la encargada de escribir el prólogo y para él leerlo es un paso más de transformación vivida en el país, por la aplicación de políticas heterodoxas por parte de Cristina y Néstor Kirchner.

El mayor aporte de este libro es un mapa empírico del maltrato contra las mujeres, desde los mas sutiles que están, siguen presenten, y que hay que cambiar y los más aberrantes.

Di Tomaso: “el concepto de genero permite ver relaciones asimétricas, que lo personal es político y la violencia en el espacio domestico era violencia donde el Estado no podía entrar porque era esfera de lo privado”

Por su parte, Di Tomaso dijo que Argentina no tenía estudios empíricos sobre este tema, y entre otros, se tomó el ejemplo de los estudios hechos en México.

Explicó que “hay muchos tipos de violencias con distintos modalidades y no todas son fáciles de relevar”.  Las encuestas se realizaron sobre 2500 mujeres residentes en los principales centro urbanos del país. A su vez dijo que “no podían indagar en los tipos de violencia física, pero si pudimos ver muchos tipos de violencias. El libro tiene 8 capítulos, que siguen la estructura, comenzando con una reflexión, y luego sobre cada una de las violencias que se relevaron”.

Se ha avanzado mucho en esta materia precisó y citó a Simón de Beauvoir al referirse que “no nace mujer, llega una a serlo”.

Expuso que “el concepto de genero permite ver relaciones asimétricas, que lo personal es político y la violencia en el espacio domestico era violencia donde el Estado no podía entrar porque era esfera de lo privado”. Por eso advirtió que los derechos trascienden los espacios privados y es necesario entenderlo de este modo.

Remarcó que “es un fenómeno estructural y es transversal a las comunidades y familias. La violencia de género, es un macro-concepto más amplio que la violencia a las mujeres”.

En cuanto al libro, dijo que “El estudio pretendió hacer foco en la violencia que se vivía en diferentes ámbitos; el 0,5% de las mujeres encuestadas en entrevistas laborales le propusieron una práctica sexual para acceder al puesto de trabajo, el 10 % de las mujeres que trabajan se la humilló obligándola a tener una práctica  sexual”.

Finalizó expresando que el libro trata de dar cuenta de la evaluación de sufrimiento y padecimientos de las mujeres, que viven cotidianamente.

 

 

 

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