¿RENDIR O RENDIRSE AL INGRESO A LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES?

Estudio cuantitativo comparado sobre el rendimiento académico

de los estudiantes universitarios

 

 

Alicia A. Iriarte y Ana M. Ferrazzino

Universidad de Buenos Aires (Argentina)

aairiarte@ciudad.com.ar  / ferrazzino@ciudad.com.ar

 

Resumen

El estudio comparado de datos cuantitativos sobre el rendimiento de los estudiantes universitarios en el ingreso a la Universidad de Buenos Aires ha constituido uno de los objetivos de nuestro estudio. Para ello, se ha encarado el análisis de los datos correspondientes en función del éxito o fracaso de los alumnos en la aprobación de las materias, en dos períodos académicos diferenciados, separados por un lapso de cinco años. A tal fin, se ha examinado la información volcada en las actas de diferentes materias del CBC de la UBA, -en Sedes en las cuales cursan alumnos de la provincia de Buenos Aires- donde constan niveles de aprobación o desaprobación de las asignaturas. Los resultados obtenidos se confrontaron con las cifras emanadas de una investigación realizada en 1997 que comprendió al universo de cursantes del CBC, que también indagaba acerca del rendimiento de los alumnos universitarios.

Nuestro estudio ha sido complementado con entrevistas realizadas a docentes de escuela media y a docentes universitarios de diferentes materias donde se recabaron opiniones sobre el impacto que la reforma y otros elementos del contexto social han tenido sobre el desempeño académico de los jóvenes que intentan comenzar sus estudios universitarios.

 

Palabras clave: ingreso universitario – rendimiento académico – reforma educativa.

 

El rendimiento de los alumnos universitarios en el ingreso a la UBA

Según diversas opiniones, ya sea de nuestros propios colegas o de expertos, difundidas en los medios de comunicación, el rendimiento de los alumnos universitarios ha empeorado notoriamente; esta situación se traduciría, en una de sus formas más visibles, en una mayor proporción de fracasos al intentar iniciar sus estudios universitarios. También, lo mismo se afirma para los alumnos de los profesorados de la provincia de Buenos Aires y para otros sectores de la educación de nuestra provincia, en general.

Las autoridades educativas de la Provincia están iniciando una seria reforma en el sistema educativo provincial, dados los pobres resultados que dio la reforma comenzada en 1995. Esto no es un dato menor, teniendo en cuenta que el sistema educativo de la Provincia es el más importante del país, al menos desde el punto de vista cuantitativo, pues cuenta con los mayores presupuestos, la mayor cantidad de alumnos, escuelas, institutos, profesores, maestros, etc. De este sistema y del sistema educativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires provienen la gran mayoría de los alumnos ingresantes, tanto en la Universidad de Buenos Aires, como en las otras universidades nacionales -o privadas- de nuestra provincia y de la Capital Federal.

En vista de los fracasos que sufren los estudiantes cuando pretenden ingresar en la universidad, el Ministerio de Educación de la Nación, la Dirección de Educación de la Provincia y la Secretaría de Educación de la Ciudad de Buenos Aires han organizado cursos de apoyo para los alumnos que estén interesados en seguir estudios superiores. Esta iniciativa aspira a que los estudiantes puedan adquirir los conocimientos necesarios, que no han obtenido en los anteriores ciclos de enseñanza y puedan, así, encarar más exitosamente el ingreso a la universidad.

Como podemos deducir, aun los organismos oficiales reconocen la falta de conocimientos que tienen los estudiantes del ciclo medio, y la necesidad de ampliar y completar esos saberes para evitar los fracasos que se presentan cuando intentan seguir estudios superiores.

Sin embargo, al sostener que “bajó el nivel de los alumnos”, nos preguntamos ¿qué indicadores nos brindarían elementos para validar que ese nivel bajó? Normalmente, lo afirmamos desde el conocimiento directo que tenemos de nuestros alumnos a partir de los resultados de las evaluaciones, según la participación en las clases, también, por las preguntas que nos hacen, o las respuestas a las preguntas que hacemos en clase. Como se ve, esta conjetura se basa en intuiciones, tal vez bien fundadas en nuestra experiencia o en algunas deducciones, pero no existen suficientes investigaciones que permitan realmente verificar empíricamente estas cuestiones.

Por tal razón, y abocados al estudio del rendimiento de los estudiantes universitarios en un escenario de crisis y reforma educativa, en este trabajo apuntamos a verificar si esta presunción que tenemos los profesores acerca del descenso en el rendimiento de los alumnos se traduce, cuantitativamente, en un empeoramiento de los resultados en su desempeño.

 

Metodología

Como docentes e investigadores de la Universidad de Buenos Aires nos ha interesado profundizar la temática del rendimiento de los alumnos en el nivel superior de sus estudios. Pudimos abocarnos al análisis de esta cuestión, especialmente a partir de la conformación de un grupo de trabajo que abordó el estudio de diversas problemáticas de la educación superior en sucesivos proyectos UBACYT. El tema del rendimiento de los estudiantes se encaró con la investigación realizada en el marco del programa UBACYT 1998-2000, denominada “El rendimiento de los estudiantes en los primeros tramos de sus estudios universitarios”, de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires. En dicho proyecto, investigamos el rendimiento de los alumnos del Ciclo Básico Común y del Ciclo General de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, en todas las materias de la currícula de estos ciclos a lo largo de un año académico, 1997.

En una primera fase del trabajo se realizó un análisis cuantitativo para luego abordar, además, mediante entrevistas en profundidad, cuáles eran los factores que incidían en el mejor o peor desempeño de los estudiantes en esta primera etapa de sus estudios superiores.

De manera semejante, durante los años 2004/05, con un nuevo proyecto UBACYT hemos continuado trabajando esta temática que se orienta al análisis del rendimiento de los alumnos ingresantes en la Universidad de Buenos Aires a partir del 2003; visto la crisis socioeconómica de los últimos años en nuestro país, y las posibles consecuencias que ha tenido en la formación de los jóvenes, la reforma de la escuela media en la provincia de Buenos Aires.

Precisamente, en este estudio diacrónico comparamos los datos sobre rendimiento obtenidos de los alumnos en los años 2003/04 con los resultados obtenidos en el proyecto anterior, como manera de incorporar elementos de análisis que ayuden a comprender si la reforma educativa de los ’90 ha tenido consecuencias, o no, en el mejor o peor desempeño de los estudiantes al querer iniciar sus estudios universitarios.

Metodológicamente, hemos tomado como fuente de datos cuantitativos a las actas que completan los docentes en distintas materias del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires, para cada una de las comisiones. Para ello, se ha analizado dicha información para el año 2003 y el primer cuatrimestre del 2004 del CBC, en las siguientes sedes de: Ciudad Universitaria, San Isidro, Avellaneda y Merlo, donde cursan alumnos de la provincia de Buenos Aires.

Los resultados se han comparado con los datos obtenidos en un estudio previo que se realizó sobre el total del universo de cursantes del CBC para el año 1997, en nuestra anterior investigación UBACYT, que indagaba sobre el rendimiento de los alumnos universitarios.

 

Política universitaria, gratuidad del ingreso y rendimiento

La temática referida al rendimiento de los ingresantes se enmarca en otros temas que hacen a la política universitaria. En principio, se refiere a la polémica sobre el acceso a la universidad, sobre el ingreso irrestricto y los ingresos mediante exámenes de ingreso u otra forma de selección y calificación, como ser los promedios de la secundaria. También, se encuadra en la polémica que presenta -a nuestro entendimiento, falazmente- la opción calidad/masividad, y las opciones, aun más falaces, de universidad pública gratuita versus universidad pública arancelada.

Atrás de estas polémicas se esconden ideologías e intereses de los más diversos, desde los directos de las universidades privadas, de ciertos grupos empresarios, hasta las del Banco Mundial que insiste en el arancelamiento de la enseñanza de nivel terciario. Pero, así mismo, se manifiestan los intereses y la ideología de quienes apuestan por una educación lo más accesible posible, para el mayor número viable de personas, y de la máxima calidad aceptable para todos.

En el caso particular del rendimiento de los estudiantes que comienzan sus estudios universitarios, es importante recordar el recorte metodológico que realizamos para llevar a cabo nuestros análisis. En ese sentido, se observará que en las series presentadas, no se han incluido los alumnos ausentes.

En primer lugar, sucede que la inscripción a la Universidad de Buenos Aires y a las materias del primer año es totalmente gratuita, y se comprueba que un gran número de personas, especialmente de adolescentes, se inscriben a alguna de las carreras que se ofrecen sin demasiada reflexión ni convicciones y, por lo tanto, nunca asisten a su primera clase.

En segundo término, otro grupo igualmente importante, abandona las materias luego del primer parcial, cuando toma conciencia del nivel de exigencia que presentan los estudios universitarios. Luego, no se presentan al segundo parcial y figuran como ausentes en las actas. Ello puede ocurrir en una, en algunas o en todas las asignaturas que cursan los ingresantes. En este conjunto, los ausentes se analizan al momento de estudiar la “deserción” en el primer año y, por ende, no son tratados en este apartado. Se podría aclarar que muchos de los que pertenecen a esta categoría cambian de carrera y, por consiguiente, no cursan las materias que corresponden a la carrera elegida por primera vez; aunque en muchos casos retomen después de haberse efectivizado los cambios.

Asimismo, queda claro que no podemos utilizar este dato para efectuar comparaciones con el rendimiento y/o la deserción existentes en las universidades privadas. En éstas, se abona una importante suma de dinero en concepto de matriculación y para poder cursar las materias; entonces, a partir de esta erogación se espera que el ingresante tenga mayor convicción al momento de inscribirse. La universidad gratuita facilita y garantiza el ingreso pero, también, facilita el abandono de los cursos sin que el alumno sea consciente de una pérdida, en este caso, monetaria.

 

El “para qué” de un sistema educativo en la sociedad

Es oportuno discutir, por una parte, ¿los estudios universitarios son exitosos sólo si son medidos por la cantidad de egresados? Es decir, si debemos considerar a la Universidad como a una empresa, en la cual se invierte cierta cantidad de dinero, entran tantos insumos, salen tantos productos, que darán determinada ganancia.

Teniendo como fuente principal al trabajo industrial, el concepto de rendimiento se sustenta en un criterio de racionalidad asociado a la productividad y a la rentabilidad de las inversiones, de los procesos y del uso de los recursos, entre otros aspectos (Tasso, 1981). En esta línea, el traslado del rendimiento al ámbito educativo ha conservado su significación económica; está vinculado con las concepciones teórico-metodológicas que se han desarrollado en la economía de la educación, desde la determinación del costo-beneficio hasta el análisis de sistemas (Camarena et al., 2004). Por lo tanto, tiene sentido el concepto descriptivo del rendimiento donde se enfatiza la medición de las promociones anuales y los egresos.

Por otra parte, cuando los estudiantes no logran egresar exitosamente, ¿también puede estimarse como apropiado el haber transitado por este nivel educacional? En este orden, se debe considerar que la capacitación de la población, el llamado “capital humano”, mejora aun en aquellos casos en que los estudiantes no logren la diplomatura, o que nunca vayan a ejercer su profesión.

Es importante que la discusión señalada precedentemente se manifieste en una sociedad porque es parte del “para qué” de un sistema educativo. Podemos pensar que una sociedad va a estar más preparada, mejor educada, con más capacidades y conocimientos si muchos acceden a los estudios superiores, aunque no logren culminarlos; consideración que, desde un punto de vista economicista o empresarial, sea tal vez inaceptable.

 

Dimensiones del nivel de rendimiento educativo

Más allá de las perspectivas teóricas que esbozamos en el apartado anterior, en este trabajo sólo pretendemos dimensionar el rendimiento de los alumnos en términos de su desempeño académico, en función del éxito o el fracaso en la aprobación de las materias en dos períodos académicos bien diferenciados, separados por cinco años. Este lapso, nos permitirá comparar el rendimiento de los alumnos que ingresaron a la universidad antes de que la reforma educativa afectara sus estudios secundarios (1997) con los que fueron afectados por esta reforma (2003/4).

Pero, al tratarse sólo de un análisis cuantitativo de determinados datos, no podemos establecer con rigurosidad si las causas de los cambios en el rendimiento se encuentran en la misma reforma o intervinieron otros factores, tal como la grave crisis económica que vivimos en los años 2001/02, y cuyas consecuencias todavía hoy golpean a nuestra sociedad.

En el libro La universidad pública argentina. ¿Crisis o encrucijada? (Iriarte et al., 2004), donde publicamos los resultados del rendimiento estudiantil en el Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires para 1997, pudimos dividir el nivel de rendimiento según cuatro categorías diferentes:

  • Rendimiento alto: aquellos que promocionan las materias, es decir, que obtienen un promedio de 7 o más entre los dos parciales.
  • Rendimiento medio alto: aquellos que, para aprobar la materia, deben rendir examen final, es decir, que obtuvieron un promedio superior a 4 e inferior a 6.5 y, por lo tanto, pueden rendir final y lo aprueban en el primer llamado.
  • Rendimiento medio bajo: aquellos que para aprobar la materia deben rendir examen final, es decir, que obtuvieron un promedio superior a 4 e inferior a 6.5 y, por lo tanto, pueden rendir final y no lo aprueban o no lo rinden en el primer llamado (los denominados “remanentes”).
  • Rendimiento bajo: aquellos con promedio inferior a 4 y que, por lo tanto, deben recursar (o rendir la materia como “libres”).

En el trabajo actual, por acceder a otra presentación de los datos para los alumnos del año 2003 y 2004, y a los efectos de homogeneizar los criterios utilizados en ambas fechas y poder compararlos, hemos clasificado al rendimiento de los estudiantes universitarios del CBC-UBA en tres categorías:

 

·         Rendimiento alto

·         Rendimiento medio: unifica el medio alto y el medio bajo del año 1997.

·         Rendimiento bajo

A continuación, presentamos los cuadros que contienen los datos procesados estadísticamente. A tal fin, hemos dividido las materias en dos grupos que denominamos “Orientaciones”; con el objetivo de poder comparar los rendimientos existentes entre ambos agrupamientos. Por un lado, el conjunto de las humanísticas o sociales -Sociología, Economía, Sociedad y Estado, Pensamiento Científico-, que integran la “Orientación I; por el otro, el grupo de las Ciencias Exactas/Biológicas -Matemática, Química-, que forman parte de la “Orientación II.

La fuente de datos cuantitativos con la que se trabajó fue aportada especialmente para esta investigación por la Secretaría de Planificación del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires, a la que se le agradece su abierta y desinteresada colaboración.

 

Los resultados del rendimiento estudiantil en el ingreso a la UBA

 

I. Orientación I: materias “humanistas y/o sociales”

Cuadro Nº 1. 14: SOCIOLOGÍA

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

 

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento medio

Total

1997

13 138

0

1 902

6 598

21 638

60,72

0

8,79

30,49

100%

2003/4

6 628

0

2 702

6 360

15 690

42,24

0

17,22

40,53

100%

*1997: los totales pertenecen a todas las Sedes del CBC

*2003 y 2004: los totales incluyen sólo las Sedes Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaría de Planificación del CBC-UBA.

 

Cuadro Nº 2. 21: ECONOMÍA

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

10 997

0

3054

8 241

22 292

49,33

0

13,70

36,97

100%

2003/4

7 324

0

1 672

6 145

15 141

48,37

0

11,04

40,58

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaría de Planificación del CBC-UBA.

 

Cuadro Nº 3. 24: SOCIEDAD Y ESTADO

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

14 112

0

3 424

9 716

27 252

51,78

0

12,56

35,65

100%

2003/4

14 911

0

6 977

13 656

35 544

41,95

0

19,63

38,42

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaría de Planificación del CBC-UBA.

 

Cuadro Nº 4. 40: PENSAMIENTO CIENTÍFICO

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

14 018

0

3 871

10 121

28 010

50,05

0

13,82

36,13

100%

2003/4

15 293

0

6 864

15 180

37 337

40,96

0

18,38

40,66

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaría de Planificación del CBC-UBA.

 

Cuadro Nº 5. TOTALES DE LA ORIENTACIÓN I

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

52 265

0

12 251

34 676

99 192

52,70

0

12,35

34,96

100%

2003/4

44 156

0

18 215

41 341

10 3712

42,57

0

17,56

39,86

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaria de Planificación del CBC-UBA.

 

REPRESENTACIÓN GRÁFICA Nº 1

 

Comparación del rendimiento dentro de la Orientación I (1997-2003/4)

 

Serie 1: 1997. Serie 2: 2003/4

 

Al comparar los totales de las materias de la Orientación I contabilizados en ambas fechas de conteo, verificamos que aumenta el rendimiento bajo en un 29,6%; mientras que el rendimiento medio se incrementa en un 12% y, por último, disminuye el rendimiento alto en valores cercanos al 19% del 52%, 7% al 42,6%.

La mayor disminución de rendimiento alto, la constatamos en la materia Sociología (más del 30%), que es seguida por Sociedad y Estado y Pensamiento Científico. En tanto, la menor disminución del rendimiento alto se encuentra en Economía (cercano al 2%), con un rendimiento alto que es muy superior a la media actual.

En el estudio del año 1997, se daba una situación similar para Sociología cuyo registro superaba a la media, mientras que la actual anotación la ubica dentro de los valores del promedio general. El rendimiento medio de todas las materias de la Orientación I es parejo; la variación está en el rendimiento bajo, que también es semejante en todas las asignaturas, exceptuando a Economía, siendo ésta la que reviste menor porcentaje de aplazados.

Nótese que en los resultados en Economía no aparece el grado de deterioro que presentan las otras humanísticas y sociales; probablemente, se deba a que en esa materia la cantidad de lecturas es menor que en las otras tres. Un importante número de alumnos de las carreras de Ciencias Económicas no logran aprobar las seis del “primer tramo” porque tienen problemas con Historia Económica y Social General que, en muchos casos, es la última que aprueban (muchos dicen que les “cuesta”, porque es una materia en la que “hay que leer”).

En la Pruebas Diagnósticas “aplicadas a los nuevos ingresantes al CBC desde 1989 al 2002, en las que se detectan déficit de formación previa de los alumnos, Sociología es la única asignatura en que el promedio de respuestas correctas se encuentra dentro de márgenes más aceptables (63%)” (Gavarotto, 2002).

 

 

 

II. Orientación II: materias de “Ciencias Exactas/Biológicas”

Cuadro Nº 6. 51: MATEMÁTICA

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

3 226

0

3 873

3 476

10 575

30,51

0

36,62

32,87

100%

2003/4

8 304

0

9 443

8 127

25 874

32,09

0

36,50

31,41

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaria de Planificación del CBC-UBA.

 

Cuadro Nº 7. 5: QUÍMICA

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

2 955

0

2 706

2 895

8 556

34,53

0

31,63

33,83

100%

2003/4

4 673

0

6 189

5 752

16 614

28,13

0

37,25

34,62

100%

2003 y 2004. Sedes: Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo.

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaria de Planificación del CBC-UBA.

 


Cuadro Nº 8. TOTALES DE LA ORIENTACIÓN II

Año

Promocionados

Rendimiento Alto

Ausentes

Insuficientes

Rendimiento Bajo

A final

Rendimiento Medio

Total

1997

6 181

0

6 579

6 371

19 131

32,31

0

34,39

33,30

100%

2003/4

12 977

0

15 632

13 879

42 488

30,54

0

36,79

32,66

100%

2003 y 2004: Sedes Ciudad Universitaria, Avellaneda, San Isidro, Merlo

Elaboración propia, según datos proporcionados por la Secretaría de Planificación del CBC-UBA.

 

REPRESENTACIÓN GRÁFICA Nº 2

 

Comparación del rendimiento dentro de la Orientación II (1997-2003/4)

 

Serie 1: 1997. Serie 2: 2003/4

 

En el caso de las materias pertenecientes a la Orientación II, se comprueba una leve disminución de los rendimientos altos, mientras que los rendimientos medios apenas disminuyen y, finalmente, en los rendimientos bajos existe un ligero aumento. Sin embargo, no se puede hablar de cambios significativos. Mientras que los rendimientos de Química empeoraron significativamente, en cambio, en Matemática mejoraron -las encuestas realizadas a profesores informan que la materia disminuyó sus exigencias y que se implementaron clases de apoyo gratuitas para los alumnos-.

En el estudio que, entre 1998 y 2002, Carlos Gavarotto (2002) realizó de las Evaluaciones de la Calidad Educativa del CBC, aplicadas a los alumnos que cursan el primer año y a sus docentes, comprobó que las materias más difíciles del nivel medio pertenecían al Área de Ciencias Exactas y Naturales (la indagación acerca de cuáles serían las cuatro materias más difíciles del secundario “fue incluida en los cuestionarios a partir de 1998, a través de una pregunta en la que se brinda un listado de materias de nivel medio que los alumnos deben señalar como las que le resultaron las más difíciles de ese nivel”).

Nuevamente, recurriendo al análisis de este autor acerca de las Pruebas Diagnósticas, “Química fue la asignatura que, junto a Matemática, presentó las mayores dificultades para los alumnos. Del total de ejercicios de la prueba se obtuvo el 30% de respuestas correctas promedio”.

 

III. Comparación del rendimiento entre las Orientaciones I y II

 

REPRESENTACIÓN GRÁFICA Nº 3

 

Rendimiento comparativo / Orientaciones I y II (1997)

 

Serie 1: Exactas. Serie 2: Humanistas

 

REPRESENTACIÓN GRÁFICA Nº 4

 

Rendimiento comparativo / Orientaciones I y II (2003/4)

 

Serie 1: Exactas. Serie 2: Humanistas

 

Al comparar el conjunto de las materias Humanísticas con las de Ciencias Exactas/Biológicas, continúan las diferencias en el rendimiento entre estas dos orientaciones, pero se achica la brecha; no obstante, permanece muy significativa la diferencia entre ambos grupos. Para el conteo del 2003/4, la distancia disminuye porque las materias Humanísticas tienen un rendimiento alto muy inferior a los valores obtenidos para el año 1997 (antes existía más de 20 puntos porcentuales de diferencia entre las orientaciones, posteriormente, se registra menos de 10%).

Los rendimientos medios son bastante similares, al menos los medios del año 1997 son casi iguales y, en los del período 2003/4, la diferencia es la más baja entre ambas orientaciones, dado que registró sólo 7 puntos porcentuales (sin embargo, debe notarse que estos siete puntos representan valores cercanos a un 20% de diferencia).

Pero, es muy notorio que el rendimiento bajo continúa siendo mucho más grande en las materias de Exactas/Biológicas, pues antes casi triplicaba al de las Humanísticas y, posteriormente, más que duplica la cifra de este último grupo. Aunque en este caso, la brecha disminuyó levemente, en razón de que el rendimiento bajo de las Exactas/Biológicas también se incrementó.

En el incremento del rendimiento bajo es donde debe ponerse la lupa, debido a que es donde se muestran con mayor claridad los problemas que generaría la política educativa para la escuela secundaria implementada a partir de 1995, entre otros factores causales que también deberían ser considerados.

 

Conclusiones generales

-A partir de los resultados de este trabajo, es posible afirmar que hemos constatado un proceso de depreciación del rendimiento académico de los alumnos entre ambas fechas de registro comparadas. Más aun, teniendo en consideración que los datos cuantitativos analizados fueron obtenidos de una fuente ampliamente confiable, y no poseen un margen de error estadístico que pueda estimarse significativo. Sin embargo, los datos no nos brindan información acerca de las causas del deterioro educativo, pero podemos suponer que parte del mismo, estaría asociado con la implementación de la reforma educativa.

-Es indiscutible que debemos atender al principio de multicausalidad, relacionándolo con una educación que sigue transitando tiempos de crisis donde se ponen en juego las carencias presupuestarias, la baja retribución de los docentes, la pobreza en recursos técnicos, pedagógicos y de infraestructura y una política de capacitación aleatoria. Éstas, entre otras causas, darían razón de la magnitud y profundidad del espacio estimado donde son imprescindibles las intervenciones gubernamentales para mejorar el rendimiento educativo.

-También, entre esos otros factores, podemos conjeturar que influyeron variables tales como los importantes cambios culturales que se dieron durante el lapso estudiado, entre ellos: el hecho que la sociedad le otorgue cada vez más crédito al éxito rápido basado en relaciones corruptas con el poder; el paradigma del chiste soez, la burla al prójimo, y la desvalorización de todo lo concerniente al mundo de la cultura del esfuerzo, del respeto, del estudio y del trabajo. Ciertamente, en el VI Congreso de la YMCA (2005), se hizo referencia a la concepción del empleo en términos de su relación con “la educación, el desarrollo personal, el fortalecimiento de la familia y la ciudadanía” y no solamente como “como generador del sustento”.

-Tampoco podemos descartar, la cada vez mayor exposición de los adolescentes a los medios como la televisión, y en los últimos años, el desarrollo de Internet y la mayor utilización de la red como medio de diversión y/o comunicación. Tenti Fanfani (2005) marca el hecho de que las condiciones sociales y familiares no favorezcan el desarrollo de los estudios en niños y adolescentes.

-Y, menos aun, podemos eludir la importancia de que ni el niño, ni el adolescente, ni las familias, perciban claramente una relación entre el “sacrificio” de estudiar y las posibilidades de ascenso social en un futuro mediato… Todos estas consideraciones pueden estar relacionadas con la reducción de la capacidad de estudio, análisis y lectura, aspectos que influyen directamente en la probabilidad de aprobar materias como tales como Sociología, Sociedad y Estado, Pensamiento Científico, etc.

-Por el momento, no podemos sacar conclusiones definitivas respecto al desempeño de los estudiantes en las materias analizadas, y trataremos de explicar en sucesivos análisis, la variación en algunas de ellas, por ejemplo, en matemática. Nuestra indagación continuará con una serie de entrevistas que recoja la opinión de docentes y autoridades de las distintas asignaturas trabajadas; el objetivo apunta a saber si han cambiado los contenidos, el nivel de exigencia, el tipo de evaluación o cualquier otro elemento que permita suponer que ha incidido en el rendimiento diferencial de los estudiantes, al momento del análisis y en el lapso de los años comparados.

 

Bibliografía

ALBERGUCCI, Roberto; TEDESCO, Juan Carlos, La Ley Federal y la transformación educativa. Editorial Troquel, Buenos Aires, 1995.

CAMARENA, Rosa; CHÁVEZ, Ana; GÓMEZ, José, Reflexiones en torno al rendimiento escolar y la eficiencia terminal. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos. Estudios y Ensayos. UNAM, Nº 53, México. 2004.

DIRECCIÓN General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Módulo 0: Ley Federal de Educación, Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires. La Plata, enero 1995.

DIRECCIÓN General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Dirección de Educación Secundaria Básica, Fines de la educación: una redefinición para la secundaria básica. Documento Nº 2, (Mimeo), 2005.

DIRECCIÓN General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Dirección de Educación Secundaria Básica, La escuela como el lugar de los y las adolescentes. Documento Nº 4, (Mimeo). 2005.

GABRIJELCIC, C.; ROCA, M. E.; SANTISI, G.; ZAMBELLA, M. E., La Educación Polimodal. Su implementación en la Transformación. Lugar Editorial, Buenos Aires, 1998.

GAVAROTTO, Carlos, Dificultades de los alumnos que ingresan a la UBA: deficiencias en la formación previa y rendimiento en el primer año universitario. Ponencia. IX Jornadas de Articulación entre Escuela Media y Universidad. Buenos Aires. Diciembre 2002.

IRIARTE, Alicia (comp.) et al., La universidad pública argentina ¿crisis o encrucijada?, Proyecto Editorial. Buenos Aires, 2004.

IRIARTE, Alicia (comp.) et al., La educación en el centro del debate. Planteos y desafíos para la educación superior. Proyecto Editorial. Buenos Aires, 2006 (en prensa).

LENTIJO, P.; CANCELA, C.; BARALLOBRES, N.; SEGOVIA, S., La transformación educativa. Refundación de la escuela argentina. Ediciones Santillana, Buenos Aires, 1997.

MÉREGA, Herminia, 100 respuestas sobre la transformación educativa. Entrevista a Inés Aguerrondo. Ediciones Santillana, Aula XXI, Buenos Aires, 1996.

NARODOWSKI, Mariano, La escuela argentina de fin de siglo. Entre la informática y la merienda reforzada. Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires, 1996.

TASSO, Alberto, Los estudios sobre rendimiento educativo en Argentina. En: Revista Latinoamericana de Estudios Educativos. Vol. IX, Nº 4, CEE, A.C., México, 1981.

TENTI FANFANI, Emilio, Educación Básica: tres desafíos del siglo XXI, Conferencia dictada en el Congreso de Educación del Bicentenario, San Fernando, agosto 2005.

IV CONGRESO Nacional sobre Valores, Pensamiento Crítico y Tejido Social, organizado por la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA). Buenos Aires, Universidad Católica Argentina. Set. 2005.

CENSO Estudiantil de la Universidad de Buenos Aires. Secretaría de Planificación del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires. Argentina. 2000.

 

DIARIOS: La Nación, Clarín y Página 12.