“Todos vivieron una guerra distinta”
 
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“Todos vivieron una guerra distinta”

Leonardo García, un ciudadano que dedica su vida a reconstruir la historia de Malvinas

La vida muchas veces parece una película, pero esto era realidad pura. Se realizó el encuentro. Sumado a la emoción de conocerse, de poder hacer el luto, aparece lo último que tenía puesto el soldado antes de morir. De otro modo no podía ser.

La realidad muchas veces supera la ficción. Pero así es la vida que eligieron Leonardo y María Eva. De la reconstrucción del pasado, de la memoria. De no olvidar que los que estaban allí eran solamente chicos en su mayoría, unos pocos años más que ellos. Que las contingencias de la vida hicieron que no fueran ellos y fueran otros.

“Un día se me acerca Hugo Robert, que en ese momento era el Presidente del CECIM y me dice: `¿no me ayudas a encontrar a este tipo?, él me salvó la vida. Él era un soldado viejo y yo uno nuevo. En los bombardeos cuando no teníamos para comer, salía a robar para traernos comida´. Durante 74 días se habían puesto de acuerdo que si los atacaban iban a correr para el norte, y cuando eso ocurrió todos salieron para cualquier lado. A este soldado le cae una bomba y le corta las piernas. Lo cargan y trasladan a puerto argentino para  subirlo al Irizar. En el traslado hacia Argentina muere en el barco” explica García.

El soldado fallecido es el único muerto en combate enterrado en suelo argentino, en Mar del Plata más precisamente. Hugo le cuenta que en la época del proceso, los militares les hacían firmar un documento de que no podían hablar nada con nadie de todo lo que pasó. La madre del fallecido, en ese momento, lo buscó y él no pudo contarle nada. Al preguntarle Leonardo en qué lo podía ayudar, Hugo le responde que necesitaba hablar con esa madre para contarle como murió su hijo y en todo lo que lo ayudó a él. “¿y cómo hago? Le digo. Buscalo vos me dice, esto es como un fantasma, necesito sacármelo de encima, necesito contárselo”.

Así fue como Leonardo se fue al Registro de las Personas y sacó la partida de nacimiento, con eso obtuvo los nombres de los padres. En la junta electoral sacó otro dato más. Se entera que la madre cobra una pensión y era otra punta para buscar. María Eva escuchó miles de veces la anécdota pero está atenta a aportar los datos necesarios que completan el rompecabezas: “Un día en medio de la noche, se levanta de un salto y me dice, tengo que ir a buscar a PAMI, ¿de qué hablas? si cobra una pensión tengo que buscar en PAMI, anotó PAMI  en un papel y siguió durmiendo” agrega entre risas.

Él es remisero y ella secretaria. Tienen una remisería en City Bell. Una historia de amor, atravesada por otro amor que les cambió la vida y tuvieron que aprender a convivir con eso

Le llega el dato de que está en Mar del Plata, se va hasta allá y no vivía más. Vuelve a buscar. Le llega otro dato, vuelve a Mar del Plata, está vez era un barrio privado, con garitas de seguridad. Merodeando por lugar, en un momento intentan tocar el timbre en una casa y cinco patrulleros lo rodean, lo esposan y se lo quieren llevar. “Mi marido es periodista no se lo lleven por favor” explica María Eva para poder salvarlo. “Él tenía el pelo largo y pensaron que estaba ahí para robar, solo por portación de cara se lo querían llevar” añade.

Pasados los tres años de la investigación, finalmente da con el paradero de la señora. Así que ponen una fecha y viajan a Villa General Belgrano, Córdoba a encontrarse. Fue tal el revuelo que había producido la noticia en los foros de Internet de los ex combatientes, que en el medio de todo, aparece el enfermero que había estado en los últimos momentos antes de la muerte del soldado herido. Éste, se había quedado con la campera con la que fue tapado, lo último que había usado antes de morirse. Y también quería devolvérsela a la mamá del difunto.

Todas las notas que salen acerca de Malvinas, él las tiene sistematizadas y encuadernadas en tomos, de los cuales ya tiene 14. Cuando necesitan algo, van hacia Leonardo

Después de semejante acontecimiento todos los ex combatientes tenían algo para mostrarle, no me buscás la foto de este compañero, no me encontrás a esta persona, quiero saber que fue la vida de este compañero.

Él es remisero y ella secretaria. Tienen una remisería en City Bell. Una historia de amor, atravesada por otro amor que les cambió la vida y tuvieron que aprender a convivir con eso.No sabe cual fue la razón precisa de por qué comenzó a interiorizarse por la causa Malvinas, pero ella no dudo un segundo en acompañarlo y permanecer firme junto a él. Todo comenzó de un modo muy casero y a mucho pulmón, leyendo, comprando libros, revistas, todo lo que esté relacionado con la guerra de abril.

Quería colaborar con los excombatientes y se acerco al Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM). Habitando el espacio, escuchando las historias de todos y oficiando de consejero de ellos. Meter un extraño en esos espacios es complicado, ya que las desconfianzas están a flor de piel. Todos los ex combatientes fueron investigados por los servicios al finalizar la guerra, así que Leonardo, de a poco, se fue ganando el respeto de todos. Todas las notas que salen acerca de Malvinas, él las tiene sistematizadas y encuadernadas en tomos, de los cuales ya tiene 14. Cuando necesitan algo, van hacia Leonardo.

Leonardo Javier García y María Eva Pavón, están juntos desde la adolescencia y tienen casi tantos años de novios como de casados. Investigador nato, sin títulos ni academia, pero con mucha ganas, curiosidad y predisposición.

Visitó dos veces las Malvinas y lloró al llegar como si fuera un conscripto más. Ayudó a ubicar en que lugar de las Islas estuvo cada ex combatiente con el que viajó, con sólo imaginarse y reconstruir las historias cuando los escuchaba en el CECIM.

Investigó un crimen de guerra realizado por los británicos y la causa llegó a juicio. En el año 95 sale un libro inglés que cuenta cómo toman prisionero a un soldado argentino y lo fusilan en el monte Longdon. De ese dato, se desencadena una investigación que encuentra el nombre del soldado fusilado, por un entrecruzamiento de fotos, así es como da con la víctima y con el responsable del crimen. “En el regimiento 7 hubo 34 muertos, fui buscando de que murió cada uno, cuando descarto al resto y me quedan 5, por la foto, que tengo de todos cuando estaban vivos, logré identificarlo” cuenta García. Hoy, la causa llegó hasta la Corte Internacional de Derechos Humanos y está en proceso.

Pero eso no es todo. Su entusiasmo lo llevó a poder entrevistar a Benjamín Menéndez, el gobernador de las Islas en ese momento. Algo que pocos lograron hacer, él lo hizo. Visitó dos veces las Malvinas y lloró al llegar como si fuera un conscripto más. Ayudó a ubicar en que lugar de las Islas estuvo cada ex combatiente con el que viajó, con sólo imaginarse y reconstruir las historias cuando los escuchaba en el CECIM.

Todos los martes escucha las charlas de los excombatientes, así fue como Leonardo aprendió a viajar por las Malvinas y su familia a acompañarlo en todos los relatos que luego él lleva a su casa. “Todos vivieron una guerra distinta, y necesitan contarlas” expresa García. En esas historias, comenzó a interiorizarse en la vida de cada uno de ellos hasta ser considerado como otro excombatiente más.

Recuerda cómo escribían cartas a los soldados para alentarlos. Así, fue como nació otra de sus investigaciones. En una charla más de todos los martes, uno de ellos se le acerca y le da una carta. Está carta me hizo sobrevivir, le comentó, nunca la abrí pero quiero saber quién la escribió. Rastreando en la guía teléfono, yendo a la escuela para buscar información, luego de 25 años, logró hacer el encuentro entre el soldado y las dos chicas que la habían escrito.

“No era la época del facebook, así que tuve que buscar todo a través de la guía. Encuentro un apellido y llamo, me atiende una señora mayor del otro lado. Imaginate que era el momento de los secuestro por teléfonos y yo tenía que explicarle que tenía que hablar con alguien que había vivido ahí hace 25 años, le leo la cata y se larga a llorar” expresa Leonardo.

Todos vivieron una guerra distinta, y necesitan contarlas” expresa García. En esas historias, comenzó a interiorizarse en la vida de cada uno de ellos hasta ser considerado como otro excombatiente más

La carta era de la hija, le dice que lo va a llamar. No alcanzó a cortar el teléfono que éste volvió a sonar. La chica se comunicó inmediatamente, y entre lágrimas, le dijo que quería encontrarse. La mitad de la tarea estaba hecha, faltaba la otra autora de la carta.

La ciudad es chica, pero nunca se imaginaron que la buscada vivía solo a unos metros de su casa. Era la vecina del barrio. Le propone juntarse y ella no dudó un segundo en predisponerse para el encuentro. Dos alumnas de 13 años del Colegio Normal Nacional N° 2 de La Plata, que hace 25 años envían una carta a un conscripto luchando en las Islas Malvinas, cae en manos de alguien de su misma ciudad. “La carta le podría haber caído a un correntino, pero le cayó a un vecino” añade María Eva que siempre tiene un dato más para aportar. Ella es parte de todo lo que hace Leonardo.

“Se hizo un asado en el CECIM, al que fueron ellas dos, nadie sabía nada, pero al finalizar el asado, se hizo una ronda alrededor de ellas, le hice un cuadro a las dos cartas y le hice escribir al ex combatiente lo que sintió con esa carta. En ese momento, recibir una carta distinta, que no sea un familiar tuyo, te llena de fuerza y energía. Porque ahí estaban cara a cara con la muerte, no estaban en la retaguardia. Todos los presentes se sintieron identificados con esa carta. Ustedes nos pertenecen, les dijeron todos, porque todos vivimos lo mismo” expresa García.

El encuentro salió perfecto, improvisado pero perfecto. Se volvieron a encontrar ellas dos, volvieron a ser amigas y los ex combatientes adoptaron dos nuevas hijas. “Cuando se conoce la historia, vinieron de Telenoche a buscar información y montaron todo un show haciéndole entrevistas en el remis, en el barrio, por todos lados. Nosotros le avisamos a todos los familiares y vecinos porque además ellos vieron todo el movimiento, cuando la presentan, al final ponen una investigación de Sergio Elguezábal” cuenta con bronca María Eva y le agrega un insulto bien merecido.

Estas son sólo algunas de las historias que tienen y vivieron. Una vida de amor entre ellos, por los otros, por las Malvinas y por la Patria. Una vida que busca seguir reclamando lo que nos pertenece como Nación, porque las Malvinas son Argentinas y Leonardo con María Eva, seguirán juntos como la Isla Soledad y la Isla Gran Malvina. 

 

*Por Lautaro Herrera

*Integrante del equipo de la Secretaría de Prensa de la FPyCS.Estudiante de la Licenciatura 

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