DDHH
 

Murió el genocida Videla

 

El viernes 17 a las 6.30 de la mañana falleció en el Penal de Marcos Paz, el dictador genocida Jorge Rafael Videla a la edad de 87 años. Fue presidente de facto  en la dictadura cívico militar mas sangrienta de nuestra historia,  entre 1976 y 1981.

Desde la secretaría de Derechos Humanos de la  Facultad de Periodismo y Comunicación Social, celebramos que su muerte se haya establecido en una cárcel como correspondía, pero lamentamos que se haya llevado a la tumba muchísimos secretos sobre el robo de niños y niñas y sobre el plan genocida del cual fue uno de los líderes, sin duda alguna  uno de los dirigentes dictatoriales mas macabros del cono sur. Nuestra institución fue una de las  cinco unidades académicas cerradas en el golpe de marzo del 76, con mas de la mitad de la población educativa asesinada, desaparecida y cesanteada.

Videla actualmente estaba siendo procesado, en el marco del juicio por el Plan Cóndor, procedimiento sistemático que sucedió en toda América Latina en los años setenta sustentado por el gobierno de Estados Unidos. El juicio comenzó el martes 14 de mayo, día en el cual, sentado en el banquillo de los acusados aseguró ser “un preso político”, y que no valía la pena intentar defenderse ante “una justicia vacía”.

Seguramente su indignación hacia la justicia actual sea por este proceso de memoria, verdad y justicia que se inició en nuestro país como política de estado en 2003 de la mano de Nestor Kirchner y hoy continuado por  nuestra presidenta, sintetizando muchos años de lucha y reclamos de parte  de muchísimos sectores sociales, camino de lucha que siempre encabezaron nuestras madres y abuelas de Plaza de Mayo. Porque ya hace unos años desde que las causas se han reabierto y se estipuló que los delitos de lesa humanidad no prescriben, su rostro avejentado ya no causa terror, sino que inspira las ganas de todo el pueblo argentino de que siga habiendo justicia, o sea que se sepa la verdad y se castigue a los culpables.

Tenemos la certeza de que estamos encaminados en un presente y  futuro con memoria, verdad y  justicia, Jorge Rafael Videla murió, a los 87 años seguramente sin ser juzgado por algunos tantos crímenes que le correspondían, pero murió en un Penal de alta seguridad porque ese era el lugar donde tenía que estar, preso de por vida por los crímenes cometidos y esto es el fruto de una lucha que entre todos supimos cosechar.

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Correo Perio