LA
COMUNICOLOGÍA Y LA MEDIACIÓN SOCIAL
Dos
trayectorias en diálogo
Grupo Hacia una
Comunicología posible (GUCOM) México
http://www.geocities.com/comunicologiaposible
Resumen
El texto se compone de cinco partes. En la
primera se presentan algunas ideas sobre el cambio y su presencia en la
ciencia. En la segunda, algunas ideas sobre el cambio y la mediación social. En
la tercera, algunas ideas sobre el cambio y la Comunicología General posible.
En la cuarta se proponen algunos elementos de diálogo entre la propuesta de la
mediación social y la Comunicología general posible. En la quinta aparecen las
referencias bibliográficas aludidas a lo largo de las cuatro primeras partes.
Palabras clave:
mediación social - comunicología general posible - el cambio - información y
comunicación.
En
el campo académico de la comunicación existen textos paradigmáticos que han
hecho historia, uno de ellos es el de “La mediación social” de Manuel Martín
Serrano, uno de los pocos comunicólogos en el mundo que han hecho Comunicología
básica, según los estudios realizados por el GUCOM, Grupo hacia una
Comunicología posible. El año pasado, 2007, el texto cumplió treinta años de
vida pública. El concepto que promueve, la mediación, ha sido regente del pensamiento
latinoamericano en comunicación durante buena parte de todo ese tiempo, pero el
reconocimiento a su originalidad y génesis
no ha sido suficiente ni justo. Este ensayo trata de cumplir en parte
esa deuda. El proyecto de la Comunicología posible tiene como uno de sus
referentes la obra del profesor Martín Serrano, y ese texto es el inicio del
vuelo de tan importante trabajo intelectual para los que ahora intentamos
promover el desarrollo teórico conceptual de la comunicación.
I.
El
cambio. Su fascinante presencia, su misteriosa configuración
El
cambio es la gran obsesión de las ciencias sociales. Observar y caer en la
cuenta de que la vida se repite es una sorpresa, pero quizás es aún más
intrigante percibir que todo cambia. Las dos situaciones son ciertas, y
observar la mirada que las califica es aun más fascinante. El vaso medio lleno
y el vaso medio vacío. Donde un observador se inquieta por el aceleramiento del
movimiento en una dirección imprevista, otro se congratula y aún lo define como
muy lento. ¿Qué percibimos cuando percibimos?, ¿qué percibimos cuando
percibimos con una intención científica?, ¿cómo hacemos para tener una mirada
científica?
El
tiempo y el espacio. Nuestra mirada observa el espacio, y el espacio cambia
según el tiempo que observamos, nuestra mirada cambia en el tiempo, el espacio
se modifica con esa mirada. En ocasiones sucede en forma casi imperceptible, en
otras en forma tal que es imposible no darse cuenta. ¿Por qué sucede así? Un
entrenamiento etnográfico le permite acondicionar su mirada a un observador de
manera tal que ciertos acontecimientos serán registrados casi en forma
automática, y una persona aguda observa situaciones y rasgos que otra no
percibe en absoluto. Lo que acontece para ser registrado depende del
observador. ¿Quién es ese observador?, ¿cómo se verifica una observación?, ¿se
puede controlar a la competencia de observación?
Las
ciencias físicas decidieron que necesitan de instrumentos que les ayuden a
mejor observar. Los biólogos también tomaron esa decisión. El complemento
obligado en este contexto es el de los astrónomos. Pero siempre, en cualquier
caso, la mirada anterior al instrumento es la que sintetiza al instrumento que
necesita. Y por cierto que las sorpresas también pueden ser planeadas,
diseñadas. Alguien quiere ver, y diseña un instrumento para ver con mayor
detalle, cuando lo tiene, se sorprende de lo que es capaz de ver, pero esa
sorpresa está antecedida de la intención de ser sorprendido. ¿Qué queremos ver
cuando lo deseamos?, ¿qué hacemos para mejor ver?, ¿qué entendemos por ver?
Y
así llegamos a lo que las ciencias sociales llaman vida social. Esa misma vida
que vivimos antes de ser científicos. ¿La misma? Ese es el punto, es y no es la
misma. De hecho puede llegar a ser tan distinta a lo que percibimos y pensamos
durante todo el tiempo previo a nuestra capacitación como científicos. Y los
escenarios pueden ser variados. En algunos, según la capacitación, la vida
social percibida como científico es muy similar a la que percibiríamos sin la
capacitación. En otros es muy distinta, casi como ver cómo un extraterrestre
vería a nuestra vida. La gran mediación es el punto de vista, el tipo de
capacitación que tuvimos como científicos. ¿Cuántos tipos de capacitación
científica existen?, ¿es posible mirar desde distintas capacitaciones
científicas en forma alternativa y voluntaria?, ¿es la capacitación científica
una nueva mirada que no puede ser mirada y alterada?
Es
decir, lo que miramos como actores sociales comunes, y lo que miramos como
actores sociales capacitados como científicos, depende de nuestra educación, de
las formas en las cuales somos formateados. En un escenario simple y cerrado,
la forma es destino irrenunciable. Casi sería este el caso de muchas de las
culturas antiguas. En un escenario opuesto se presentarían las formas en la
figura de algo semejante a prendas de vestir, tenemos preferencias, pero
podemos modificar nuestra puesta en forma intercambiando esquemas de
percepción. El científico común se encuentra en el movimiento de la primera a
la segunda opción, por lo menos sabe que su forma de percepción científica es
distinta y a veces distante de la que lo formó en un sentido cultural natural.
¿Sólo somos las formas que nos construyen?, ¿tenemos opción de decidir las
formas que nos construyen?, ¿tenemos opción de sintetizar las formas que nos
construyen?
Y
lo que miramos, sea cual sea el caso, es una configuración de espacio y de
tiempo. Lo que miramos es una forma del cambio, del movimiento. Es pertinente
preguntarnos por las diversas formas de percibir este centro de la organización
de la conciencia y de la práctica de la vida. Esta pregunta en sí misma es una
situación emergente y peculiar. No es lo común preguntarse sobre el origen de
una pregunta, por lo que permite la aparición de una pregunta, por lo que
condiciona la existencia de una pregunta, por lo que abre como horizonte de
posibilidades la aparición de una pregunta. Preguntarse por el cambio modifica
nuestra relación con él. Observar lo que entendemos por cambio nos relaciona de
otra forma con él. El mundo de las ciencias cognitivas se hace preguntas que
antes no existieron, y se pregunta desde lo más elemental hasta lo más
complejo, ¿por qué pensamos?, ¿qué entendemos de eso que llamamos pensamiento?,
¿qué es lo que pensamos cuando pensamos?
La
pregunta por el cambio está en el centro de la vieja y la nueva ciencia. El
punto de vista sobre cómo percibirlo es la diferencia. Antes de la ciencia el
cambio era algo caprichoso e impredecible, o algo determinado desde un lugar
que no podía ser descrito, inaccesible, de un orden superior a lo humano y su
percepción. Estas mentalidades aún están presentes. Pero apareció la ciencia y
buscó encontrar las leyes del cambio, y después buscó explorar las condiciones,
las configuraciones, las tensiones, que mueven al cambio. Durante más o menos
un siglo la ciencia oficial supuso que el conocimiento del cambio era pertinente
cuando se trataba de fenómenos no humanos, físicos, químicos, quizás hasta
biológicos. Pero en cuanto entraba en el espacio de lo psíquico, de lo social,
de lo cultural, entonces la situación era otra. Ahí el cambio no podía ser
sujeto por el conocimiento, y en mucho se debía a que la matriz anterior
proponía que el cambio no debería ser sujeto, pretenderlo era inhumano, era un
juego que sólo le que toca al destino o a lo divino. Pero muchos no siguieron
la restricción, y continuaron buscando las razones del cambio, las variantes,
las posibilidades. Y ahí nace una nueva generación de científicos sociales, los
cuales a lo largo del siglo veinte, sobre todo en la segunda parte, y sobre
todo en los últimos veinte años, han buscando desentrañar el misterio del
cambio social. Ese es el marco de la propuesta de las mediaciones sociales (1)
y de la Comunicología posible (2). La vida social no solo puede ser conocida,
representada, esquematizada, sino que puede ser mirada desde su entraña misma,
el movimiento, la acción que la enactiva (3), la construye, la sintetiza. Esta
es una bella y conmovedora historia de ciencia, científicos y mundos posible.
II.
La
Mediación social y el cambio. El misterio resuelto, la fascinación aumentada
En
la propuesta de mediación social de Manuel Martín Serrano en el año 1977, el
cambio es el tema central. ¿Cómo cambia la vida social? ¿Qué hacer para saber
cuándo cambia? El texto transcurre entre un complejo andamiaje que termina por
no quedar claro del todo, pero que necesita con urgencia que quede clara la
importancia del tema y la necesidad de su focalización. Y en eso el texto
cumple su objetivo. Es posible montar un aparato con ciertos dispositivos que
permiten ciertas operaciones que congelan ante nuestros ojos el movimiento de la
vida social y su aparente misterio. Aquello de que la historia no tiene leyes,
y que es imposible bañarse dos veces en el mismo río, está entredicho, la
ciencia puede aspirar a mirar y entender, y también a guiar la acción en una
dirección marcada a voluntad. ¿Es eso posible? ¿Es deseable? ¿Tiene alguna importancia?
La
mediación social permite observar al cambio. Su método es relativamente simple,
y en cierto sentido es elegante en su propuesta. Observemos una situación uno,
este es un cuadro de composición de elementos organizados de cierta manera. Si
esa organización y composición no varía en el tiempo, podemos afirmar que no
hay algún cambio presente. Pero si se modifica en el tiempo, aparece la
pregunta por el cambio verificado, y la reconstrucción posible de su
configuración. Todo parte de la observación, tal y como lo prescribe la
metodología analítica elemental.
La
observación es la maestra. En un proceso de registro atento de lo que acontece
se percibe en un caso que lo que parece cambiar no es asumido por el contexto
donde se presenta. Todo lo contrario sucede en un segundo caso, en forma
sistemática se presentan reacciones a ese cambio consumado. Y esas reacciones
provienen de ciertos lugares, en comportamientos similares, con efectos
semejantes. El joven profesor Martín Serrano, guiado por el pensamiento
sistémico de inspiración cibernética y lingüística, concluye que siempre que se
presenta un cambio el sistema en el cual se presenta reacciona en forma también
sistemática para evitar un desorden mayor. Ese fenómeno es el escenario típico
de una mediación social, y se presenta
en cualquier organización social de distinta extensión y complejidad.
Lo
interesante del asunto es cuanto ese comportamiento de ajuste se puede inferir
consciente y voluntario, o no. Los sistemas sociales intervienen una y otra vez
en sus potenciales desórdenes para evitar un desorden mayor. Y por otra parte
también se pueden inducir ciertos elementos de desorden cuando las
consecuencias benefician en cierto sentido a ciertos intereses. Un cuadro del
movimiento social en tanto sorprendido por el cambio, y en cuanto inducido a
voluntad por alguien. El cambio social queda así establecido en forma sistémica
y lo que resta es configurar un marco de observación para mejor entenderlo, y
un marco de acción para mejor controlarlo. El profesor Martín Serrano cumple
con su objetivo central, primero entenderlo, pero deja con ello preparado el
siguiente paso, controlarlo.
A
lo largo del texto aparecen una serie de apuntes sobre el concepto mismo de
mediación social (4) que pueden ayudar a completar las imágenes presentadas en
los párrafos anteriores.
1)
Información necesaria para el control del sistema (ajuste con un bajo gasto de
energía).
2)
Reducción de disonancia.
3)
Sistema de reglas y de operaciones para introducir un orden (información).
4)
Actividad que impone límites a lo que puede ser dicho, y a las normas de
decirlo, por medio de un sistema de orden.
5)
Efecto de la interacción entre otros dos planos de la realidad social.
6)
Cambios que opera el acontecer en la realidad social.
7)
Constancias cuya preservación es fundamental para la reproducción del grupo.
8)
Cuando determinados significados se asumen en determinados significantes.
9)
Selección de la comunicación en los procesos de control social. Sustitución del
sistema de construcciones de los códigos sociales por un sistema de relaciones
formales. Sustitución de juicios de valor por juicios de relación.
10)
Creación de una realidad para evitar el conflicto.
El
autor percibe que el fenómeno percibido –aquí la perspectiva fenomenológica es
clave- tiene muchos planos posibles y componentes de configuración. Poco a poco
va ensayando una apuesta esquemática para mejor percibir e identificar
componentes y planos. Y toma el riesgo de nombrar y proponer las operaciones
que permiten estas configuraciones a partir de un mapa descrito para ese
propósito (5). El pensamiento sistémico fue su primer auxiliar en la
esquematización general. Pero será la Lingüística, y lo que el autor propone como
Semiología, lo que permitirá estructurar al esquema de representación del
cambio mediado, y las formas de nombrar y analizar las situaciones particulares
a partir de él (6).
Con
esta caja de herramientas conceptuales y metodológicas, la mediación social
adquiere cuerpo y forma, la Cibernética y pensamiento sistémico, y la
Lingüística-Semiología y su posibilidad de identificar códigos que objetiven la
idea de orden alterado y el orden ajustado. La mediación social tiene su centro
en el análisis de la referencia, en lo que el mundo es para los actores
sociales y sus instituciones a través de y configurado en códigos simbólicos.
Los cuales son vividos como referencias casi naturales, pero están configurados
en estructuras que los sintetizan, y en formas que los expresan. Los actores
sociales son los códigos que los estructuran, el mundo es lo que esos códigos
ponen en forma. Así que el cambio y el no cambio pasan por estas figuras
simbólicas de representación estructurante. El método de la mediación social identifica
esas estructuras y observa y registra sus variaciones, identifica a la figura
social que es afectada y en cada caso a la figura afectadora. Y de esta manera
el cambio social pierde su opacidad y aparece desnudo en su configuración. Toda
situación de cambio es producto de una mediación social, toda situación de no
cambio es producto también de una mediación social. La mediación social es el
timón del movimiento en la vida de las comunidades y asociaciones humanas. Y
esa mediación social siempre tiene nombre y apellido, además de rasgos y
ubicación estructural dentro del sistema social correspondiente.
El
movimiento del cambio de estructuras o de formas sistémicas es algo que se
desarrollará en forma posterior en el pensamiento del profesor Martín Serrano,
en su propuesta sobre la Producción social de la comunicación (7) y su primer
ensayo de teoría de la comunicación. El pensamiento dialéctico será clave en
ese momento. Aquí encontramos aún un sesgo sistémico positivista en diálogo con
la Cibernética y la Semiología. Pero es precisamente la misma forma de la
mediación social lo que exigirá una visión dialéctica. El que un sistema se
modifique responde a alguna afirmación o negación de su forma presente,
afirmada o negada en el movimiento de cambio. La mediación social supone ese
proceso de negación-afirmación. En el momento en que aparece con toda
claridad esta cualidad el esquema de
trabajo está completo, uniendo a la dialéctica con la fenomenología, la sistémica
y el pensamiento positivista.
En
el momento que expresa el libro sobre la mediación social el profesor Martín
Serrano aún sostenía en cierta manera la distancia ontológica entre sistema
social y sistema natural. En momentos posteriores esta distancia es
reconsiderada y estructurada en su continuidad y ruptura (8). La teoría de la
mediación social se ubicará dentro de una teoría mayor, y los escenarios de
relación teórica se hacen de esta manera más complejos por necesidad. La teoría
de la mediación social tiene su orden y sentido en una teoría general de la
mediación estructural, más epistemológica, por ejemplo a la manera de Jean
Piaget en sus propuestas sobre la relación entre Psicogénesis y Sociogénesis en
un ámbito general de Epistemología Genética (9). El profesor Martín Serrano
tiene su propia versión de esta estructuración epistemológica de sus propuestas
teóricas (10). El profesor Martín Serrano en su primera obra importante, la de
la mediación social, se mueve desde un ámbito social e histórico general, a
partir de una propuesta sobre las relaciones entre sociedad y tecnología, para
después indagar las relaciones entre las ahora llamadas tecnologías de
información y comunicación, en particular la televisión y la vida social. El
esfuerzo de trabajo para una propuesta teórica y metodológica para el estudio
de la televisión como sistema y estructura de mediación de lo social es enorme,
la teorización de la mediación social por supuesto da para mucho más.
III.
La
Comunicología general posible y el cambio. El cambio como un fenómeno de la
información y la comunicación
La
Comunicología general posible es un proyecto que se viene construyendo desde el
año 2001 (11), tiene dos momentos de configuración hasta ahora. El primer
ensayo fue sobre una dimensionalización del fenómeno general de la comunicación
en la vida social, desde una perspectiva sistémica que buscaba ser
constructivista (12). Ese primer ensayo coincide con el trabajo sobre la
Comunicología Histórica (13). En el segundo ensayo el punto central fue el
tiempo, el cambio, la figura de la configuración temporal del fenómeno de la
información y la comunicación (14).
El
espacio conceptual de la Comunicología General posible está cubierto por el
estudio de la configuración y trayectoria de los sistemas de información y los
sistemas de comunicación. En las dimensiones básicas, los primeros son
trabajados desde la dimensión de la difusión, y los segundos desde la dimensión
de la interacción. Ambas constituyen las dimensiones de primer orden del
proyecto general. Sobre estas dos se configuran otras dos dimensiones, en un
segundo orden, la expresión y la estructuración. En la primera se observa a los
sistemas de información y a los sistemas de comunicación como figuras acabadas,
estáticas, como el resultado de un proceso temporal de configuración. La
estructuración lo que supone es la observación de ese proceso temporal de
configuración, su trayectoria, desde un momento de relativa estabilidad,
pasando por momentos de alta inestabilidad, hasta volver a un momento de nueva
relativa estabilidad. Como puede apreciarse hasta aquí el tiempo es la clave en
la estructuración, y el espacio en la expresión.
La
quinta dimensión comunicológica es la observación, el lugar del segundo orden,
la perspectiva desde donde se ven los fenómenos, desde donde se les aprecia, se
les juzga, se les organiza en forma cognitiva. El lugar de la construcción
teórica, de la estructuración compleja del mundo, a partir de estructuras
cognitivas, dentro de esquemas de representación. En este punto el proyecto
sigue en parte las propuestas de la Sistémica de Von Foerster y de la Epistemología Genética de Piaget (15). Y
las cinco dimensiones son necesarias en forma simultánea para comprender el
esquema de trabajo de la Comunicología general.
¿En
dónde entra el cambio en todo este asunto? En la percepción del tiempo y el
proceso constructivo de los sistemas de información y los sistemas de
comunicación. Los sistemas de información pueden entenderse como la figura de
un DNA social, que se reproduce a través de las estructuras sociales, lo que la
mediación social entiende en parte como códigos sociales. Y los sistemas de
comunicación pueden entenderse bajo la figura de la relación entre sistemas
mutuamente alternativos que entran en contacto y relación a partir de
estructuras que los incluyen, pero que no los sustituyen. La propuesta propone
que la observación tiene un gradiente constructivo, que va de la completa
espacialización de lo observado, hasta la temporalización de lo percibido. En
la estructuración existen cuatro o cinco estadios de configuración de un
proceso de inestabilidad-estabilidad (16). Es decir, según este recurso es
posible reconstruir un proceso constructivo en distintos momentos. Con ello es
posible percibir el cambio en algún punto del sistema de información o de comunicación
desde que se manifiesta hasta que desaparece, ya sea sin efecto alguno
permanente en los sistemas, o habiendo afectado en forma definitiva. Es decir,
se trata de percibir al sistema en movimiento ya sea asimilando o rechazando
posibles cambios sin verificar
modificaciones importantes, o transformando su estructura debido a los
efectos del cambio. En la estructuración se observa a los sistemas en
movimiento.
En
la expresión sucede algo semejante a lo que sucede en la observación común en
la ciencia. Se tiene un primer registro del sistema, observación uno, y después
se tienen registros en serie, observación dos, tres, cuatro, y así diciendo. Al
terminar este ejercicio se buscan las regularidades y las modificaciones al
sistema. Y entonces se hace la hipótesis de que algo cambió por alguna razón. Y
se busca comprobar la hipótesis en registros de observación posteriores. Todo
esto parte de la lectura de lo que se observa en un registro único, la
expresión. No se pretende observar el movimiento, sólo el resultado del
movimiento. El cambio es un registro que constata modificaciones, alteraciones
en el sistema o su estructura, de observación a observación. Este tipo de
mirada es importante y necesaria, es sintética, poderosa, pero no percibe el
movimiento, lo sutil del cambio.
De
ahí que en el trabajo comunicológico se observen los sistemas de información y
comunicación como fenómenos de difusión e interacción, por separado, o en
interrelación, en su forma expresiva, y en sus procesos de estructuración. El
ejercicio de observación es metodológico y constructivo conceptual al mismo
tiempo. La pretensión es observar al movimiento, percibir al cambio en su
proceso mismo de construcción. La Comunicología en este sentido aprende de la
Sociología, pero da un paso adelante en abstracción, aprendiendo además de
otras disciplinas, como la Física, la Química y el pensamiento de la
ingeniería, a partir de varios procesos metodológicos de observación como la
Fenomenología, la Dialéctica, la Sistémica y el Positivismo. La perspectiva
sistémico-constructivista le permite el ensayo de observación compleja hasta
aquí descrito.
El
cambio en la propuesta de la Comunicología General Posible es el centro de todo
el asunto. Con ello se pretende una ciencia que en cierto sentido se desprende
de la temporalidad de la observación y la construcción conceptual a posteriori, para ensayar una
conceptualización constructivista a
priori, simultánea con el momento de observación. Eso es lo que la
Sistémica (17) pretende en el sentido de una configuración sistémica a priori, sintetizada en el momento de
la observación, a diferencia de la configuración sistémica o no a posteriori, sintetizada después de un
análisis a partir del registro de la observación. El punto clave es la
complejidad involucrada en la observación. En el Positivismo la observación es
simplificada al mínimo, para descargar la complejidad en el momento posterior
del análisis. En la Sistémica la observación está cargada de complejidad en
forma similar a como sucede en el momento de mayor complejidad en la percepción
desarrollado por la psicogénesis según
la Epistemología genética (18). La Fenomenología propone algo semejante. La
Comunicología asume la complejidad como un reto y un compromiso, y por tanto se
propone un proceso constructivo que se mueve dentro de los causes tradicionales
de la ciencia, moviéndose hacia los
cauces emergentes de la sistémica.
IV.
La
Comunicología y la mediación social. Diálogo posible para una teoría de la
comunicación enriquecida
La
primera mediación es cognitiva, observamos lo que podemos, nuestros esquemas de
percepción marcan los límites de nuestras observaciones y de nuestra
imaginación. El científico está intervenido por la mediación de su formación,
dependiendo de ella será capaz de entender algunos fenómenos e incapaz de
percibir las sutilezas de otros. La ciencia es nuestra primera mediación social
por observar. La observación es la gran mediación, y la mediación de la
mediación es lo que construye la posibilidad de observar. Dime cómo fuiste
educado y te diré que puedes observar y entender, y lo que tú observes y
después difundas intervendrá la vida de otros, mediará en sus vidas. ¿Cómo
puede decirse algo así?, ¿desde dónde se puede decir?, ¿cuáles serían las
implicaciones y consecuencias de decir algo así?
La
mediación social es colocada en el programa de la Comunicología posible en
relación simultánea con la configuración
de las cinco dimensiones, en primer lugar en la dimensión de segundo orden, la
observación. La mediación es observada, pero a su vez ella misma es una
mediación, y por otra parte es producto de mediaciones anteriores. El contacto
entre ambas trayectorias está hecho, la propuesta de la mediación social y la
de la Comunicología general posible en este punto ya están dialogando.
Entonces
vamos por partes. La mediación social se ubica en principio en las cuatro
dimensiones comunicológicas dependiendo de cómo se la esté observando. De esta
manera interviene en la difusión y la interacción, tanto en un estado de
expresión como de estructuración. La mediación aparece en el esquema de la
Comunicología general posible como una operación observable de identificación
del cambio. Miremos con un poco más de destalle este argumento.
Cuando
la Comunicología propone al movimiento y su observación, no identifica en
particular alguna operación definitiva, sólo acude a un perfil de contraste
entre la expresión y la estructuración. Lo que observamos en los distintos
planos de representación expresiva de los registros de observación, como un comportamiento
mirado en sucesivas fotografías fijas, permite identificar que algo ha
cambiado, pero no identificar la operación del cambio, lo que sí es posible con
la mediación social como recurso analítico. En el otro extremo, en la
estructuración, estamos mirando las fotografías fijas en una secuencia parecida
a la de una película que podemos observar en la velocidad equivalente al tiempo
real, en cámara lenta, en cámara rápida, y en el tiempo de la mirada atenta a
temporal de cada una de las fotos fijas que constituyen la secuencia móvil,
como si lo observado no fuera el fenómeno en vivo, sino un registro
cinematográfico del fenómeno. Sucediendo esto segundo en el momento de la
observación directa y en el momento posterior de la observación posterior del registro
de la primera observación. Esto da una enorme ventaja para observar el
movimiento del cambio en todo detalle. Existe una propuesta que se monta sobre
la secuencia para identificarla en puntos de configuración de lo estable y lo
inestable. La estructuración permite mucho, va más allá de la mediación social
en la precisión y la magnitud de la observación. Hasta este punto aparece la
mediación social como una operación de observación que está ubicada entre las
dimensiones de expresión y estructuración de la Comunicología general,
mejorando a la observación de la expresión pero aún en desarrollo para operar
en la observación de la estructuración. Pero hay más.
La
mediación social tiene la cualidad de las dimensiones de expresión y
estructuración, pero además tiene una cualidad más, al relacionarla con la
difusión y la interacción, permite segmentar con una sola operación las fases
del proceso social que se observan en la configuración y movimiento de los
sistemas de información y los sistemas de comunicación. Es decir, permite en
forma económica observar y registrar el movimiento y el cambio en la
configuración de los sistemas que aparecen en la dimensión de difusión, es
decir los sistemas de información, y en la dimensión de interacción, es decir
los sistemas de comunicación.
Esta
situación es posible sobre todo en la dimensión de la difusión. La mediación
social alude a códigos, concepto traído de la Semiología (19), para nombrar lo
que está siendo modificado por la mediación, por la intervención, que también
es simbólica. Este plano metodológico es útil para complementar la propuesta de
la difusión. Los sistemas de información pueden ser vistos como códigos, de
hecho esa es la propuesta de la Comunicología, mirando en principio a estas
configuraciones desde la Memética (20), no desde la Semiología. Pero la
relación es posible y no violenta a ninguno de los dos esquemas. La diferencia
está en que en la Comunicología los códigos son vistos como sistemas de
información, es decir no están cerrados a una nomenclatura semiológica de
principio, y tampoco suponen una visión semiológica lingüística. La propuesta
de la Comunicología posible dialoga con la Semiótica de Peirce más que con el
estructuralismo francés y sus epígonos (21). Asunto aún bajo revisión en el programa
comunicológico, que coincide plenamente con el del profesor Martín Serrano en
la importancia de lo Semiótico-Semiológico como fuente básica para una teoría
de la comunicación.
No
sucede lo mismo en forma tan directa con la dimensión de la interacción. Los
sistemas de comunicación también son afectados por operaciones que pueden
asimilarse a las mediaciones sociales. Lo que sucede aquí es que el profesor
Martín Serrano en este momento de su obra, el del texto de mediación social del
setenta y siete, no tiene considerado
este plano de organización en forma cercana al proyecto GUCOM. Es decir, no
aparece en la propuesta de la mediación social la figura de los sistemas de
comunicación como sistemas de relaciones constructivas de relaciones de
alteridad, el énfasis está en la figura de los sistemas sociales como
representaciones en los sistemas de información. La figura de los sistemas de
comunicación está implícita en una figura sociológica general, los sistemas
sociales. La propuesta es aún muy sociológica, la Comunicología nombra desde su
punto de vista lo que las Sociología nombra desde el suyo. Desde la perspectiva
comunicológica de cualquier manera se puede rescatar la imagen operativa de la
mediación social para el movimiento y el cambio en los sistemas de
comunicación. Pero hay más.
La
propuesta de la mediación social tiene una genealogía, el pensamiento
cibernético, y desde ahí las posibilidades de ampliar su espacio conceptual,
reconfigurarlo, ajustarlo, son múltiples. Basta sólo pensar en lo que sucede
cuando este operador conceptual se relaciona con el pensamiento de Bateson, o
de Luhmann, o de Palo Alto (22). En este punto el proyecto de la Comunicología
general posible vuelve a tener un contacto muy cercano con el pensamiento del
profesor Martín Serrano (23). La Cibernética es para las dos trayectorias otra
fuente básica para una teoría general de la comunicación. Y lo es desde lo
básico, lo que trae consigo una hipótesis general de la importancia de este
tipo de pensamiento para la reflexión en comunicación en general.
Este
es sólo un primer apunte de un diálogo que continúa entre la trayectoria del
proyecto GUCOM, de la Comunicología General posible, y la trayectoria del
proyecto del profesor Martín Serrano de una teoría general de la comunicación.
El reconocimiento de fuentes básicas comunes, como la Cibernética y la
Semiótica, y del pensamiento metodológico de la dialéctica, la fenomenología, el
neopositivismo y la sistémica son parámetros que permitirán que este diálogo se
profundice.
Notas
(1) Contenida en
principio en el libro que abre el camino.
MARTÍN Serrano,
Manuel (1977) La mediación social, Akal, Madrid.
(2)
Sobre la Comunicología posible hay muchos textos de referencia, existe uno
histórico.
GALINDO Cáceres, Luis Jesús (2007) Apuntes de Historia del Proyecto hacia una
Comunicología Posible. Presentación sintética del programa de trabajo en sus
primeras fases. Razón
y Palabra, ITESM-Estado de México, Número 57, junio-julio de 2007.
http://www.razonypalabra.org.mx/actual/jgalindo.html
(3)
La enacción es un concepto de la vertiente de las ciencias cognitivas. Su padre
es el biólogo Francisco Varela. Aparece en forma sintética y clara en el texto.
VARELA, Francisco J. (1990) Conocer,
Gedisa, Barcelona
(4)
Todas las referencias son del libro La Mediación Social ya citado.
(5)
En el texto sobre la mediación social la segunda parte, la titulada Los modelos
lógicos de la mediación, se mueve en ese sentido.
(6)
En el texto sobre la mediación social la cuarta parte, la titulada El análisis
de la mediación abunda en este sentido.
(7)
El libro La Producción social de comunicación y el primer libro sobre Teoría de
la comunicación de los años ochenta.
(8)
Propuesta en el libro Teoría de la comunicación del 2007
(9) Piaget y su
obra, por ejemplo. PIAGET, Jean (2005).
La equilibración de las estructuras cognitivas: problema central del
desarrollo, Siglo XXI, México.
(10)
Martín Serrano y la Epistemología, en el libro de Teoría de la comunicación.
(11)
La historia del proyecto hacia una Comunicología posible se puede consultar en
el texto ya citado. Proyecto promovido por el GUCOM, Grupo hacia una
Comunicología posible. http://www.geocities.com/comunicologiaposible
(12)
Sobre la primera versión de la Comunicología general posible, que se encuentra
en los textos del primer ciclo de trabajo, de los años 2001-2003.
(13) Sobre el
proyecto de la Comunicología Histórica, que se encuentra en el texto: GALINDO
Cáceres, Jesús (coordinador) (2007) Comunicación,
Ciencia e Historia. Fuentes científicas históricas hacia una Comunicología
Posible, McGraw Hill, Madrid.
(14)
Sobre la segunda versión de la Comunicología general posible no hay publicación
aún, sólo apuntes en el tercer ciclo, el de 2005-2007.
(15) De Von Foerster
el enunciado de su programa se encuentra en el texto: VON FOERSTER, Heinz
(1998) Sistémica elemental, EAFIT, Medellín.
De Piaget, su obra
más acabada sobre su propuesta parece ser por consenso entre sus críticos el
libro: PIAGET, Jean (2005) La equilibración de las estructuras
cognitivas: problema central del desarrollo, Siglo XXI, México.
(16)
Estos estadios hacen referencia a momentos de relación entre entidades
sistémicas alternas, desde la sola presencia mutua que altera en un primer
nivel, hasta la alteración estructural de ambas por la interacción verificada a
fondo. Esto está en los apuntes mencionados de los años 2003-2005.
(17)
Esta es la propuesta de la Sistémica de Von Foerster, donde Sistémica y Ciencia
están separadas por la distancia entre una perspectiva analítica y una
sintética, donde el tiempo y la percepción son el centro del ejercicio
metodológico.
(18)
Esta es la propuesta de Piaget al
proponer un movimiento de lo simple a lo complejo en la construcción de la
percepción y la acción de un individuo. Proponiendo en paralelo la imagen del
movimiento en la construcción de la percepción y la acción de la ciencia como
una sistema operativo de lo social, tal y como lo pretende la Comunicología, configurando una
propuesta perceptiva y de acción desde un punto de organización más complejo
que sus fuentes, en la Comunicología
Histórica, con la Sociología, la Psicología, la Cibernética, y la Semiótica,
como sus fuentes básicas.
(19) Como en el libro
de Umberto Eco, por ejemplo: ECO, Umberto (1978) Tratado de Semiótica
general, Nueva imagen-Lumen, México.
(20) Memética y los
sistemas de información social. Como se puede entender en los libros: DAWKINS,
Richard, (1993) El gen egoísta. Las bases
biológicas de nuestra conducta, Salvat, Barcelona. Y en BLACKMORE, Susan
(2000) La máquina de los memes, Paidós, Barcelona.
(21)
La Semiótica de Peirce se configura desde la Lógica, lo que permite mayor juego
a la Comunicología. La Semiología de la genealogía de Saussure, pasando por
Hjemslev, Garroni y otros, es menos pertinente. Pero esto es algo que aún está
en revisión dentro de GUCOM.
(22) La Cibernética
para el programa GUCOM es una fuente básica para la construcción de una
Comunicología posible. Las genealogías sobre el tema son variadas. Roberto
Aguirre, miembro de GUCOM, propone algunas, para su estudio y revisión
detallada, como las que presenta en el libro: GALINDO Cáceres, Jesús
(coordinador) (2007) Comunicación,
Ciencia e Historia. Fuentes científicas históricas hacia una Comunicología
Posible, McGraw Hill, Madrid.
(23)
Hay que recordar la personalidad del profesor Moles en la trayectoria del
profesor Martín Serrano, así como la personalidad del profesor Levi Strauss,
presencia reconocida por el propio Martín Serrano, y que no es tan importante
por el momento para el GUCOM y la Comunicología posible.
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