"Rodolfo Walsh: obra literaria", fue el eje de la charla
 
Prensa
 

Disertaron sobre la obra literaria de Rodolfo Walsh

El panel contó con la presencia de Horacio González

Se llevó a cabo el viernes 18 de abril la charla “Rodolfo Walsh: obra literaria”, en el marco de las jornadas organizadas por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social en el Encuentro Federal de la Palabra. El panel estuvo a cargo de Horacio González – director de la Biblioteca Nacional -, María Pía López – directora del Museo de la Lengua-, Claudia Fino, Ulises Cremonte y Marina Arias, docentes de nuestra unidad académica.

El encuentro se propuso abordar la obra literaria de Rodolfo Walsh, pensándolo a través de los distintos momentos de su carrera, atravesados por su militancia y cómo se deja ver en su obra la conversión del periodista al escritor y las huellas de su posicionamiento político en los relatos no ficcionales que integran su obra.

Horacio González decidió problematizar la figura de Walsh como escritor y periodista a partir de la carta que el intelectual escribió cuando se enteró de que su hija Vicky estaba muerta: “Él es un escritor que está ligado a la idea de un destino. Lo que dice en la carta es ´en ella he muerto yo´. Él debe escribir como vivo y muerto al mismo tiempo”.

“La idea de las cartas es fundamental. Está presente en la literatura de Walsh un rasgo de intimidad, de intelectualidad, un grado subversivo”, aseguró. Y sostuvo que  Walsh a partir de sus personajes “se escribe él mismo”.

María Pía López también eligió una de las emblemáticas cartas del escritor para analizar la relación entre el escritor y el periodista “Rodolfo Walsh parece que no es hasta que escribe la Carta Abierta en el 77. El efecto de la denuncia en la carta requiere ponerse en el lugar de escritor. No puede presentar esa denuncia como militante, sino como escritor. Que es la figura que él mismo venía problematizando”.

“Es el hombre que ya no puede actuar como pez en el agua, es el hombre que está solo y debe dar testimonio. Por eso vuelve a firmar un texto con su nombre y pone su número de documento”, sostuvo López.

Desde esta perspectiva, Marina Arias sostuvo que “Walsh siempre tuvo clara la distinción entre ficción y no ficción”.  Destacó que a partir de sus textos se puede aprender que es posible narrar la política sin caer en el panfleto “Sabemos que en realidad todo textos es político porque construye una relación entre el sujeto y el poder”.

En esta misma línea Ulises Cremonte afirmó “Cuando recuperamos la figura de Walsh escritor de obras ficcionales lo primero que tratamos de advertir es que no hay técnicas de escritura que sean neutrales. Elegir una herramienta para contar no es algo que esté alejado de una cierta dimensión ideológica”.

Por su parte Claudia Fino sostuvo que Rodolfo Walsh era “inagotable” y que eso tenía que ver con lo que su figura representaba para nuestro país. “Tenía un recorrido paralelo entre lo literario y la acción. Walsh construye su posición de escritor al principio con relatos policiales, que es lo primero que publica, donde el acento está puesto en el ingenio del detective. Pero al mismo tiempo sigue consolidándose como periodista”, destacó.

También hizo mención al momento en que el escritor  “se desliza de un predominio de la ficción a un predominio de la crónica, se vuelca al periodismo”.

Para finalizar agregó que Walsh personificaba “una vida literaria heroica que tenía su correlato en la literatura de ese héroe de esa vida heroica”.

Correo Perio