El Nuevo Periodismo de los años 30

 

Por Eugenia Stoessel

eugestoessel@hotmail.com

 

Era el descubrimiento de que en un artículo, en periodismo,

se podía recurrir a cualquier artificio literario, desde los

tradicionales dialoguismos del ensayo hasta el monólogo

interior y emplear muchos géneros diferentes simultáneamente...

todo para provocar al lector de forma a la vez intelectual y emotiva

Tom Wolfe[1]

 

 

Introducción

 

Todo parece tener origen cuando, en 1965, Truman Capote se sentó a escribir su reportaje novelado “A sangre fria”, trabajo que habría dado el puntapié inicial a la aparición de un nuevo estilo en la narrativa. Por un lado, se daba una interesante  ruptura de las fronteras entre la realidad y la ficción, combinada con la utilización de recursos narrativos asimilados por tradición a la literatura. Por el otro, se veía un nuevo posicionamiento por parte de quien escribía, una nueva figura, la del periodista /escritor, que recuperaba los preceptos del buen periodismo como la investigación, la denuncia, el compromiso social y ético y la pluralidad de voces.

De esta forma, la novela de non-fiction –como se proclamó- fue el punto de partida para la consolidación del “Nuevo Periodismo”, no sólo en los Estados Unidos sino a nivel mundial. Sin embargo, si se analizan en profundidad las características de este “nuevo género” que se inscribe en la delgada línea entre el periodismo y la literatura, se puede observar la existencia de trabajos y escritores anteriores a Capote que responden perfectamente a estos “nuevos” preceptos, a este nuevo estilo en la escritura que se dio a conocer como “Nuevo Perodismo”.

¿Pero es el Nuevo Periodismo realmente nuevo?

El trabajo que se presenta a continuación tiene como objetivo reconocer en las “Aguafuertes porteñas[2] del escritor argentino Roberto Arlt una de las primeras manifestaciones del “Nuevo Periodismo” en nuestro país.

Mediante una tesis de investigación científica, se intentará establecer que la corriente denominada “Nuevo Periodismo” no tuvo sus comienzos en los años ´60, como sostiene el discurso instalado y naturalizado en el ámbito de la comunicación, sino que ya desde los años30 –momento en que Arlt escribe “Aguafuertes porteñas[3]- se viene gestando este nuevo estilo narrativo dentro del periodismo.

Para esto, fue necesario realizar una búsqueda previa de lo ya expuesto acerca de este tema de investigación que pudiese oficiar de punto de partida importante para este trabajo. En el recorrido por los saberes producidos -en un marco de investigación científica- se han encontrado algunas producciones que pueden ser aportes significativos.

Por consiguiente, se dividirá la ponencia en dos ejes rectores en donde se expondrá una síntesis de estos trabajos, teniendo en cuenta las ideas centrales y las más efectivas para el trabajo de tesis.

El primero de los ejes se abocará a la figura de Roberto Arlt y al contexto en el que se inscribe su obra, para luego especificar las características de las llamadas aguafuertes y establecer el estilo narrativo y estético, como también lo concerniente a la temática, el argumento y la estructura del discurso. Para esto, se trabajará con  las producciones de Omar Borré, “Roberto Arlt. Su vida y su obra[4],  Sylvia Saítta “El escritor en el bosque de ladrillos. Una biografía de Roberto Arlt[5] y Roberto Abadi, “Roberto Arlt, el aguafuertista[6].

 En segundo lugar, se trabajará con la producción de Tom Wolfe “El nuevo periodismo[7], que será de gran ayuda para abordar, de forma similar, la corriente llamada Nuevo Periodismo, establecer sus características y el contexto en el cual se inscribe.

Por último, a través del análisis y el entrecruzamiento de estos saberes, se estará en condiciones de definir lo que finalmente podría ser pertinente para el desarrollo de la tesis de investigación en donde se establecerá el supuesto de que este nuevo estilo en la escritura se viene desarrollando desde algunas décadas atrás y que las aguafuertes de Roberto Arlt reúnen los aspectos y características centrales necesarios para constituirse como la primera manifestación del Nuevo Periodismo en nuestro país.

 

Parte Primera

Para comenzar con el trabajo de investigación, fue primero necesario realizar una búsqueda acerca del autor, como ser sus datos biográficos, sus producciones, sus inicios en el periodismo y el contexto en el que se inscribe su obra. Para esto, fue de gran utilidad el trabajo de Omar Borré acerca de Roberto Artl  Roberto Arlt, su vida y su obra[8].

En este caso, el autor se centrará en lo concerniente a la vida de Roberto Arlt, ofrecerá datos exclusivamente biográficos y objetivos, a decir su infancia, sus estudios secundarios, sus primeros trabajos como periodista e, incluso, datos relacionados a la familia. Por un lado, este material es de gran ayuda para aquellos que recién se inician en la figura de Arlt porque ofrece una biografía sumamente completa para una primera aproximación .

Sin embargo, esta abundancia de información acerca de la vida de Arlt por momentos podría tornarse engorrosa y correr el riego de perder a su lector, dado la cantidad de fechas e información minuciosa y detallada.

Pero si se continúa con la lectura,  se ve que el punto central de este trabajo es  justamente demostrar que las experiencias del escritor durante su vida, como son el contexto en el que nació, su entorno, amistades y parejas, ejercieron una gran influencia en su obra y que este estilo narrativo es inseparable de las circunstancias sociales e históricas en las que vivió.

 Es en este sentido que el trabajo de Borré, “Roberto Arlt, su vida y su obra”, resulta esencial: sirve, en un comienzo, para acercarnos al escritor, pero luego permite comprender muchas de sus características narrativas y estéticas y sus recursos a la hora de realizar sus aguafuertes. Ayuda a vislumbrar los motivos y razones por los cuales Arlt escribió así y no de otra forma, el porqué de sus temáticas y personajes, la elección de los escenarios y los objetivos a la hora de escribir.

En la misma línea se encuentra el trabajo de Sylvia Saítta, El escritor en el bosque de ladrillos. Una biografía de Roberto Arlt[9], aunque lo interesante reside en el hecho de que, si bien ofrece una completa biografía, no abunda en datos menores y, lo que es más, profundiza en la figura de Roberto Arlt como periodista y escritor, a diferencia de Borré que centra su tesis en su historia de vida previa al ejercicio de la profesión.

Saítta dedica un lugar importante a lo que fue el trabajo de este escritor, comenzando por su pasos por la sección de policiales en el diario Crítica para narrar luego los 14 años que Arlt estuvo en  El Mundo, medio donde publicó sus famosas “Aguafuertes porteñas” y le abrió las puertas al periodismo reconocido.

El aporte fundamental que hace Saítta es el de aproximar al lector a la figura de Arlt en cuanto a su faceta periodística, teniendo en cuenta sí su pasado, pero a la vez sumando al relato anécdotas y situaciones dentro del diario y con sus colegas, contadas por el mismo Roberto Arlt. Mediante este trabajo, se conoce más la labor del periodista, la metodología de su trabajo, el estilo en la escritura, las herramientas y recursos narrativos, las influencias y demás.

Sin embargo, más allá de estas contribuciones, Saítta pretende, con lo que narra a lo largo del libro, cuestionar la imagen reconocida de Arlt como escritor torturado y sostiene que él mismo es el artífice de su propia historia. A diferencia de Borré, no considera que su pasado y el contexto sean la base de su persona y su producción, sino que argumenta con poco acierto a decir verdad que todo “es producto suyo meramente”.

Esta parecería ser la tesis de su investigación aunque desafortunadamente no aporta demasiadas pruebas ni datos que la fundamenten, por lo que la conclusión que realiza al final carece de importancia en comparación a la riqueza que muestra en la elección de las anécdotas, los detalles de los pasos de Arlt por el diario El Mundo, la multiplicidad de voces, y la ardua investigación que se ve detrás de la narración.

Hasta aquí, a través de estos dos autores, se puede armar un cuadro de situación acerca de todo lo concerniente a la figura de Roberto Arlt. Es cierto que ninguno ofrece por completo los aspectos teóricos necesarios.

Aunque Borré abunda en información meramente biográfica, es de utilidad para situar en tema al lector y para establecer la innegable importancia de la relación hombre-contexto. Es cierto que no llega a un análisis totalmente acabado, ya que no tiene en cuenta muchos otros factores que podrían influir en la obra de Arlt como sí lo es su entorno profesional, aunque hay que admitir que tampoco pretende ahondar en lo relacionado al periodismo netamente.

Justamente aquí hace su aporte Saítta:  termina de completar el esquema necesario para comprender a Arlt y a su obra, al tener en cuenta el “Arlt periodista”, trabajador de medios, y no como un idealizado “escritor de los suburbios”.

Por último, se incluye la Tesis de Investigación de la Licenciatura en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo de Roberto Abadi titulada “Roberto Arlt, el aguafuertista[10], que si bien tiene como base recurrente los trabajos anteriormente nombrados y abunda en citas, incluye un aspecto de gran interés: la función social de las aguafuertes de Roberto Arlt. Si bien Borré y Saítta lo dejan entrever y hacen alusión al tema,  Abadi intentará centrarse en esta faceta estableciendo la importancia de la labor periodística y el compromiso y responsabilidad de la palabra escrita.

 

Parte Segunda

Una vez trabajada la figura de Roberto Arlt y lo concerniente a las “Aguafuertes porteñas” y a su estilo narrativo, es necesario hacer algunas aproximaciones a la corriente denominada “Nuevo Periodismo”, para así poder llegar a establecer una relación entre el autor y esta ruptura de estilo dentro del periodismo.

Para realizar una aproximación a esta corriente, se recurrió al trabajo de Tom Wolfe, uno de los máximos exponentes de este nuevo género, titulado “El Nuevo Periodismo[11], en donde se narran los orígenes y características del nuevo estilo y se establecen las herramientas y  procedimientos narrativos.

Fundamentalmente, el trabajo de Wolfe aporta el aspecto metodológico, ya que realiza una completa enumeración y explicación de estos procedimientos, a la vez que proporciona claros ejemplos para cada uno de los casos.

Es en este sentido que se utiliza la teoría de Wolfe: una vez enunciados estos “must” del Nuevo Periodismo, es posible aplicarlos a los trabajos de Roberto  Arlt y ver si, efectivamente, su narrativa responde a los preceptos del “Nuevo Periodismo” y a la tesis planteada.

Por otra parte, Wolfe desarrolla en profundidad los orígenes de este nuevo estilo en la escritura, ofreciendo ejemplos del periodismo de aquellos años, hace hincapié a su vez en la estrecha relación que tiene con la literatura y establece sus objetivos primordiales. Estos son los rectores de su trabajo y sus aportes significativos.

 Sin embargo, la primer insuficiencia radica, sin ir más lejos, en el punto central de su trabajo: él mismo se ve incapacitado de definir cuándo realmente comenzó a gestarse este “Nuevo Periodismo”. Mientras que en el imaginario social de los círculos académicos se establece que esta corriente comenzó en los años 60 de la mano de Tom Wolfe o, siendo más contemplativos, con la novela de non-fiction de Truman Capote de fines de la década del 50, este trabajo que sirvió de base para  dichas posturas lo único que hace es negarlas.

¿Es el nuevo periodismo realmente nuevo? Claro que no[12]. Se pregunta y se contesta Wolfe. Resulta extraño encontrar este postulado cuando se espera, por parte de Wolfe, un claro desarrollo de la corriente que lo tiene como máximo exponente.

Por lo que el trabajo ayuda en la medida que sirve para sentar las bases de lo metodológico, es decir distinguir algunos preceptos básicos para establecer que determinado estilo narrativo dentro del periodismo pertenezca o no a esta corriente, pero deja en evidencia la contradicción, lo que acrecenta la confusión del lector.

Si es que, como sostiene Wolfe, el Nuevo Periodismo se caracteriza por el punto de vista en tercera persona, la construcción de escena por escena, el registro de diálogos realistas y la descripción significativa, cabe realizar al menos algunos interrogantes: en primer lugar, ¿éstas son tan sólo las herramientas propias del “Nuevo Periodismo”? ¿Qué sucede con otros recursos tales como la utilización de las imágenes, el modo de titulación o los cambios en el lenguaje? En este sentido, parece un tanto simplista la caracterización.

En segundo término, ¿cómo puede decirse que estos usos comenzaron a darse recién en los años 60? ¿Qué sucede con las producciones anteriores? Wolfe plantea, sí, estos interrogantes, pero de manera leve e inconclusa, y no parece llegar a una respuesta acabada.

 

Conclusión

Una vez analizados estos trabajos, tanto los concernientes a Roberto Arlt, como el de Tom Wolfe, queda en evidencia  que cada uno por separado es insuficiente para una completa aproximación o punto de partida para la realización de la tesis de investigación.

Justamente la importancia radica en el hecho de que entre los tres autores que constituyen el primer eje se puede llegar a un completo cuadro de situación de lo que fueron tanto Arlt y como sus aguafuertes.

Por otro lado, una vez establecido este primer aspecto, se puede incluir y entrecruzar a Wolfe, lo que permite llevar y adaptar las características y recursos narrativos a la obra de Roberto Arlt. y tener ante sí la posibilidad de re-elaborar las teorías que conciernen al Nuevo Periodismo. Pero lo que es aún más, se está frente a la posibilidad de  ejerce una ruptura con las concepciones clásica ya instauradas en el imaginario social y en los ámbitos académicos y sostener que hablar de “Nuevo Periodismo” es remontarse, al menos, a los años 30.

 

Bibliografía

 

* Abadi, Roberto. “Roberto Arlt, el aguafuertista”. Tesis de Investigación de la Licenciatura en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo, Buenos Aires, 2000.

* Arlt, Roberto. “Aguafuertes porteñas”, Buenos Aires, Editorial Losada, 2000.

* Borré, Omar. “Roberto Arlt. Su vida y su obra”, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2000

* Larra, Raúl. “Roberto Arlt el torturado”, Buenos Aires, Editorial Ameghino, 1998.

* Nuñez, Angel. “La obra narrativa de Roberto Arlt”, Buenos Aires, Editorial Minos Nova, 1968

* Saítta, Sylvia. “El escritor en el bosque de ladrillos. Una biografía de Roberto Arlt”, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2000.

* Wolfe, Tom. “El Nuevo periodismo”, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000.



[1] Wolfe, Tom. “El nuevo periodismo”, pág.26, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000

[2] Arlt, Roberto. “Aguafuertes porteñas”, Buenos Aires, Editorial Losada, 2000.

[3] Arlt, Roberto. “Aguafuertes porteñas”, Buenos Aires, Editorial Losada, 2000.

[4] Borré, Omar. “Roberto Arlt. Su vida y su obra”, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2000

[5] Saítta, Sylvia. “El escritor en el bosque de ladrillos. Una biografía de Roberto Arlt”, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2000.

[6] Abadi, Roberto. “Roberto Arlt, el aguafuertista”. Tesis de Investigación de la Licenciatura en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo, Buenos Aires, 2000.

[7] Wolfe, Tom. “El Nuevo periodismo”, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000.

[8] Borré, Omar. “Roberto Arlt. Su vida y su obra”, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2000

[9] Saítta, Sylvia. “El escritor en el bosque de ladrillos. Una biografía de Roberto Arlt”, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2000

[10] Abadi, Roberto. “Roberto Arlt, el aguafuertista”. Tesis de Investigación de la Licenciatura en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo, Buenos Aires, 2000.

 

[11] Wolfe, Tom. “El Nuevo periodismo”, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000

[12] Wolfe, Tom. “El Nuevo periodismo”, pag.63, Barcelona, Editorial Anagrama, 2000