Prensa
 

Los medios hoy: de cuarto poder a vanguardia política

Por Emiliano Sánchez Narvarte*

 

Ya nos lo había advertido el teórico de la comunicación Héctor Schmucler en el año 1972 en el prólogo a Para leer al pato Donald, de los autores ArmandMattelart y Ariel Dorfman: las palabras, la comunicación, el lenguaje, el discurso, la ideología y la cultura que circulan y se reproducen en los medios masivos de comunicación, no podemos desanudarlas de la política y de los andamiajes jurídico-institucionales. En otras palabras, no podemos aislar tales elementos como si fueran autónomos uno de los otros porque  cobran sentido y fuerza una vez que los pensamos como totalidad abierta en constante movimiento. De esta manera, al no fragmentar el análisis íbamos a dar cuenta de las tensiones entre las partes y el todo, sus contradicciones, sus síntesis parciales, que nos permitirían ver no sólo analítica sinoestratégicamente, sobre qué proyectos políticos se situaban y hasta daban forma y legitimidad les mensajes que circulaban por los medios masivos.

¿Por qué decimos esto? Porque en los últimos día se ha agudizado y profundizado aun mas, la producción discursiva de los medios no ya simplemente hegemónicos como Clarín y La Nación, sino como representantes conscientes de las políticas conservadoras y reaccionarias de una derecha nacional y latinoamericana que ha ido ganando terreno en los últimos tiempos.
Pero no es asunto como decíamos, de ver simplemente ya  la “cuestión instrumental” de los medios para multiplicar y reproducir tales ideas. Se trata de afirmar que empresas mediáticascomo las nombradas aquí, son parte del proyecto político y centro “de campaña” de una parte de la oposición política que a los tumbos y enceguecida (no por ello menos responsable) busca constantemente deslegitimar el fundamento central de las democracias que a mucha fuerza y sufrimiento se construyeron en los últimos años en América Latina: el voto de las mayorías populares.

Para tratar de dar cuenta de  lo que estamos hablando, solamente advirtamos que el lunes 22 de abril, el diario La Nación publicó en una de sus notas utilizando casi herramientas cinematográficas (y policiales), una imagen con la cara de doce diputados que podrían definir la votación de este miércoles de la reforma judicial.

Hoy en su sitio web, el grupo Clarín, publica una crónica similar a la de La Nación, en la que se preguntan “quiénes son y qué piensan” esos doce diputados que pueden definir el proyecto de reforma judicial mañana.

En la mismas, se describen su afiliación política y la posible respuesta que mañana tendrán en el recinto, y que ciertamente, podrían definir si se aprueba o no la propuesta de reforma de la justicia.Ambas empresas aluden a una supuesta ONG “independiente” como fuente de la cual sacan su información (http://www.reformajusticia.org/ ). Desde que la información de los diputados y sus caras, al mejor estilo western en el que el sheriff como autoridad político-policial hacía circular la imagen de los aparentes delincuentes para que la sociedad lo denunciara,empezó a circular por diversos medios de comunicación y redes sociales, los diputados comenzaron a denunciar presiones y operaciones realizadas desde los medios masivos y distintas organizaciones “no políticas”.

A esta práctica político-comunicacional de los medios masivos, nuevamente, tenemos que situarla dentro de un proyecto deslegitimador de las instituciones y de las mayorías populares. Si no es nuevo, y hasta algunos les resulta obvio, aquí lo reconfirmamos. No podemos no pensar lo obvio. Esto no se puede perder de vista.

No se trata de pensar como en otros tiempos y parafraseando el título de una obra de SlavojŽižek, “que no saben lo que hacen”, sino en tanto afirmación de un razonamiento concienzudamente político (y cínico): “ellos saben muy bien lo que  hacen… e igual lo hacen” (Sloterdijk, 1995).


* Docente-Investigador de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Coordinador de la línea de trabajo sobre Jóvenes y Participación Política del Observatorio de Jóvenes, Comunicación y Medios.

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