Prensa
 

Repudio a la denuncia de Clarín contra periodistas

La Facultad se manifestó en contra de las maniobras del Grupo Clarín

La Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata repudia la denuncia efectuada por el grupo Clarín contra los periodistas Russo, Veiras, Caballero, Barone, Mocca y Vicente,  por la presunta comisión del delito de incitación a la violencia pública contemplada en el artículo 212 del Código Penal, y que prevé penas de entre tres y seis años.

Como Institución, comprendemos que el curso de la historia nacional tiende hacia la despenalización de la actividad periodística, independientemente de las distintas regulaciones y acciones que la misma pueda suscitar las que, entendemos, se deben dirimir en otros ámbitos o fueros.

La decisión de la Presidenta Cristina Fernández de barrer los delitos de Calumnias e Injurias, debe ser comprendida como un norte político, jurídico, cultural y filosófico, y no como un mojón que incite a buscar caminos alternativos a partir de falaces argumentaciones para lograr condenas penales a quienes ejercen la labor periodística.

Por su parte, las personas individualizadas en la denuncia han exhibido –y lo hacen, posiciones contrarias al grupo monopólico que desde hace más de una década viene construyendo una “realidad” consecuente con los intereses de sendas minorías que desde tiempos inmemoriales buscan dirigir las riendas de nuestro país, por lo que la actuación judicial pareciera tratarse de una acción macartista de clara persecución a las voces disidentes.

Por otro lado, y desde el punto de vista jurídico/político, debemos comprender que tipificaciones como la de “incitación a la violencia pública”, pueden resultar viles herramientas para la persecución de distintos actores de la sociedad. Casi como evocando los años oscuros de la Argentina dictatorial, y fiel a los principios éticos que han regido al monopolio desde los setenta en adelante, nuevamente se ciernen argumentaciones propicias desde lo discursivo para la conformación de un enemigo interno, al que suponen debe eliminarse (en este caso por la vía del encierro).

Como Institución comprometida con el presente, pero fiel a la memoria, sostenemos que deben barrerse y desestimarse aquellos instrumentos que sirvan discrecionalmente a grupos, corporaciones o bien al Estado para penalizar y perseguir a los distintos actores que convergen y coexisten en el seno de una sociedad democrática.

Por todo lo expuesto, es que repudiamos la denuncia, y bregamos por la pronta desestimación de la misma.

Correo Perio