Nota de la Revista: Question se propuso, desde sus inicios en 1999, convertirse en un divulgador que contuviera la riqueza de la capacidad productiva que los equipos, personas y estructura de investigación científica han evidenciado en el proceso.

Reconociendo la centralidad que tiene para un estudiante universitario acceder al sistema de publicaciones científicas, hemos definido como política editorial, que Question se constituya en un sitio que incorpore, de manera central, la producción académica y científica realizada en el grado. Esto implicó establecer una política editorial que valore, promueva y celebre la publicación de los alumnos, tarea que se ha venido desarrollando desde 2005.

Este artículo se encuadra dentro de esta política, es por eso que alertamos al lector respecto del contexto de formación de los autores, marco imprescindible en el que deben leerse las consideraciones del trabajo.

 

SER UN PROFESIONAL: RITUAL DE PASAJE EN LA ACTUALIDAD

 

Mariela Luna y Florencia Larralde Armas

Universidad Nacional de La Plata (Argentina)

larraldeflor@yahoo.com.ar

 

Resumen

En las distintas universidades del país se espera a los estudiantes universitarios, cuando rinden su última materia, con huevos, harina y alimentos en estado de putrefacción.

Nuestra investigación analiza si se reafirma la identidad del egresado mediante un ritual que implica un “maltrato”, “humillación” y “vejaciones” por parte de amigos y familiares que en este festejo destruyen el estatus previo y en parte una mitigación de su esencia con el fin de prepararlo para hacer frente a las nuevas responsabilidades. Amigos y familiares le tiran estos elementos, y a su vez se estila sobre todo a los varones raparlos y afeitarlos. Tanto a hombres como mujeres es común que se les rompa la ropa y se los deje semidesnudos. Luego son paseados por la ciudad, en caravana, tocando bocina y con música fuerte para que sean vistos por el resto de la gente.

 

Palabras clave:  ritual de pasaje- identidad- estatus

 

 

En este trabajo indagaremos cómo se reafirma la identidad del egresado universitario mediante un ritual de pasaje; mediante un “maltrato”, “humillación” y “vejaciones” por parte de amigos y familiares que en este festejo destruyen el estatus previo y en parte una mitigación de su esencia con el fin de prepararlo para hacer frente a las nuevas responsabilidades.

Nuestra investigación se centra en el sujeto eje de ritual, hay que tener en consideración que él pertenece al espacio educativo, lo que implica que forma parte de una institución, en este caso académica. El ritual tiene la función de poner en crisis o crear un quiebre con el orden establecido y con las prácticas cotidianas que, en este caso, conlleva el espacio educativo.

Para Berger y Luckmann, una de las tareas de las instituciones es la de “acumular sentido y ponerlo a disposición del individuo, tanto para sus acciones como para toda su conducta de vida”. Para ellos, las instituciones intermedias, “miran hacia arriba”, en dirección a las grandes instituciones, y “hacia abajo”, en dirección de la existencia del individuo. De este modo no sólo se transmiten reservas de sentido desde ‘la cima’ hacia la ‘base’, sino además, tal como lo sugiere la idea de sociedad civil, desde la ‘base’ hacia ‘arriba’. En el momento ritual el sentido parte desde los individuos, en un contexto particular y en un lugar específico. La particularidad de este ritual es que pone en contraposición conductas aprehendidas por el educando con conductas propias del sentido común, que son reforzadas por el ritual, que fortalece y establece nuevas significaciones y reconocimientos del egresado universitario.

“La función de los ritos de pasaje y de iniciación es la de marcar y separar dos estados sociales distintos, operan como un tránsito hacia una nueva situación y les confieren a los participantes iniciados los atributos de su nueva posición. A lo largo de la historia, estos ritos han tenido un valor fundamental para conferirle al actor social la certidumbre de lo que el grupo, la institución, la sociedad, espera de él” (1).

Este ritual de pasaje, marca el paso del  estudiante universitario al nuevo profesional y su consecuente ingreso a la vida “responsable” y laboral. Es un ritual de conmemoración privada, familiar, que reafirma la estructura de funcionamiento, pertenencia e identidad.

Según Gilberto Jiménez la identidad se produce mediante un proceso de identificación de la persona con su grupo y por su participación en acciones comunicativas. Esta identidad debe ser reconocida intersubjetivamente.

“La identidad tiene que ver con la organización, por parte del sujeto, de las representaciones que tiene de sí mismo y de los “otros” y de sus respectivos grupos” (2). El individuo se reconoce a sí mismo sólo reconociéndose en el otro.

El ritual genera que el egresado sea reconocido por su grupo como “profesional”, al tratarse de un pasaje rápido de un estado a otro, el ritual asienta la nueva identidad que adopta este individuo ahora profesional. Es decir, pasa de un estatus a otro. Según Edmund Leach “las ceremonias rituales se ocupan de movimientos a través de los límites sociales, de un estatus social a otro”. Al tratarse de un ritual de pasaje que se da en momentos claves de la vida de una persona acompañando y demarcando cambios de lugar, de posición social, de estado, de edad.

En las distintas universidades del país (como en La Pampa, Cuyo, Misiones o Córdoba) se espera a los estudiantes universitarios, cuando rinden su última materia, con huevos, harina y alimentos en estado de putrefacción. Amigos y familiares le tiran estos elementos, a su vez se estila sobre todo a los varones raparlos y afeitarlos. Tanto a hombres como mujeres es común que se les rompa la ropa y se los deje semidesnudos. Luego son paseados por la ciudad, en caravana, tocando bocina y con música fuerte para que sean vistos por el resto de la gente. Esto se da así ya que “la función social del ritual y la significación social de las fronteras o límites, que el ritual permite cruzar o transgredir de manera legítima” (3).

Se concluye con una reunión o cena con amigos y familiares para festejar así el momento de finalización de una etapa educativa.

 

Momento ritual

Al hablar de rituales, dejamos de lado prácticas de la vida cotidiana y nos situamos en un tiempo, espacio determinado y situaciones extraordinarias, que reconocidas como tales por los sujetos, dan lugar a la práctica ritual.

Según Manuel Contreras Gallego el rito es “una acción compleja en la que confluyen, ya desde su nacimiento, además de gestos y movimientos, palabras y cosas, un todo coherente que, dentro de un determinado sistema cultural, establece un campo simbólico que permite situarse o situarnos uno frente al otro, establecer relaciones, reconocer valores”.

Van Gennep identifica tres fases que aparecen en la mayoría de los rituales:

 

Ø             Fase preliminar, de preparación o separación: está formada por una serie de ceremonias de carácter purificador que prepara al sujeto para iniciar el tránsito hacia otro estado diferente. Expresan la renuncia a su antiguo estatus.

Mediante observaciones y testimonios constatamos que este ritual consta de esta fase preliminar que se da de la siguiente manera: “Empecé el día nervioso, como todos los días que tenía que rendir un final, pero a este se le añadía el pequeño detalle de que si todo salía bien sería el último final, por lo menos de la carrera y por un buen tiempo el último examen que daba. Del resto del día no recuerdo mucho salvo que me ponía más nervioso todavía al ver los preparativos para los festejos que hacía mi familia, poco antes de la hora de rendir y resignado sabiendo que ya más no iba a aprender de la materia, me bañé, me cambié y fui a la facultad”, relata Emiliano.

En el mismo sentido Micaela cuenta “ese día me encargué de llamar y de recibir llamados, de preparar todo para la noche, de comprar la comida y ver que todo sea lindo y muy rico, me distraje salí con mi cuñada y a último momento, antes de entrar, estuve a las corridas porque obviamente me quería comprar algo, para ponerme esa noche, en mis primeros minutos de “Licenciada”, así que casi llego tarde a mi final por andar haciendo compras.”

Por otra parte se da una previa al momento en que el estudiante está rindiendo su última materia, familiares y amigos lo viven de la siguiente manera: la madre de Emiliano preguntaba ansiosa “¿qué le van a hacer al nene? ¿Mirá que es alérgico?” y los jóvenes reían “no se preocupe que se lo vamos a cuidar”.

En el baúl de una de las camionetas, tenían preparados dos baldes de pintura herméticamente cerrados “Esto es para tirarle al nuevo abogado” dijo uno de sus amigos. Contaron que la mezcla contenía excremento de perro, barro, agua, una lata de atún y basura. Durante la  espera, otros fueron a comprar una tijera.

Ø             Fase liminar: constituye el rito de transición propiamente dicho. Expresa el hecho de que por el momento se está aislado de la vida normal de la comunidad. Puede considerarse como una muerte simbólica para el nacimiento a una nueva vida social.

Gonzalo cuenta que el profesor le dijo “Felicitaciones Ingeniero”,  lo saludé, me cambié y salí.

Me esperaban amigos y familiares. Uno de mis amigos me tiró a un estacionamiento que queda cerca de la Facultad (de Ingeniería), me pusieron de espaldas y me tiraron huevos, un mejunje color rosa que quién sabe todo lo que tendría: aceite quemado de avión, aceite comestible, harina, yerba. Me cortaron la ropa y me dejaron en calzoncillos. Me depilaron la parte que está debajo de la espalda con unas bandas de cera que se calientan con el calor del cuerpo.

Todos participaron: amigos, familiares y también desconocidos que pasaban por ahí y aprovechaban a tirarme algo, total que puede uno decir en ese momento. Después me subieron al baúl del auto de un amigo”.

Por su parte Eugenia cuenta que “Una vez que terminé con el final (después de 3 horas), cuando el profesor me dijo “la felicito arquitecta”… Ahí se me vino el mundo abajo… ahí en realidad caí en parte de qué era lo que me estaba diciendo… me quedé sola en el aula preparando mis cosas para ya salir” luego vinieron sus amigos y en la calle, “¡no sé cómo describir la sarta de cosas que me tiraron e hicieron!... sólo sé que en un momento me quedé ciega… no podía ver y sentía que me dolía la cabeza de las cosas que me tiraban, después me enteré que eran huevos duros. El olor que tenía no lo puedo explicar: totalmente nauseabundo”.

Emiliano cuenta “Me llevaron en la parte de atrás de la camioneta de un amigo a dar una vuelta por el centro donde saludé a todo el mundo, bailé, los chicos que limpian vidrios me tiraron un balde de agua sucia y luego me llevaron a casa”.

Ø             Fase post liminar o de integración: expresa la aceptación del nuevo estatus. Se levantan las restricciones impuestas anteriormente y es frecuente encontrar elementos comestibles. El sujeto ritual, ya sea individual o colectivo se halla de nuevo en un estado relativamente estable y, en virtud de ello, tiene derechos y obligaciones.

Los siguientes testimonios dan cuenta de que la coronación del ritual se da con festejos entre familiares y amigos: Micaela  cuenta “La llegada a casa junto a la gente que llega y llega, bañarme y  putear sin poder sacarme las cosas de la cabeza, y ahí sí: vestirme con esas cosas que me había comprado y salir a saludar, a comer y disfrutar con todos los que estaban ahí”.

Por su parte, Gonzalo decía “Después del baño trate de arreglarme lo mejor posible y nos fuimos todos a cenar afuera y ahí fue todo fiesta, parranda, encuentro con amigos y alegría”.

Eugenia  también cuenta “Me bañé y preparé como puede, ya que el olor que tenía pese a la bañada seguía siendo infernal fuimos a la casa de un amigo en donde me tenían preparada una fiesta con todos... la verdad que esa noche la pase muy bien... ¡excelente!”.

 

Constatación empírica

Antes de describir los métodos y técnicas que utilizamos para lograr nuestro objetivo de trabajo definiremos métodos y técnicas  como “las herramientas metodológicas de la investigación, ya que permiten implementar las distintas etapas de ésta dirigiendo los procesos mentales y las actividades prácticas hacia la consecución de los objetivos formulados” (4).

Para ser más específicos el método científico “es el camino que sigue la investigación. Comprender los procedimientos empleados para descubrir las formas de existencia  de los procesos del universo, para desentrañar sus conexiones internas y externas, para generalizar y profundizar los conocimientos y para demostrarlos rigurosamente” (5).

Por otra parte entendemos a la técnica como “un conjunto de reglas y operaciones para el manejo de los instrumentos que auxilian al individuo en la aplicación de los métodos” (6).

Para nuestro trabajo utilizamos el método cualitativo dado que “se actúa sobre contextos ´reales´ y el observador procura acceder a las estructuras de significados propias de esos contextos mediante su participación en los mismos. El presupuesto fundamental de las metodologías cualitativas es que las investigaciones sociales tienen que ser más fieles al fenómeno que se estudia que a un conjunto de principios metodológicos” (7).

Tomamos en cuenta que “las metodologías cualitativas coinciden con los postulados del interaccionismo simbólico, entendido como un enfoque realista del estudio científico del comportamiento y la vida de grupos humanos siendo su mundo empírico, justamente, el mundo real de la vida y el comportamiento (...) la investigación cualitativa... depende fundamentalmente de la observación de los actores en su propio terreno y de la interacción con ellos en su lenguaje y con sus mismos términos” (8).

“Con respecto a la técnica analítica que predomina en cada método, mientras que en los cualitativos prima la inducción analítica, en los cuantitativos se trabaja hipotético- deductivamente, el trabajo cualitativo es inductivo más que deductivo,  no comienza con una hipótesis sino que genera hipótesis a partir de los datos” (9).

La técnica de base es la Observación Participante, que se relaciona con la Perspectiva del actor desde entrevistas con los sujetos de estudio.

Primero realizamos un extrañamiento ya que este ritual es muy conocido entre nosotros como jóvenes de la ciudad de La Plata. “Se plantea el extrañamiento como principio metodológico, como una unidad contradictoria de aproximación/distanciamiento, la distancia social es fundamental y por lo tanto las dos transformaciones tienen que estar presentes: en un primer momento plantear la exoticidad (de lo familiar o de lo extraño) y en un segundo momento hacer familiar aquello que exotizamos (de lo extraño a lo familiar)” (10). 

“Al plantear el extrañamiento como una mediación entre el conocimiento subjetivo/objetivo, Lins Ribeiro transformó una ‘sensación’, la extrañeza del sujeto frente a lo exótico en un principio metodológico (…) esto le permite plantear la operación inversa a través de la cual el antropólogo estudia su propia sociedad: convirtiendo lo familiar (su cotidianeidad, su conciencia práctica) en exótico, asumiendo respecto a su propia sociedad una posición de extrañamiento” (11).

El ritual en estudio, para nosotras, está naturalizado en nuestra vida cotidiana como una práctica social más, por lo que para hacer el trabajo, realizamos un proceso de extrañamiento haciendo exótico lo familiar, preguntándonos cómo y por qué se dan esas prácticas en la sociedad.

Luego del extrañamiento, realizamos la Observación Participante ya que “su esencia consiste en la exposición personal y directa de los investigadores a la alteridad sociocultural” (12).

Por otra parte, “la Perspectiva del actor es una construcción orientada teóricamente por el investigador, quien busca dar cuenta de la realidad empírica tal como es vivida y experimentada por los actores” (13).

En nuestro trabajo se vislumbra la perspectiva del actor desde la realización de entrevistas a los participantes del ritual, ésta es dirigida desde un bagaje teórico del investigador que direcciona las preguntas para obtener una explicación de esas prácticas desde sus actores.

La entrevista “como técnica de investigación, abarca diversas dimensiones: amplía y verifica conocimiento científico; obtiene o posibilita llevar  la vida diaria del ser humano al nivel del conocimiento y elaboración científica, y  permite la reflexión del entrevistado de ´ese algo´ -objeto de estudio – que quizás no tenía  sistematizado y/o ´concientizado” (14).

“Para acceder a y construir la perspectiva del actor, para relevar aspectos informales o no documentados y establecer contradicciones y relaciones entre verbalizaciones y prácticas, para evidenciar la articulación entre los distintos aspectos de la vida social, para ampliar y descentrar la mirada sobre los sujetos, la presencia directa en el campo es condición necesaria pero no suficiente. A ello se añade, ahora, la elaboración teórica y del sentido común que, desde el principio al final, permite apropiarse de la información, transformarla en dato y organizarla en una explicación” (15).

Luego de sistematizar los datos recogidos mediante la Observación Participante y  las entrevistas a sujetos protagonistas del ritual, obtuvimos la siguiente secuencia característica de este ritual de pasaje:

- El sujeto se prepara para rendir su último final.

- Se dirige hacia el establecimiento universitario.

- Amigos y familiares lo encuentran allí y lo esperan afuera mientras rinde.

- Aprobar el examen es condición necesaria para que este ritual continúe y poder considerarlo un nuevo profesional.

- Generalmente, el egresado sale a contar la noticia a sus familiares y amigos. Recibe felicitaciones y luego ingresa al baño donde se cambia la ropa con la que rindió por otra vieja y en desuso.

-  Sale a la calle, entre aplausos y abrazos lo felicitan.

- Amigos y familiares, le arrojan todo tipo de elementos alimenticios y otros en putrefacción, le cortan la ropa, el pelo, a algunos los depilan, etc.

-Lo suben al baúl de un auto para pasearlo por la ciudad. Se forma una caravana de autos que siguen al auto principal y acompañan tocando bocina.

-El egresado llega a su casa y se baña para sacarse todo lo que le tiraron.

-Se prepara para terminar el día con un festejo entre familiares y amigos (comida, reunión, fiesta).

Esta práctica detallada anteriormente, implica una ruptura con la cotidianeidad, ya que se da en momentos excepcionales cuando un universitario se recibe, se da en un tiempo y en un espacio determinado, ya que el ritual de lleva a cabo sólo el día en que rinde el último final de su carrera y en la facultad correspondiente. Como son los dos casos a los que acudimos para hacer la observación participante; ambos ocurrieron en la Universidad Católica de la ciudad de La Plata: uno en la Facultad de Derecho y otro en la de Ciencias Económicas. El primero fue el 30 de abril a las 18 hs. y el segundo  el 20 de junio a las 19.30 hs.

Una de las características del ritual es que los procesos de comunicación y las relaciones con el tiempo y el espacio trascienden la percepción cotidiana. En este ritual, en la fase preliminar el tiempo suele pasarse lentamente para el joven que esta a punto de rendir, así como también para los amigos y familiares expectantes; mientras que en la fase liminar el tiempo pareciera transcurrir más rápidamente para los participantes.

Micaela dice al recordar que le produce “un poco de nostalgia porque pasó todo muy rápido, ya está, es pensar que ahora soy profesional”.

En la observación participante, registramos que “la espera se hizo larga, y el bullicio se hacía cada vez más fuerte. Mercedes cortaba los papelitos cada vez más pequeños y el tiempo transcurría lentamente”.

Sin embargo, la cuestión del tiempo es muy subjetiva para cada uno de los sujetos, ya que cada uno lo vive de una manera distinta dependiendo de factores externos tales como los nervios, los miedos, la ansiedad o en algunos la tranquilidad y despreocupación.

 

Elementos significativos

“Los componentes centrales de los rituales son los símbolos considerados: la unidad más pequeña del ritual que todavía conserva las propiedades específicas de la conducta ritual. Desde esta perspectiva, los símbolos son representaciones de algo, ya sea por cualidades análogas o por asociación de hecho o pensamiento. En el plano empírico, los símbolos hacen referencia concreta a objetos, actividades, relaciones, acontecimientos, gestos y unidades espaciales en un contexto ritual. A su vez y en tanto condensación de fuerzas, instigan a personas y grupos a la acción social” (16).

Las características de los símbolos rituales son: la repetitividad o estereotipo; la complejidad, ambigüedad, condensación y polisemia de significados; la sociabilidad; órdenes extra empíricos;  la significatividad.

En este ritual de pasaje, los símbolos son:

- El aplauso y la felicitación tanto de familiares, amigos y profesores: esto representa la aprobación por parte del grupo hacia el individuo. Se realiza como festejo o concreción de alguna actividad que lleva el reconocimiento de los “otros”, afirmando el nuevo estatus adquirido por el sujeto principal.

-El cambio de ropa: para rendir o presentarse a una evaluación universitaria, se utiliza ropa formal, mientras que luego de rendir, el egresado se cambia de ropa y se pone una que tiene en desuso, la cual no importa si se rompe o se mancha.

-El arrojo de distintos elementos hacia el cuerpo del egresado: amigos y familiares se encargan de recibir al nuevo profesional arrojándole huevos, harina, yerba, aceite, brea y  mezclas con todo tipo de alimentos en putrefacción. Así como también, se suele rapar a los varones y cortarles mechones de pelo a las mujeres, a algunos varones los depilan y a todos les cortan la ropa y los dejan desnudos o semidesnudos. Los ritos de paso  implican marcas en el cuerpo, un cuerpo con inscripciones, con marcas del paso del tiempo.

- La caravana de autos y las bocinas: hay un vehículo principal que es el que lleva al egresado en el baúl y otros autos que lo acompañan a modo de caravana tocando bocina. Este símbolo implica pasear al egresado por las calles de la ciudad y que el resto de la gente observe y reconozca al egresado como un nuevo profesional.

“Todo símbolo y todo rito es esencialmente ambiguo, difícil de traducir en su significado a términos discursivos de denotaciones más o menos precisas. Están caracterizados por la vaguedad y por una compleja estructura interna. Esta se manifiesta en el hecho de que puede darse un mismo marco referencial y, sin embargo, aplicarle significados distintos” (17).

“Mediante la acción simbólica el sujeto sigue siendo exactamente el mismo pero socialmente es otro. Y esto es lo que hace el rito: social y culturalmente convierte a una persona en otra ya que pierde atributos sociales y culturales pero adquiere otros” (18). En este caso, el egresado pasa de su condición de estudiante universitario a su estatus de profesional ya que mediante  este rito es reconocido tanto por su grupo como por la sociedad que lo ve.

 

La desnaturalización

Para concluir, podemos decir, que las prácticas rituales se dan en una sociedad determinada, en un momento específico  y con un fin determinado.

El ritual instala la cultura y comunica una visión de mundo de esa cultura y el participar en el ritual incluye al grupo mediante esa práctica a esa visión cultural. Que se realice un ritual para festejar o resignificar el final de una etapa educativa conlleva la importancia que tiene para esa comunidad ese tipo de instrucción (en este caso, la universitaria) que lo ve como un logro y éxito personal. Así en nuestra sociedad, el egresado se “recibe” de una instrucción de saberes, es decir, ya está capacitado y entrenado para ingresar a una vida laboral  responsable y asumir un rol “activo” en la sociedad.

Lo paradójico de este ritual se basa en que  se finaliza o se corona una instrucción educativa, realizada en una institución producto de la modernidad, donde la razón prima, con una práctica pagana y originada desde el sentido común o el saber popular.

“En nuestras sociedades el individuo representa lo sagrado, y por ello es comprensible que los procesos de constitución de subjetividad, de personas, sean mediados por actos rituales. De este modo, un bautismo, una reunión, una ceremonia de 15 años, una boda, un funeral (o como en este caso, un egreso universitario), son puntos críticos donde el sujeto se hace mediante el dispositivo social del ritual” (19).

Es así, que en nuestra sociedad esta práctica de ritual está naturalizada ya que al ver a un joven paseando en el baúl de un auto, en estado “deplorable” y acompañado de bocinas, el común de la gente sabe que se trata de un egresado universitario.

“Los ritos son explicitaciones fundamentales de la sociabilidad del hombre que señalan y subrayan, en consecuencia, todas las manifestaciones de dicha sociabilidad” (20).

En el proceso de sociabilidad, el hombre aprende las reglas para comportarse en su propia sociedad y bajo su propia cultura, por lo que también aprende cómo comportarse en un proceso ritual, en el que se ponen de manifiesto las prácticas de la sociabilidad del hombre ritual

“Los procesos de transición hacia un nuevo estado implican una serie de depresiones, degradaciones y opresiones, que tienen como objetivo una ruptura neta con el pasado. Turner señala que las pruebas y humillaciones (…) a la que se somete a los neófitos representan en parte una destrucción del estatus previo y en parte una mitigación de su esencia con el fin de prepararles para hacer frente a las nuevas responsabilidades (…) se les tiene que demostrar que no son más que arcilla o polvo, pura materia, cuya forma es moldeada por la sociedad” (21).

El momento ritual implica que prácticas que en otro momento serían desaprobadas por la sociedad en ese contexto estén legitimadas. Los “maltratos”, “vejaciones” o “humillaciones” a las que se enfrenta el universitario, en otro contexto serían vistas como eso. Pero en el momento ritual reconoce a esas prácticas desde otra postura y dice que son “un permiso que se le otorga a tus amigos y familiares para “humillarte” por última vez. Creo que después hay otro respeto, ya pasas a ser el “Ingeniero” reflexiona Gonzalo.

En el mismo sentido Emiliano dice que “en cualquier otra circunstancia no hubiese tolerado nada de lo que me hicieron o me lo hubiera cobrado con creces”.

 

 

Notas

(1) Reguillo Cruz, Rossana – “Emergencia de culturas juveniles: estrategias del desencanto” – Pág. 99

(2) Giménez, Gilberto – “La identidad social o el retorno del sujeto en sociología – Universidad Nacional Autónoma de México”  - página 14.

(3) Bourdieu, Pierre- “Lenguaje y poder simbólico”.

(4) Rojas Suriano - “Guía para realizar investigaciones sociales”. Cap. 5, Pág. 64.

(5) De Cortali Eli – “Iniciación a la lógica”- Pág. 227.

(6) Id Ibíd.-  Rojas Suriano – Pág. 65.

(7) Vasilachis de Gialdino, Irene – “Métodos cualitativos I: los problemas teórico-epistemológicos”. Centro Editor de América Latina - Año 1993 -  Pág. 57.

(8) Id. Ibíd. - Pág. 61.

(9) Id. Ibíd.– Vasilachis de Gialdino - Pág. 62.

(10) Boivin, Mauricio y otros – “Constructores de Otredad” – Cap. 4 “La Observación Participante” – Pág. 214

(11) Id. Ibíd. – Pág. 213.

(12) Id. Ibíd. – Pág. 195.

(13) Guber, Rosana – “El salvaje Metropolitano” – Cap. 3 “El enfoque antropológico: señas particulares” – Pág. 71

(14) Documento de Cátedra. “La entrevista”. Taller de Producción Gráfica II.- Facultad de Periodismo y Comunicación Social U.N.L.P.

(15) Id. Ibíd.– Guber, Rosana – Pág. 77.

(16) Documento de cátedra – “Ejes del ritual”- Antropología 2007.- Facultad de Periodismo y Comunicación Social UNLP.

(17) Contreras Gallego, Manuel – “La eficacia simbólica del agua en el ritual cristiano de bautismo” – Gaceta Antropológica Nº 14 – Año 1998.

(18) Finol, José Enrique – “De niña a mujer: el rito de pasaje en la sociedad contemporánea” – Universidad de Jujuy – Año 2001.

(19) Id. Ibíd.– Documento de cátedra.

(20) Durkheim, Emile – “Las formas elementales de la vida religiosa” – Editorial Alianza– Año 1993.

(21) Sirimarco, Mariana – “Marcas de género, cuerpos de poder. Discursos de producción de masculinidad en la conformación del sujeto policial” – Instituto de ciencias antropológicas – Año 2007.

 

Bibliografía

Boivin, Mauricio y otros – “Constructores de Otredad” - Editorial Eudeba – 1º edición, Año 1998 – Cap. 4 “La Observación Participante”.

Bourdieu, Pierre - “Lenguaje y poder simbólico” -  Editorial Akal – Madrid - Año 1999.

Contreras Gallego, Manuel – “La eficacia simbólica del agua en el ritual cristiano de bautismo” – Gaceta Antropológica Nº 14 – Año 1998.

De Cortali Eli – “Iniciación a la lógica”.

Documento de cátedra – “Ejes del ritual”- Antropología 2007 - Facultad de Periodismo y Comunicación Social UNLP -  Año 2007.

Documento de Cátedra - “La entrevista” - Taller de Producción Gráfica II - Facultad de Periodismo y Comunicación Social UNLP - Año 2005.

Douglas, Mary  - “Símbolos naturales: exploraciones en cosmología” -  Editorial Alianza – Madrid. Año 1978.

Durkheim, Emile – “Las formas elementales de la vida religiosa” -  Editorial Alianza -  Año 2003.

Finol, José Enrique – “De niña a mujer: el rito de pasaje en la sociedad contemporánea” - Cuadernos FHyCS-UNJu  - Cuadernos Nº 17 - Año 2001 (Ciudad Virtual de Antropología y Arqueología. http://www.naya.org.ar/biblioteca/revistas/cuadernos/cuadernos17.htm).

Giménez, Gilberto – “La identidad social o el retorno del sujeto en sociología” – Universidad Nacional Autónoma de México -  México- Año  1992.

Guber, Rosana – “El salvaje Metropolitano” – Editorial Piados - Buenos Aires - Año 2005 - Cáp. 3 “El enfoque antropológico: señas particulares”.

Reguillo Cruz, Rossana – “Emergencia de culturas juveniles: estrategias del desencanto”- Editorial Norma - Buenos Aires – Año 2000.

Rojas Soriano, Raúl - “Guía para realizar investigaciones sociales” - UNAm, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales – México - Año 1980.

Sirimarco, Mariana - “Marcas de género, cuerpos de poder: Discursos de producción de masculinidad en la conformación del sujeto policial” -  Instituto de ciencias antropológicas – Año 2007.

Vasilachis de Gialdino, Irene – “Métodos cualitativos I: los problemas teórico-epistemológicos” - Centro Editor de América Latina - Buenos Aires -  Año 1993.