Elíades: "Celebrar la identidad. La identidad de una ley enunciada desde las voces excluidas, acalladas, maniatadas"
 
Prensa
 

La celebración de la palabra

Por Analía Eliades*

“Si algo sabemos los escritores es que las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos. Hay palabras que a fuerza de ser repetidas, y muchas veces mal empleadas, terminan por agotarse, por perder poco a poco su vitalidad. En vez de brotar de las bocas o de la escritura como lo que fueron alguna vez, flechas de la comunicación, pájaros del pensamiento y de la sensibilidad, las vemos o las oímos caer corno piedras opacas, empezamos a no recibir de lleno su mensaje, o a percibir solamente una faceta de su contenido, a sentirlas corno monedas gastadas, a perderlas cada vez más como signos vivos y a servirnos de ellas como pañuelos de bolsillo, como zapatos usados. (…) Hay palabras-clave, palabras-cumbre que condensan nuestras ideas, nuestras esperanzas y nuestras decisiones, y que deberían brillar como estrellas mentales cada vez que se las pronuncia. Sabemos muy bien cuáles son esas palabras en las que se centran tantas obligaciones y tantos deseos: libertad, dignidad, derechos humanos, pueblo, justicia social, democracia, entre muchas otras”.

Julio Cortázar.

Entre esas muchas otras palabras de las que hablaba Cortázar está “comunicación”, en el más pleno sentido abarcador de dar y recibir información, ideas y opiniones, expresarse, manifestarse; asumido como derecho humano individual y social simultáneo e indivisible de todo el plexo normativo de derechos humanos que nos conforman como personas y colectivamente como sociedad.

Hablar de los 5 años de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y celebrar su aniversario no es una cuestión de recordatorios de calendario o de efemérides. Significa celebrar la palabra. Celebrar la identidad. La identidad de una ley enunciada desde las voces excluidas, acalladas, maniatadas. Como cuando celebramos cada vez que cumplimos años, por cada año que nos forja como personas, hay un nuevo año forjado en nuestras vidas. Y así pasa con esta ley de la democracia que propone e instaura un modelo de redistribución y democratización de la palabra.

El 10 de octubre de 2009 se dio luz en Argentina a un nuevo paradigma de la comunicación y la cultura, al sancionarse la Ley Nº 26.522. Sin embargo, desde su gestación misma trataron de detener a una norma que terminaba con los privilegios y la monopolización de las voces. Así la LSCA tuvo que enfrentar más de cincuenta juicios que detuvieron y suspendieron su puesta en marcha. Incluso cabe recordar que el 10 de octubre del año pasado todavía la ley estaba detenida por una medida cautelar que suspendía la aplicación de diversos artículos de importancia y recién tuvimos sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación el 29 de octubre de 2013 reconociendo su constitucionalidad plena en el marco de los autos caratulados “Grupo Clarín S.A. y otros c/ Poder Ejecutivo Nacional y otros s/ acción meramente declarativa”. De todos los litigios judiciales la ley salió airosa, porque nunca dudamos de su contenido compatible con los más altos estándares protectores de derechos humanos.

La Ley26.522 tiene cinco años de sanción, pero no de vigencia.

Por esos sus pasos son propios de una niña que empieza a recorrer su vida. A quien debemos acompañar, contener, escuchar, ayudar y guiarla para su más plena realización.

Pensemos solamente que en la actualidad se encuentran vigentes licencias otorgadas en el marco del decreto ley 22.285, la norma de radiodifusión pergeñada en la dictadura cívico militar y reformada a gusto del Consenso de Washington y de las políticas neoliberales.

La LSCAes el instrumento jurídico necesario para la democratización de la palabra. Como toda ley no cambia por sí misma la realidad como por arte de magia y son los hombres y mujeres quienes hacemos a su aplicación. Y falta y nos falta mucho para hacerla tangible y demos hacerlo con la comprometida formación académica y profesional de comunicadores; con la creación de nuevos medios, nuevos contenidos, el aprendizaje de las nuevas tecnologías, de la sustentabilidad de los emprendimientos; de la imaginación y de los hechos, con el reconocimiento de la comunicación popular y comunitaria; y el desarrollo de los medios públicos y el desafío de asumirnos como protagonistas titulares de la historia.

Vale en este marco recordar una cita del Informe de la Relatoría de la Libertad de Expresión de la OEA- CIDH que hiciéramos en el amicus curiae que la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP hiciera con decenas de organizaciones, universidades y académicos en la causa CODELCO:

Si los medios son controlados “por un reducido número de individuos, o bien por solo uno, se está, de hecho, creando una sociedad en donde un reducido número de personas, o sólo una, ejercen el control sobre la información, y directa o indirectamente, la opinión que recibe el resto de las personas. Esta carencia de pluralidad en la información es un serio obstáculo para el funcionamiento de la democracia. La democracia necesita del enfrentamiento de ideas, del debate, de la discusión. Cuando este debate no existe o está debilitado debido a que las fuentes de información son limitadas, se ataca directamente el pilar principal del funcionamiento de la democracia”.

Defender, sostener, conocer, difundir y celebrar la LSCA es celebrar la palabra en democracia y la democracia misma.

*Abogada, Periodista y Docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.

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