Fragmento del discurso de Chávez en la Facultad de Periodismo
 
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Fragmento del discurso de Chávez en la Facultad de Periodismo

Palabras del estadista en la entrega del Premio "Rodolfo Walsh"

"Uno no tiene palabras para agradecer yo espero merecer ese reconocimiento, y en todo caso forma parte ya este premio que ustedes decidieron otorgarme y al pueblo venezolano a quien yo los transfiero, Rodolfo Walsh ese gran luchador mártir de las luchas de pueblo argentino y de los pueblos latinoamericanos. No voy a venir yo aquí a hablar de la biografía, ustedes lo conocen y ustedes lo viven, porque como cantó y canta un cantor venezolano llamado Alí Primera “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos” . Rodolfo en verdad no murió, ustedes lo viven aquí les da vida y le dan vida. Como Néstor Kirchner que no murió que vive hoy y vivirá en el pueblo argentino y en los pueblos de América Latina que le aprendimos a conocer, admirar, Perón y Eva Perón no murieron como Bolívar no murió sino que viven en nosotros, viven en el colectivo.

Yo les estaba diciendo que detrás de las banderas hay una muchedumbre de jóvenes, ya esta oscureciendo pero si bajáramos un poquito las banderas… un poquito, yo se lo que significa una bandera. Y sobretodo me dijo Cristina, que como dice Máximo las banderas no se compran, las banderas hay que hacerlas, pintarlas como las pintan ustedes tan bonitas y tan coloridas.

Quiero saludar a todos allá en las calles de La Plata.

Estaba recordando una cosa… cuando tomo posesión Néstor Kirchner, eso fue 25 de mayo de 2003, todo eso tiene una secuencia las cosas no ocurren así de la nada, nada surge de la nada, todo tiene una explicación. Hace apenas unos días, hoy es 29, hace 3 días estábamos recordando, el pueblo que siempre está recordando y es bueno que recuerde, me hizo recordar que 17 años atrás el 26 de marzo del año 94 nosotros un grupo de jóvenes militares rebeldes salíamos de prisión después de un poco más de dos años después de nuestra rebelión del 1992. Rebelión de la juventud que salió de los cuarteles a unirse a la juventud de las calles, de los estudiantes,  a los campesinos explotados, de los pobres, esa es nuestra realidad…

Tengo que aprenderme esas canciones… para acompañarlos aunque sea en el coro, bueno pero qué bueno esa es la vida de los desaparecidos, en el canto, en la pasión patria, en la pasión, en el patriotismo, el amor a la patria el amor a lo que se hace el amor a lo que se es y  a lo que luchamos.

Ahora bien, yo les decía que  nada viene de la nada, ustedes lo saben. Este continente yacía, casi totalmente sus gobiernos arrodillados ante el llamado Consenso de Washington, se adueñó por completo el imperio yanqui… sus políticas económicas, su dominación y las burguesías locales de cada país. Sólo realmente un gobierno mantuvo la bandera en alto, mantuvo la llamita encendida: fue el gobierno de la cuba revolucionaria en esos años 90. Todo lo demás estaba rendido, las elites gobernaban a sus ansias, disfrazado de democracia, pero condenando a la mayoría de nuestros pueblos a la explotación, a la exclusión, a la miseria. Y nuestros recursos naturales, fluían nuestras riquezas hacia el norte, para seguir alimentando a ese vampiro que es el imperialismo.

Y cae la Unión Soviética, Florencia nos recordaba esa frase el fin de la historia, se pretendió clausurar la historia, el fin del camino, la hegemonía y la paz americana se anunciaban por todas partes después de la caída soviética. Comenzaron a caer las banderas del socialismo por todos lados, ni se publicaban libros sobre el socialismo, quienes hablaran sobre el socialismo eran señalados como trogloditas, anacrónicos, un hombre o una mujer de otro mundo. Eran esos años. Y ocurrió en Venezuela, ocurrieron acontecimientos que despertaron un movimiento que estaba allí, dormido. Despertaron al gigante, el gigante no es otro que el pueblo. Vino el “Caracazo”, 1989, rebelión popular, miles de muertos masacrados por las balas de nuestro propio ejército. Rebelión contra el paquete del Fondo Monetario Internacional, contra el hambre, la miseria, contra la corrupción desmadrada. Y luego las rebeliones militares del 92, y luego la victoria electoral del Movimiento Bolivariano en Venezuela en diciembre de 1999.  Terminaba el siglo y muy poca gente le daba un futuro a nuestro movimiento incipiente, “movimiento bolivariano qué locura es esa, quién es ese tal Chávez, mira es un loco, mira todas las cosas que dice…”. A mí me señalaban por una parte los medios de comunicación, los grandes medios de comunicación, de manipulación más bien… se me señalaba como un carapintada. Recuerdo cuando vine la primera vez a Buenos Aires en el 94 “llegó el carapintada venezolano” ahí comenzó una campaña. Pero por otro lado me señalaban casi como integrante de las FARC, de la guerrilla y que estábamos con Fidel Castro y otro líderes de izquierda retomando, formando, las guerrillas bolivarianas de Sudamérica(...)

(...) ¡Viva Argentina! Qué viva! ¡Viva Venezuela! ¡Viva San Martín, viva Bolívar, viva el Che, viva Perón, viva Evita, viva Néstor Kirchner, viva Cristina! ¡Qué viva la juventud! ¡Qué viva la Universidad de La Plata! ¡Que viva Rodolfo Walsh y su lucha y su ejemplo! Gracias hermanos, gracias por tanto amor que me llevo en el alma, que me llevo en el corazón compañeras y compañeros de esta patria mía, ¡Argentina patria mía te amo como amo a Venezuela, eres la misma patria de todos nosotros! Buenas noches, ¡hasta la victoria siempre! ¡Venceremos!"

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