Introducción
Los artículos presentados en esta revista son representativos de una variedad de posibilidades estratégicas para comprender las imbricaciones estratégicas entre juventud y música. Luego de presentarlos muy brevemente, queremos discutir algunas cuestiones que los atraviesan y permiten comprender mejor lo que se discute cuando se ponen en relación música y juventud.
El artículo de De la Peza sobre los jóvenes y ska en México aborda de forma nítida un dilema clásico (el de si los productos de la industria cultural vehiculizan algo más que opresión) y nos propone una solución audaz para la tradición con que dialoga (opone a la omnipotencia de los medios la potencia resignificativa de los “receptores” en el contexto de una problematización que en esta introducción discutiremos ampliamente). El trabajo de Aliano, López, Pinedo y Welchsinger pone de manifiesto la densidad de la trama social en que se ejercen semejantes potencias, y complejiza, con acierto, la escena en la que se realiza la resignificación, alertándonos acerca de la posición específica y diferencial de quienes reinterpretan la música que escuchan e inscriben esa recepción en verdaderas reliquias (las banderas confeccionadas por los seguidores de Patricio Rey y del Indio Solari). Al mismo tiempo, tenemos en estos artículos un viaje de México a Argentina, de investigadores que han formado escuela, a jóvenes que con finas preocupaciones y estrategias de investigación ayudan a delinear la nueva agenda. En esta ultima línea también se inscribe el trabajo de Silba que asume una tarea doblemente importante: por un lado, remueve los estigmas que el sentido común (y, decimos nosotros, también el de los analistas) proyecta sobre la cumbia; por otro, erosiona las formas androcéntricas de comprender la referencia a las mujeres del universo en que ese género musical se practica. En su trabajo, la violencia y los supuestos que permiten su despliegue son expuestos de forma tal que a partir de su descripción las preguntas cambian: no se trata de explicar la violencia, sino cómo podrían ser diferentes las cosas con tantas evidencias y encadenamientos que la viabilizan. El texto de Burgos Dávila avanza en la misma temática, mostrando de qué forma la violencia se hace parte de los textos sociales atravesando el espacio de la producción musical en el caso de México. El trabajo de Regina Novaes, que presentamos por primera vez en español, recogió anticipadamente todas las vetas referidas (entre otras, las relaciones entre juventud, rebelión, violencia, música, género y las dimensiones estéticas de la acción) y muestra en acto cómo es posible conjugarlas. Es un caso que muestra cuánto se beneficiaría el mundo hispanoparlante de un contacto más fluido con la producción brasileña. Y se trata de un caso paradigmático: hace más de diez años anticipó estas conexiones y su mejor tratamiento posible. Como una cronista en la trinchera, fue visionaria. Como investigadora fue sanamente incapaz de conceder a la lógica de los compartimientos estancos que sólo sirven para esquematizar, pudo ofrecernos un ejemplo vigente acerca de cómo concebir la pluralidad, fluidez y ambigüedad de los lazos a través de los cuales se coproducen música y juventud.