Periodismo expresó su postura respecto al Código Civil
 
Prensa
 

Sobre los debates en torno al proyecto de Reforma del Código Civil

Diferentes áreas de la Facultad expresan su opinión

Nadie en su sano juicio puedo oponerse a la necesidad de modificar ese mamotreto que se cree que fue redactado por Dalmacio Vélez Sarsfield, cuando en realidad no es más que un “copy paste” a la antigua de las pretensiones napoleónicas.

Celebramos estos aires de cambio y sobre todo, el proyecto inicial que fue y es una maravillosa plataforma para profundizar estos años de cambio.

Es para celebrar la libertad de la elección del nombre, ya que, por ejemplo, no se permitía el uso de “voces indígenas” como nombre de pila. De igual modo la posibilidad de que el apellido de la madre pueda ser puesto ante el paterno es también algo para señalar como un avance en términos de emancipación de género.

Sumamos como un logro el reconocimiento de “uniones convivenciales”, como así también incluir la posibilidad de tramitar el divorcio según pedido de uno de los cónyuges.

Así como apoyamos estas y otras iniciativas, algunas nos preocupan. Por ejemplo, el retroceso en cuanto a la noción de “función social de la propiedad privada” que Arturo Sampay supo convertir en letra constitucional en la reforma del año 1949. Cabe resaltar que 11 constituciones provinciales prevén esta “función social” reclamada hasta en el Concilio Vaticano II en el cual Carlos Marx no participó.

Además es preciso señalar que nos inquieta la afirmación de que "la vida humana comienza en la concepción”. Nos preguntamos ¿Qué es la concepción para un/a juez/a de la Nación? Casi una pregunta retórica: un claro retroceso en la despenalización y legalización del aborto. Sabemos que no se concedió a la jerarquía católica el reconocimiento de la vida desde la “fecundación”, pero esto es una exquisitez que el conservadurismo no necesita -y menos el poder médico que denuncia a mujeres por abortos clandestinos-, debido justamente, a la falta de la consagración de un derecho y no una obligación.

Por otra parte la eliminación de la fertilización asistida, la criopreservación de embriones y la posibilidad de alquiler de vientres no solo niega derechos, sino que contradice una de las principales conquistas festejadas por nuestra Presidenta, volviendo a ocultar, con la sombra peligrosa del silencio, prácticas que ya se dan de hecho.

Como comunicador*s sabemos que las regulaciones (normas, leyes, etc.) son un campo de batalla y articulan relaciones de fuerzas. Nos preguntamos: ¿vamos a regalar una década acumulada de logros al neoliberalismo y al neoconservadurismo cultural? Nosotr*s no.

Adhieren:

Secretaría Académica; Secretaría de Extensión; Secretaría de Investigación y Posgrado; Secretaría Administrativa; Secretaría de Prensa; Secretaría de Derechos Humanos; Secretaría de Integración; Secretaría de Producción; Secretaría de Vinculación Tecnológica; Centro de Investigación y Desarrollo en Medios, Industrias Culturales y Televisión; Centro de Investigación en Lectura y Escritura; Centro Internacional de Información Estratégica y Prospectiva; Centro Cultural Néstor Perlongher; Centro de Investigaciones Anibal Ford; CICOPP -Centro de Investigación de Comunicación y Políticas Públicas; Observatorio de Comunicación y Género; Observatorio de Jóvenes, Comunicación y Medios; Observatorio de Comunicación, Género y Diversidad con Perspectiva en Derechos Humanos; Laboratorio de Investigación COMEDI; Programa Unidad de Prácticas y Producción de Conocimientos; Maestría en Comunicación y Educación; RadioPerio; Proyecto Grande; Agrupación Rodolfo Walsh;Lado B; Docentes e Investigadores de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.


 

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