Néstor Kirchner, junto a Cristina, en un acto en el Luna Park, el 14 de septiembre de 2010
 
Prensa y Difusión
 

Su legado, un país mejor

El recuerdo y agradecimiento al compañero Néstor Carlos Kirchner

Su nombre resuena tanto entre los vivos que cuesta tener que escribir a un año de su fallecimiento. Néstor vive en los miles de jóvenes que estuvieron en la Plaza de Mayo este domingo para festejar el claro triunfo de su legado: un país mejor, con esperanza, no neutral, a favor de los trabajadores, de los docentes, de los científicos, con memoria, con inclusión.

Partió como parten los mortales. Se fue en la mañana y en su tierra, acaso los brazos de su compañera hayan sido el último regazo. Era, finalmente, mortal. Su impronta, su tesón, su coraje no se agota en un hombre y en un nombre y jamás se apagará entre los que aprendimos su mensaje.

Aquel pingüino seguro se abrazó a Cristina en lo más íntimo de las últimas horas del día de las elecciones con la satisfacción de que su distancia física no ha impedido que el trabajo y convicción de toda su vida terrenal no fuera en vano. Los que lo queremos y creímos en él desde sus inicios en la intendencia de la capital santacruceña, Río Gallegos, sentimos el dolor de pérdida pero nos reconforta verlo vivo como homenaje y reconocimiento tanto en una placa de la UNLP como en una plazoleta en 24 y 88 rodeada de humildes hogares que con esperanza levantan la bandera del Eternauta.

¿A qué cosas puede aspirar un hombre? Quizá a la lucha, a la cotidiana. Y él también consiguió la póstuma. Les devolvió el corazón vengador a los anónimos cansados.

Redujo diez puntos el desempleo, veinticinco la pobreza y en más de un cincuenta por ciento los índices de indigencia. Quintuplicó el salario mínimo y multiplicó por cuatro las pensiones mínimas. El PBI creció a un ritmo del ocho por ciento anual. Reactivó el consumo y la industria nacional. Las reservas se dispararon y el superávit fiscal fue constante, en parte como resultante de la subida de las retenciones a las exportaciones. Reestructuró la deuda externa con una quita de más del 65 por ciento y canceló sin concesiones los compromisos con el Fondo Monetario. Fortaleció la institución presidencial y le dijo “no” al ALCA. En materia de Derechos Humanos, demostró su compromiso cuando le ordenó al Jefe del Ejército que descolgara los cuadros de los presidentes de factos Videla y Bignone de los pasillos del Colegio Militar, revocó las leyes de obediencia debida y punto final e impulsó los juicios por la memoria y la verdad. Promovió una nueva constitución de la Corte Suprema, sin mayoría automática...

Hoy se cumple un año de su partida, pero él está presente. La Facultad de Periodismo y Comunicación Social recuerda al compañero Néstor Carlos Kirchner, y lo hace transitando y reafirmando el compromiso con su legado.

Correo Perio