El mandatario en uno de sus encendidos discursos. A 10 años de un momento inolvidable de la política argentina
 
Prensa
 

Néstor Kirchner y la década ganada

Por Federico Varela*

Hoy vamos a estar como colectivo político de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, presentes en la Plaza de Mayo, para conmemorar un nuevo aniversario de la revolución  y los 10 años de gestión kirchnerista.

Vamos a estar con alegría, recordando a Néstor, que por siempre va a estar presente en nuestros corazones.  Que todavía nos cuesta creer que se fue, que nos llena los ojos de lágrimas cuando vemos sus discursos, sus gestos, sus quiebres del protocolo, sus abrazos con Cristina.

Pero fundamentalmente vamos a festejar la década ganada, esa que no esperábamos, la que no imaginábamos, que Néstor metió por una hendija de la historia y un flaco 22% de los votos (lo lamentamos mucho, Fukuyama). Asombrosa capacidad de generar poder y consenso permitieron lo que vino. Y una mujer con profundas convicciones que tampoco dejó en la puerta de la Casa Rosada, que se banca todas y va al frente.

Cuando se hace referencia a la década ganada, no es una cuestión de slogan, sino la síntesis de una serie de hechos políticos que se pueden enumerar cronológicamente:

La reapertura de las paritarias.

La renovación de la Corte Suprema de Justicia.

La derogación de las leyes de obediencia debida y punto final.

La estatización del Correo Argentino.

La apertura de la Ex – Esma convertida en un espacio para la memoria (con bajada de cuadros incluida).

EL canje de la deuda en default.

La reapertura de los juicios por delitos de Lesa Humanidad.

El Plan Nacer.

Una política de integración de países de América Latina que desterró al ALCA.

El pago de la deuda al FMI, para que nunca más tuviera injerencia en la economía local.

La ley para que las empleadas domésticas estén en blanco.

La estatización de Aysa.

La finalización de la obra de Atucha II.

La creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

La estatización de Aerolíneas Argentinas.

El programa conectar igualdad.

La estatización de las AFJP.

La Asignación Universal por Hijo.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

El lanzamiento del sistema de Televisión Digital Abierta.

La Ley de Matrimonio Igualitario.

El Fútbol para Todos.

La Ley de Identidad de Género.

La recuperación del Ferrocarril Belgrano Cargas.

La recuperación de YPF.

La reforma de la Carta Orgánica del BCRA.

La creación del Instituto Nacional de la Música.

El programa PROCREAR.

La creación del Consejo Federal para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas.

Más de 700 mil soluciones habitacionales del Plan Federal de Viviendas.

La construcción de mil nuevas escuelas.

A todo esto nos referimos cuando hablamos del “modelo”, tan bastardeado desde los medios masivos de comunicación, tan desgastado simbólicamente, con astucia y perseverancia. Un modelo que primero chocó con los sectores  agros exportadores que ganando más que nunca no quieren compartir sus ganancias, pero siempre, en caso de sequías u otros males, exigen compartir sus pérdidas.

Al enfrentarse a las patronales agropecuarias, a las que los grupos monopólicos de medios instalaron como “campo”, divisó (con los cacerolazos y cortes de ruta a pantalla de tv dividida en 4 partes) que la jugada decisiva para poder seguir avanzando, era democratizar los medios de comunicación.

Nunca se debe haber debatido y trabajado tanto en una ley, se hicieron foros en todo el país, participaron innumerables organizaciones civiles, sociales y políticas. Finalmente, el 16 de septiembre de 2009, se aprobó en diputados la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, con 146 votos a favor, y sólo 4 votos en contra.

Pero ahí recién comenzaba la batalla de la ley de medios, ya que el problema no consistía en la capacidad de sumar mayorías parlamentarias, sino hacer de la ley, una realidad puertas afuera del congreso nacional. En ese momento, apareció otra cuestión fundamental, otro palo en la rueda, otra cuesta arriba interminable, que es la estructura judicial argentina, que muchas veces funciona como una corporación sometida a los intereses de los grupos económicos.

Da orgullo, porque ni a esa batalla se le tuvo miedo, se puso en debate y se tocó a los intocables, en éste el objetivo fue la democratización de la justicia.

El país nunca volverá a ser igual después de la década ganada, nunca las patronales van a ser “el campo”, nunca por ende van a ser “la Patria”, porque la patria es el otro. Nunca la palabra de los medios va a ser objetiva y aséptica, el trasfondo de su funcionamiento no va a permanecer oculto. Cada uno de nosotros se va a preguntar quién habla, desde dónde y con qué fin. Y tampoco la justicia va a estar en un pedestal tomando decisiones arbitrarias y que choquen contra los intereses del estado y los sectores más vulnerables, de ser así van a enfrentar los costos correspondientes.

Es nuestro deber cuidar los avances, estar atentos, ser solidarios. Tener capacidad de desmontar las operaciones y aportar a la democratización de la palabra. Tener conciencia de que la derecha esta replegada, pero jamás vencida, que lo que se tardó tanto en construir, se desbarata mucho más fácilmente.

Hoy vamos a estar en la plaza, con alegría, festejando, pero también, tomando conciencia de las responsabilidades que nos tocan. Es el mejor homenaje que le podemos dar a Néstor, cuidar y acompañar a Cristina, su compañera de toda la vida.

Docente de la Facultad de periodismo y Comunicación Social de la UNLP

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