El Barrio Papa Francisco durante el violento desalojo del fin de semana pasado
 
Prensa
 

Barrio Papa Francisco: el resultado de un gobierno para pocos

*Por María Rachid

Para pensar lo que sucedió en el predio Papa Francisco, en Lugano, un barrio del Sur de la Ciudad de Buenos Aires, creo que es importante revisar de dónde partimos. La vivienda es un derecho. Un derecho tan humano como la salud, la educación, el trabajo. Un derecho que el Estado debe garantizar para todos los ciudadanos y ciudadanas. La vivienda es un derecho porque así los establece la legislación local, los tratados internacionales, la Constitución Nacional… y porque es una necesidad. Y, como decía Evita, donde hay una necesidad, hay un derecho.

Al contrario de lo que piensa mucha gente, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con terrenos e inmuebles de sobra para garantizar este derecho a todos sus habitantes. Y, además, cuenta con el presupuesto para construir en esos terrenos, las viviendas que necesite construir para eso. En el caso del predio “Papa Francisco”, además, hay una ley de la Ciudad, votada hace casi diez años, la Ley 1770, que establece que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debía sanear ese terreno, por encontrarse contaminado, y debía inmediatamente después construir viviendas para estas mismas familias que terminaron tomando el predio luego de diez años de desidia.

Hasta acá todo parece claro y sencillo. Hay terreno, hay ley, hay presupuesto. Lo que no hay es voluntad política. Y no porque no exista, sino porque la voluntad política del Gobierno de la Ciudad está orientada, siempre, a defender los intereses de los sectores económicos concentrados, los sectores más poderosos de la sociedad.

Por eso, mientras más de 500 familias son desalojadas violentamente por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sin ningún plan de contingencia respecto de qué hacer luego del desalojo con esos vecinos y vecinas, con esos niños y niñas, el PRO propone ceder por 20 años las 40 hectáreas que están justo enfrente del ex Barrio Papa Francisco, a un Club –privado- de Golf.  40 hectáreas durante 20 años en el barrio de la Ciudad con mayores necesidades de vivienda, vacantes escolares y centros de salud.

Por supuesto, esta no es la única tierra –con dimensiones importantes- cedida a un privado gratuitamente o a un precio irrisorio por el Gobierno de la Ciudad. También está el Buenos Aires Design, el Club de Amigos y muchos otros predios e inmuebles, aunque no sé si alguno de ellos está ubicadoen medio de un barrio donde las desigualdades entre el norte y el sur y la falta de respuestas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se hacen tan evidentes.

En realidad, el Gobierno de la Ciudad sí tiene respuesta para estas necesidades: la discriminación, la estigmatización y la violencia. Los pobres y los migrantes, entre otros, para el Gobierno de la Ciudad, algún funcionario del Gobierno Nacional y unos cuantos medios de comunicación, evidentemente, además de molestar con sus necesidades, son delincuentes y suelen tener ellos mismos la culpa de todo lo que estos funcionarios no han podido, o no han querido, resolver. Ese es el discurso que sirve de pretexto para la propia negligencia, la propia ineficacia o la propia vagancia. Este es el discurso que sirve para poder seguir gobernando para pocos a costa de la mayoría de los habitantes de la Ciudad. Y este es también el discurso que, lamentablemente y gracias a la complicidad de esos mismos medios, un sector de la clase media porteña compra con la esperanza de poder seguir usando la bicisenda, sin requerir de un estado local que garantice soluciones que hoy puede encontrar en la realidad de un país que es resultado de un proyecto nacional de igualdad e inclusión. 

 

*Legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el Frente Para la Victoria

  • 1595
    ¡Vota positivo!
  •  

Correo Perio