Los medios de comunicación y la construcción de la realidad

 

Por María de las Nieves Firpo

maria_firpo@hotmail.com

    

 

El tema elegido para realizar mi tesis de grado es el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y el seguimiento del hecho por los diarios Clarín, La Nación y Página 12. Se considera importante analizar cómo los medios de comunicación elegidos construyeron el hecho y qué fuentes de  información consultaron. Uno de los objetivos es estudiar si estos medios fueron funcionales al sistema político del  momento; y si la información difundida en ellos se basó  en las versiones oficiales, dejando de lado otras vías de investigación.

Para alcanzar las metas de la investigación se deben tener en cuenta distintos aspectos. Se tomarán autores que analizan la objetivad periodística, la construcción semántica de las noticias y el contexto social en el que son difundidas. También se considerará la influencia de los medios de comunicación en la sociedad y el papel de los medios masivos. Posteriormente,  se analizarán distintos trabajos relacionados con las diferentes formas en que los medios de comunicación construyen la realidad. Se han tomado investigaciones  que estudian hechos significativos de nuestra historia como por ejemplo, la guerra de Malvinas o la dictadura militar Argentina.

Tomando como base  el concepto de opinión pública y la teoría de la espiral del silencio de Noelle Neuman1, se puede establecer que la influencia de la prensa no es menor en la sociedad. Página 12, Clarín y La Nación son los diarios más consumidos por los argentinos. Son órganos que forman a la opinión pública, por lo tanto las noticias difundidas en ellos tienen un fuerte peso en la ciudadanía.

 David Edwards2 toma a Edward Herman y Noam Chomsky. Según estos investigadores los medios de comunicación de masas son conducidos a una relación simbiótica con poderosas fuentes de información por necesidad económica y por la reciprocidad de intereses.

Teniendo en cuenta el tema de la tesis, es primordial establecer por ejemplo, la relación de los medios gráficos con el gobierno del entonces presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem y con los grupos de poder de aquel momento.

En su libro de 1988 Los guardianes de la libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas3, Herman y Chomsky introdujeron su "modelo de propaganda" de los medios de comunicación. Este modelo describe cinco «filtros» que determinan lo que son «noticias»; es decir,  lo que sale publicado. También se explica cómo la disidencia frente a los medios de comunicación convencionales de masas recibe poco o nada de cobertura, mientras que los gobiernos y el gran capital reciben fácil acceso al público para imponerle sus mensajes estatales-corporativos.

Robert McChesney, profesor de comunicación en la Universidad de Illinois,  señala que "el periodismo profesional depende intensamente de las fuentes oficiales. Los reporteros tienen que hablar con el portavoz oficial del Primer Ministro, el secretario de prensa de la Casa Blanca, la asociación empresarial, el general del ejército. Lo que dice esa gente hace las noticias. Sus perspectivas son automáticamente legítimas". Mientras que, según McChesney, "si hablas con prisioneros, huelguistas, los sin techo, o manifestantes, tenés que pintar la noticia como poco fidedigna, o te conviertes en un partidario y ya no eres un periodista profesional «neutral». Tal dependencia de las fuentes oficiales da a las noticias un tinte inherentemente conservador, y otorga a los que están en el poder una tremenda influencia sobre la definición de lo que son o no son «noticias»". Este investigador advierte: "Esto es precisamente lo contrario de lo que necesita una democracia activa, que es un control implacable del poder, sea como sea".

Inevitablemente la neutralidad de la prensa se ve comprometida en  determinadas áreas y en ocasiones termina difundiendo noticias miradas desde una perspectiva realmente alejada de la realidad. Los intereses en juego hacen que los medios, que no son más que empresas con fines de lucro, dejen de la lado el papel del periodismo como formador de la sociedad. Sin embargo, el tema no se agota con esta explicación y es necesario considerar las opiniones de otros autores.

Jorge Gobbi4, Licenciado en Comunicación Social,  analiza cómo frente a una situación de crisis, la rutina productiva de los medios puede verse sobrepasada y mostrar rápidamente sus límites. Gobbi toma como ejemplo precisamente el atentado a la AMIA y la cobertura hecha por Clarín, Crónica y La Razón.   Se observan en el trabajo las estrategias discursivas de los distintos medios gráficos y  las pistas que se fueron abandonando sin ninguna explicación.

El investigador considera que uno de los principales problemas que tuvo la prensa cuando ocurrió el hecho fue, en muchos casos, el desconocimiento de la cultura "árabe". Por otra parte considera que los miembros del público estaban imposibilitados de chequear la información que recibían con su experiencia en la vida cotidiana porque los sucesos se producían lejos de ellos.

El trabajo de este autor resulta de suma utilidad para poder tener una noción general de cómo los medios de comunicación se manejaron cuando ocurrió el hecho a investigar. Gobbi sostiene que la prensa argentina construyó el atentado según los esquemas habituales del trabajo periodístico. Para saber "quién" había cometido el atentado y "porqué", se vio restringida en lo relacionado a  las fuentes informativas.  El licenciado considera que los medios se vieron imposibilitados de chequear las fuentes por ser pocas y escasa la información que circulaba.

El material trabajado por los medios gráficos hizo hincapié en distintos aspectos del imaginario social que ya se encontraban   consolidados, como la peligrosidad de la fronteras y, por lo tanto, de los   países vecinos y el exotismo e "intolerancia" de los países árabes (los "otros", los desconocidos, los diferentes). Por último, el comunicador sostiene que las condiciones de globalización de la información, la economía y los conflictos, son verdaderos marcos de interpretación de una gran serie de fenómenos culturales. Es decir, para poder analizar y difundir información correcta los periodistas deberían haber estado al tanto de una serie de procesos que tienen lugar a nivel mundial y que engloban a distintos hechos como por ejemplo el atentado terrorista sufrido en la Argentina.

Siguiendo con este tema, en otra de sus investigaciones5, Gobbi considera que el hecho tuvo, para los medios, características inéditas. Al existir la necesidad de remitirse a un marco global que rebasaba las condiciones políticas internas era imprescindible que la prensa estuviera muy bien informada sobre el conflicto de Medio Oriente, en donde se encontrarían, hipotéticamente, las causas que habrían motivado el atentado terrorista.

Analizando en líneas generales los que el autor plantea se puede concluir que una de las principales causas de la deficiente cobertura del atentado a la AMIA por parte de los principales medios gráficos, se debió a la falta de información de los periodistas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hubo profesionales independientes o que trabajaban en medios de comunicación no masivos que realizaron sus propias investigaciones con respecto al hecho y que elaboraron sus propios informes, manejando hipótesis distintas. Los mismos no fueron ni siquiera mencionados por los principales medios argentinos. Cabría preguntarse por qué hubo datos que Clarín, Página o La Nación optaron por no publicar.

María José Quiroga6 sostiene que es posible afirmar que los medios de comunicación no se ciñen exclusivamente a decir lo que pasa sino que construyen la realidad social y la expresan en un discurso hecho de enunciaciones y estrategias que se pueden estudiar, y que constituyen el discurso de la información.

A partir de este preliminar supuesto teórico, la investigadora pretende en su artículo determinar la función que cumplió el diario español "El País" en la construcción de la realidad durante la dictadura militar argentina, a partir de un análisis de las fuentes de información utilizadas.

El corpus escogido por Quiroga, integra la información publicada por El País en su sección internacional y las noticias que aparecen en las páginas de opinión durante el período incluido entre los primeros días de mayo de 1976 (fecha de aparición del diario) y el 31 de junio de ese mismo año. Esos dos meses coinciden con los primeros 60 días de la dictadura militar en Argentina.

La autora tiene en cuenta la lógica interna del relato periodístico expresada en el uso de fuentes de información, la referencia a otros medios y el espacio dedicado a los rumores. Basándose en estos puntos, realiza un análisis cuantitativo de lo difundido por el medio gráfico.

Quiroga utiliza el concepto de noticia que maneja la semióloga argentina Lucrecia Escudero en su libro "Malvinas: el gran relato"7. La noción de noticia para Escudero se corresponde con un texto que narra acontecimientos públicos, con un formato gráfico-temático preciso e identificable, que tiene un título, subtítulos, un sumario y un conjunto de dispositivos gráficos que permiten diferenciar las distintas unidades temáticas que aparecen en una página.

Lucrecia Escudero investiga  en torno al caso ejemplar de la guerra de las Malvinas como guerra mediática por excelencia.

Su análisis se centra en la cuestión de cuáles son los mecanismos textuales que se ponen en marcha para desarrollar una estrategia de información masiva que genera consenso y legitimidad y cuáles son los mecanismos de lectura colectivos que otorgan verosimilitud a lo narrado por los media.

Su estudio es un modelo de trabajo que contribuye con sus conceptualizaciones a fundamentar una teoría general sobre la recepción y producción de los discursos mediáticos.

Escudero, en su análisis, insiste en que «lo sorprendente de esta guerra no es tanto la mentira de los medios como la verdad relatada. La verdad mediática. Aquello que es presentado y asumido como real y que tiene la forma de un gran relato».

La escritora explica que entre las fuentes informativas más utilizadas se encuentran otros diarios. Escudero habla de una caja de resonancia que provoca dos efectos principales. Por un lado, la autolegitimación de los  medios como fuentes fiables; y, por el otro, la homogeneización de la agenda  informativa. Es decir, la noticia fue replicándose de un medio a otro con la fiabilidad que daba suponer que el medio que publica una información ya la verificó, por lo tanto se puede levantar y darla a conocer sin un nuevo chequeo.

     Reforzando esta idea, Stella Martini 8 sostiene que los valores que se otorgan rutinariamente a los acontecimientos para su pasaje a la categoría de noticias se relacionan con los juicios de otros medios y de otros periodistas. La verosimilitud en el discurso periodístico está sujeta a variaciones relativas a la historia y a la cultura. Martini afirma que la serialización de la información contribuye a su reconocimiento como verosímil: el proceso que naturaliza un tipo de hechos los instala como más reales.

En el prefacio del libro de Lucrecia Escudero, Umberto Eco hizo referencia a la cobertura realizada por la prensa argentina (especialmente por Clarín) sobre la circulación de un submarino británico fantasma en la zona de las islas, 2 días antes del desembarco y cuando el hecho era aún un secreto militar. La historia se mantuvo durante un mes en la prensa, con una sucesión de avistajes y de datos cruzados acerca del navío, con carga nuclear. En realidad, el submarino Superb, que varios vieron en el sur argentino, nunca zarpó de Gran Bretaña. "La historia creció de un rumor vago, gracias a la colaboración de todos. Cada uno ha participado en la creación del submarino porque se trataba de un ‘personaje’ narrativamente fascinante", sostuvo Eco. Este es otro claro ejemplo de cómo los medios de acuerdo al contexto dan difusión a informaciones, que a pesar de ser absolutamente falsas, tienen repercusión en distintos periódicos, durante largo tiempo.

Escudero sostiene que "los medios de comunicación a gran escala van destruyendo paulatinamente el lugar de la producción de lo verosímil para instalarse, sin falsos pudores, abarcando también el lugar de la producción de lo ficcional, usando como garante precisamente el contrato mediático que el medio establece con sus lectores". Esto significa que en más de una oportunidad, los grandes periódicos sacan provecho  de  su posición y de su influencia dentro de la sociedad  para construir la realidad en función a determinados intereses particulares.

Eliseo Verón9 sostiene que los acontecimientos sociales existen sólo en la medida en que los medios de comunicación masiva los constituyan como tales. En torno de esta cuestión central  desenvuelve su ensayo en el que examina minuciosamente el caudaloso flujo de información que se produjo en Francia con motivo del accidente nuclear de Harrisburg.

Verón afirma que el llamado "principio de la objetividad" actúa como un eje de la representación del mundo a la que dicen adherir los medios de comunicación.     A partir de su investigación, el semiólogo dice que este grave incidente que puso al borde de un desastre ecológico la vida de decenas de miles de personas, desbordó los límites naturales que se impone la información de masas. Como "hecho", este caso puso en entredicho la legitimidad del discurso de la información.

A partir de un riguroso examen de los medios franceses, Eliseo Verón muestra hasta qué punto los medios masivos de comunicación se han convertido en el lugar en que nuestras sociedades industrializadas producen nuestra realidad. En otra de sus obras10, Verón afirma que “un ejemplar de un medio masivo impreso es un mensaje global muy complejo, dotado de una infraestructura material que co-determina la recepción por parte del lector”.

También Eduardo Blaustein y Martín Zubieta11 realizan una investigación minuciosa de la información acerca de la dictadura y la guerra de Malvinas publicada en diarios, revistas y agencias noticiosas. A partir del análisis de las noticias difundidas durante el proceso militar intentan explicar el papel de la prensa en esos años  y los relacionan con el debate que se da hoy en día acerca de los medios de comunicación y su rol en la sociedad.

Los periodistas analizan cómo escribió la prensa bajo el proceso, qué informaron y qué opinaron los diarios sobre el  represión y derechos humanos y el papel que jugaron los medios en el triunfalismo que acompañó a la guerra de Malvinas. Los autores se remiten a mostrar las tapas de los principales diarios argentinos de la época y  la postura de los periodistas más representativos de la sociedad de aquel entonces. Salta a la vista, el  apoyo que determinados medios le dieron a los militares y la ficción que se tejió en torno a la guerra por las Islas Malvinas.

Teniendo en cuenta la postura de los autores consultados se podría afirmar que los medios de comunicación realizan determinadas construcciones de la realidad de acuerdo a distintos intereses o presiones. El objetivo de la investigación que se llevará  adelante consistirá en  dilucidar cuáles fueron particularmente los intereses de Clarín, Página 12 y La Nación y bajo qué criterios se rigieron al momento de seleccionar la información a difundir.

 

 Bibliografía

Ø      BLAUSTEIN, Eduardo – ZUBIETA, Martín. Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el proceso. Ediciones Colihue. Buenos aires, 1998.

Ø      CHOMSKY, Noam – HERMAN, Edwars.  Los guardianes de la libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas. Editorial Crítica. 1988

Ø      EDWARS, David. Dos textos sobre el modelo de propaganda. Extraído de Z-Magazine (http://www.z-mag.org/spanish)

Ø      ESCUDERO, Lucrecia. Malvinas: El gran relato. Fuentes y rumores en la información de guerra. Gedisa. Barcelona, 1996.

Ø      GOBBI, Jorge.  Cobertura de un acto de terrorismo: la información de la prensa gráfica argentina sobre el atentado a la AMIA. Tesina de Licenciatura dirigida por Stella Martini, profesora adjunta de “Teoría y Práctica de la Comunicación II” y “Teorías del Periodismo”, Carrera de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, 1996.

Ø      GOBBI, Jorge. “Gente peligrosa circula por fronteras descuidadas: alteridades e identidades en la cobertura periodística del atentado contra la AMIA”. En Ford, Aníbal y Alejandro Grimson (comps.) Mediaciones de los conflictos socioculturales contemporáneos: el caso del interculturalismo. Cuaderno 53. Buenos Aires, CECSO, 1998.

Ø      MARTINI, Stella. Periodismo, noticia y noticiabilidad, Norma, Buenos Aires, 2000.

Ø      NOELLE NEUMAN, Elizabeth. La espiral del silencio. La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Paidós. Barcelona, 1995 (capítulos 20 y 21)

Ø      QUIROGA, María José. “El discurso informativo. Las fuentes de información y la construcción de la realidad: el caso del diario El País (Madrid)” en Revista Latina de Comunicación Social, N°3. Tenerife, 1998.

Ø      VERÓN, Eliseo. Construir el acontecimiento. Gedisa. Barcelona, 1995.

Ø      VERÓN, Eliseo. Ideología y comunicación de masas: La semantización de la violencia política. Publicado en VV.AA. Lenguaje y comunicación social, Nueva Visión, Buenos Aires, 1971.



1 NOELLE NEUMAN, Elizabeth. La espiral del silencio. La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Paidós. Barcelona, 1995 (capítulos 20 y 21). La autora sostiene que “podemos describir la opinión pública como la opinión dominante que impone una postura y una conducta de sumisión”.

2 EDWARS, David. Dos textos sobre el modelo de propaganda. Extraído de Z-Magazine (http://www.z-mag.org/spanish)

3 CHOMSKY, Noam – HERMAN, Edwars.  Los guardianes de la libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas. Editorial Crítica. 1988

4 GOBBI, Jorge.  Cobertura de un acto de terrorismo: la información de la prensa gráfica argentina sobre el atentado a la AMIA. Tesina de Licenciatura dirigida por Stella Martini, profesora adjunta de “Teoría y Práctica de la Comunicación II” y “Teorías del Periodismo”, Carrera de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, 1996.

 

5 GOBBI, Jorge. “Gente peligrosa circula por fronteras descuidadas: alteridades e identidades en la cobertura periodística del atentado contra la AMIA”. En Ford, Aníbal y Alejandro Grimson (comps.) Mediaciones de los conflictos socioculturales contemporáneos: el caso del interculturalismo. Cuaderno 53. Buenos Aires, CECSO, 1998.

 

6 QUIROGA, María José. “El discurso informativo. Las fuentes de información y la construcción de la realidad: el caso del diario El País (Madrid)” en Revista Latina de Comunicación Social, N°3. Tenerife, 1998.

 

7 ESCUDERO, Lucrecia. Malvinas: El gran relato. Fuentes y rumores en la información de guerra. Gedisa. Barcelona, 1996.

 

8 MARTINI, Stella. Periodismo, noticia y noticiabilidad, Norma, Buenos Aires, 2000.

9 VERON, Eliseo. Construir el acontecimiento. Gedisa. Barcelona, 1995.

10 VERÓN, Eliseo. Ideología y comunicación de masas. Hacia la semantización de lo político.

11  BLAUSTEIN, Eduardo – ZUBIETA, Martín. Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el proceso. Ediciones Colihue. Buenos aires, 1998.