Mandiyú, dos equipos una hinchada

Mandiyú, dos equipos una hinchada

Por IvAn CeJAs

El Club Deportivo Mandiyú llegó a ser el mayor exponente del litoral argentino en primera división. Institución que, cuando el resto no podía hacer pie en primera, logró mantenerse durante 7 años en la elite del fútbol argentino hasta que la debacle le comenzó a ganar. 

En 1993 Eduardo Sefarian quien por ese entonces era dueño y presidía la entidad correntina se animó a pensar en convertir a Mandiyú en una sociedad anónima en un intento de poder solucionar sus problemas financieros, idea que nunca prospero ya que la AFA lo impidió rotundamente.

Urgido económica y deportivamente el único equipo de la provincia de Corrientes afiliado directamente a la Asociación del Fútbol Argentino, por ese entonces, estaba a un paso de desaparecer.

La última cuota de vida llegó a fines del año 94 cuando el diputado menemista Roberto Cruz y el dirigente de San Lorenzo Roberto Navarro adquirieron el club en 2 millones de dólares. Diego Armando Maradona se hizo cargo de la dirección técnica del equipo y también se incorporó al arquero la Selección Sergio Goicoechea quien venía de disputar el mundial en Estados Unidos, sin embargo ni los grandes nombres  pudieron evitar su descenso al Nacional B.

Finalmente, el gerenciador decidió que Mandiyú no estaba preparado económicamente para afrontar la siguiente temporada en la segunda categoría y se marchó de Corrientes. Sin conducción dirigencial, y sin los grandes números  a mediados de 1995 Mandiyú fue desafiliado de la Liga Correntina de fútbol por deudas con el Consejo Federal y desapareció.

En 1998, algunos ex dirigentes y simpatizantes de Mandiyú decidieron crear una nueva institución, que inicialmente fue bautizada Deportivo Textil, nombre al que posteriormente se le agregó el de Mandiyú, para confirmar la intención de los refundadores de mantener viva la memoria del club original. Tres años en la Liga Correntina, le valieron a Deportivo Textil Mandiyú obtener el ascenso al Torneo Argentino B.

Pero algo extraño ocurrió en el año 2010, una comisión normalizadora que obtuvo los derechos deportivos restituyó al Club Deportivo Mandiyú dentro de la Liga Correntina de Fútbol. Tras consagrarse campeón invicto de la Primera B de dicha competencia, obtuvo el ascenso al Torneo Argentino B y gracias a una invitación del Consejo Federal del fútbol argentino el Deportivo Mandiyú volvió a participar en un torneo organizado por la AFA.

La refundación del Deportivo Mandiyú ocasiono en Textil Mandiyú varios inconvenientes donde a una notable disminución del público concurrente, y el descenso en el Torneo Argentino B, se le sumaba la gran dicotomía de esa gente que había fundado y seguido a Textil durante 12 años, y no sabía por qué club hinchar.

La vuelta de un viejo amor y el recuerdo de los años en la elite del fútbol argentino generaban la duda que ponía en el centro de la escena a dos clubes con los mismos colores, y sobre los que recaía el mismo sentimiento.

El mal llamado clásico se jugará año a año enfrentando a dos equipos dentro de un campo de juego, pero juntando a todo el pueblo verde y blanco en las tribunas alentando a Mandiyú.