Garzón: "Nadie como Hugo Cañón comprendió  que los Derechos Humanos deben respetarse en cualquier tiempo y espacio"
 
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Garzón: "Nadie como Hugo Cañón comprendió que los Derechos Humanos deben respetarse en cualquier tiempo y espacio"

"Hugo Cañón siempre tuvo claro, después de la tremenda dictadura militar, que los familiares de desaparecidos y los niños apropiados merecían los máximos esfuerzos para saber qué había pasado y juzgar a los responsables. Siempre creyó en el efecto reparador de la justicia cuando ésta actuaba de verdad", dijo el juez español Baltasar Garzón durante el emotivo acto en que la Universidad Nacional de La Plata, por iniciativa de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, entregó el título Doctor Honoris Causa post mortem al destacado fiscal Hugo Cañón.

La emotiva ceremonia contó también con la presencia  de la decana de nuestra casa de altos estudios, Florencia Saintout; el ex secretario de Derechos Humanos de la Nación e integrante de H.I.J.O.S, Martín Fresneda; y la Vicepresidenta del Área Académica de la Universidad, Ana Barletta.

También participaron del homenaje las Madres de  Plaza de Mayo, Herenia Sánchez Viamonte y Elvira Santillán de Dillon; el ex fiscal federal de La Plata, Carlos Dulau Dumm; la presidenta de la Asociacion Miguel Bru, Rosa Schonfeld de Bru, decanos de distintas facultades, agrupaciones políticas, sociales,  estudiantiles y sindicales, junto a las más de 300 personas que colmaron el patio del Rectorado de la UNLP.

El ex magistrado del Juzgado Central de Instrucción  N°5 de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, recordó la trayectoria y el desempeño de Cañón como fiscal y recordó el vínculo de amistad que nació entre ellos desde que, por aplicación del principio de jurisdicción universal, el ex juez enjuició  y condenó en España a responsables de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.

"Desde aquel lejano 1997 nuestra amistad y compromiso  por la lucha contra la impunidad se selló para siempre", dijo Garzón, y destacó que "su compromiso lo llevó a testimoniar en el año 2005 en el juicio al represor (Adolfo) Scilingo, y no solo fue valiente sino decisivo para formar el criterio del tribunal que finalmente condenó al represor".

"Siempre que vine a Argentina, Hugo fue mi guía. Siempre estuvo a mi lado y yo al suyo", continuó en su emotiva intervención, y recordó que la última vez que habló con él fue cuando "estaban resistiendo en las puertas de la AFSCA con Martín Sabbatella".  Luego, Garzón afirmó: "su actitud le imprimió carácter  y lo impulsó a rechazar en solitario las leyes de obediencia debida y punto final" y añadió que Cañón "a lo largo de su vida hizo gala de coherencia convicción en defensa de las víctimas, denunció y combatió el terrorismo de estado con el firme propósito de que se hiciera justicia".

"Admito que no soy imparcial cuando hablo de Hugo Cañón", manifestó el ex magistrado español, y continuó: "Tampoco soy imparcial cuando hablo de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo; de los H.I.J.O.S, de los detenidos por razones políticas, de los caídos en la guerra de Malvinas; no soy imparcial, y lo digo alto y claro, cuando hablo de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández". En el mismo sentido, dijo no ser imparcial cuando habla de Justicia Legítima, de cuya organización se siente miembro "ni de los jueces y fiscales que están siendo objeto de persecución en este momento, ni de Milagro Sala injustamente encarcelada; estoy seguro que Hugo me acompañaría mañana a visitarla a la cárcel de Jujuy para gritar juntos por su libertad".

Garzón recordó y narró anécdotas que compartió con el fiscal homenajeado, de sus diálogos y discusiones y, con un aplauso cerrado del auditorio, concluyó: "En nombre de su familia, de sus compañeros y de los 30 mil acepto en su nombre este título de Doctor Honoris Causa".

La decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Florencia Saintout, destacó que "para nosotros un acto como este, una puesta en acción como esta, nunca es folklórica, sino que está cargada de sentido en este tiempo histórico que vivimos", y recordó a Hugo Cañón como "un compañero profundamente querido y entrañable".

"Este es un tiempo difícil, de lucha- continuó la decana- un tiempo de oprobios y ofensas, en el que nos gobiernan aquellos que fueron parte de esa dictadura cívico militar y eclesiástica, son las mismas familias pero también el mismo proyecto de miseria planificada"."Es un tiempo en el que el Poder Judicial está dominado, como diría Rodolfo Walsh, por una jauría de hombres degenerados que utilizan ese poder para perseguir a la militancia y proscribir la política", dijo Saintout, y agregó:  "Frente a esa justicia ignominiosa, esa justicia del 2x1, que no sólo fue cómplice sino autora de la profundización de las injusticias, existen otros hombres y mujeres que han peleado por otro ideal de justicia y ahí se ubica indudablemente Hugo Cañón".

 

 

 

 

 

"En medio de la impunidad, de una soledad y un desierto absolutos, Hugo golpeaba las puertas en las casas de Bahía Blanca para llevar a los compañeros a declarar y construir así la verdad que permita que haya justicia", recordó, y afirmó que Cañón "entendió que es una falacia que la memoria y la verdad puedan pensarse separadas de la justicia".

También afirmó que "fue un hombre muy valiente y no le fueron gratis las posiciones que tomó, como el amigo y compañero Baltasar Garzón", y sostuvo que "nos parece importantísimo que estemos acompañando a estos dos hombres por los que son, pero también por lo que representan: la valentía revolucionaria para luchar en tiempos de oprobio".

Por su parte, el ex Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, dijo que "es una satisfacción muy grande compartir este honor al compañero Hugo Cañón que con valentía y coraje supo marcar un rumbo y dejar un legado", y afirmó que "fue un hombre con la sensibilidad suficiente como para sentir el dolor de las víctimas como propio".

"Baltasar nos ha mostrado que no teníamos que bajar los brazos porque era posible erradicar la impunidad", manifestó Fresneda, y consideró que "ese costo que pagó Hugo es el mismo que le tocó al juez Garzón".

El ex secretario de Derechos Humanos de la Nación destacó la importancia de homenajear al histórico fiscal: "De esta manera, escuchándonos, es que construimos esa memoria dinámica que va a permitir que las nuevas generaciones tengan el coraje y la valentía de Hugo Cañón".

En el mismo sentido se expresó la vicepresidenta del Área Académica de la UNLP, quien resaltó que "este homenaje pareciera que lo hacemos más por nosotros que por Hugo, en el sentido de tener con nosotros esa voz, ese faro y esa luz en un momento tan difícil que vivimos en el terreno de los Derechos Humanos".

También destacó la figura de Cañón en el rechazo a las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y luego los indultos durante la década menemista. "Este coraje, que en muchos sentidos fue bastante solitario cuando solo era acompañado por los organismos de Derechos Humanos, nos genera la ilusión de que vamos  a seguir peleando si tenemos su valentía y su decisión". Finalmente, Barletta enfatizó: "la memoria es un puente político para pensar las violaciones de derechos humanos del presente y proyectarnos hacia una sociedad más justa, igualitaria y menos hostil para todas las personas, y eso es parte también de la lucha de Hugo Cañón".

Correo Perio