Prensa y Difusión
 

Por las Madres

Nuestro apoyo incondicional a las Madres de la Plaza de Mayo

Escribe: Paula Pedelaborde, secretaria de Comunicación y Prensa (FPyCS)

Las Madres siempre pelearon por lograr que se difundieran sus reclamos y les costó mucho contar con un lugar en los medios de comunicación. Siempre tuvieron que justificar sus posturas y actividades. Lucharon contra la peor violencia: muerte y desaparición de sus hijos. Y lo hicieron con la mejor arma pacífica: la palabra.

La fuerza de sus palabras se reprodujo en cada uno de los hijos de nuestra sociedad que las adoptó; cada jueves –con este último fueron 1.728– se suman distintos sectores para acompañarlas en sus marchas en Plaza de Mayo; miles de oyentes y lectores se informan a través de La voz de las Madres, la revista Sueños Compartidos y el programa de tevé Madres de la Plaza, entre otros. Y, además, hacen suya la bandera de lucha por la defensa de la libertad de expresión y pensamiento que promulga la nueva ley de medios.

Aquellos pañuelos blancos siguen teniendo hoy la misma vigencia. Permanece la lucha por la justicia ante cada caso de violación a los derechos humanos. También esos blancos pañuelos piensan en el futuro.

Nunca bajaron los brazos. Desde su Asociación Casa de las Madres trabajan constantemente para que la vida tenga sentido, para que la realidad se siga transformando en aquello que soñaban sus hijos. Proyectaron un sello editorial propio –Ediciones Madres de Plaza de Mayo-; cuentan con la Biblioteca Popular Julio Huasi; una librería; un taller, “Cocinando política y otra yerbas”, que hace más de cuatro años es llevado adelante por Hebe de Bonafini.

Sus últimos grandes emprendimientos en los comienzos del nuevo milenio son: Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y el proyecto de viviendas (totalmente equipadas; ya van finalizadas más de 5 mil) y hospitales, y generan fuente de trabajo (se contrata en igual cantidad a mujeres y varones, en blanco y sindicalizados) para quienes no tienen acceso a los derechos básicos y fundamentales.

Por estos días, el nombre de las Madres intenta ser vapuleado por la investigación a Sergio Schoklender sobre el manejo de fondos. La Justicia hará su trabajo. Nosotros, como sociedad, no podemos dejar de hacer lo propio: continuar brindando nuestro apoyo incondicional a las Madres de la Plaza de Mayo.

Por el ejemplo y el compromiso que ellas nos han legado. Por la lucha que han impulsado en la construcción de un proyecto de justicia con perspectiva de futuro y con entereza, a pesar de tener todo su dolor a cuestas. El símbolo de la verdad y la justicia no se puede intentar manchar porque nos democratiza, nos une y nos dignifica. La pureza y la significación de la historia de los pañuelos es de todos y todas, y nuestro deber es no permitir que se destruya el lema que representa la democratización de la palabra y la búsqueda de la verdad en el mundo entero.

Correo Perio