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Condena por robo de bebés: “Era una asignatura pendiente”

Así lo indicó Hugo Cañón, titular de la Comisión Provincial Por La Memoria

 

El dictador Jorge Rafael Videla, de 86 años, fue condenado ayer a reclusión perpetua al unificarse la pena de 50 años de prisión por el robo de bebés de desaparecidos y otras sentencias por crímenes de Lesa Humanidad. El fallo fue dictado por el Tribunal Oral Criminal Nº 6, en los Tribunales Federales de Comodoro Py. En diálogo con el equipo de la Secretaría de Comunicación y Prensa de Periodismo de la UNLP, Hugo Cañón, presidente de la Comisión Provincial Por La Memoria, expresó su semblanza sobre este hecho histórico: “Era una asignatura pendiente que teníamos los argentinos con respecto a los crímenes de Lesa Humanidad”.

“Particularmente en este momento en la Argentina estamos viviendo un período de juzgamiento pleno, se están descorriendo los velos de lo que fue la dictadura cívico-militar-religiosa, las complicidades de las grandes empresas que utilizaron a los militares para defender sus intereses y luego les soltaron la mano”, añadió Cañón.

“Los abusos estuvieron enmarcados en el plan sistemático de represión y exterminio, pero finalmente la verdad aflora igual, a pesar del enmascaramiento, la negación y el ocultamiento del destino de los desaparecidos”, sostuvo el titular del organismo de DD.HH. provincial.

En este sentido, Cañón manifestó que “para los militares las abuelas no podían criar a sus nietos porque los llevarían por mal camino, en cambio, si podían pasar su infancia en familias occidentales y cristianas que eran los pilares de una Argentina a la que aspiraban los militares y una gran franja de la sociedad”.

“Este fallo y este proceso jurídico es una forma de desenmascarar estas metodologías  nefastas y de dignificar la memoria de las víctimas de la última dictadura militar, entre ellos los niños que fueron apropiados y a quienes se les negó su identidad y pertenencia”, finalizó Hugo Cañón.

Además, la sentencia determinó que el represor Antonio Vañek, Jorge "el Tigre" Acosta (71) y Santiago Omar Riveros (89) fueran condenados a 40, a 30 y a 20 años de prisión, respectivamente. En tanto, el ex presidente de facto Reynaldo Bignone (84) fue sentenciado a la pena de 15 años de prisión por el mismo delito, mientras que los represores Jorge Magnacco y Juan Antonio Azic recibieron 15 y 14 años de prisión respectivamente.

La condena a los máximos responsables de la represión ilegal en el país, constituye un fallo histórico que pone al descubierto la existencia de una mecánica de apropiación de bebés, a través de complejo sistema que tenía como bases la Escuela de Mecánica de la Armada (en donde incluso funcionaba una maternidad), Campo de Mayo, y los centros de detención conocidos como “Pozo de Banfield” y “La Cacha”, entre otros.

Correo Perio