DDHH
 

La Memoria no prescribe

    Un 5 de julio, pero del 2012, se dictaba, después de 36 años de lucha, la primera sentencia por apropiación ilegítima y robo de bebés, durante la última Dictadura cívico–militar. En el Tribunal Oral Federal Nº6, la presidenta María del Carmen Roqueta leía la sentencia que daba por probada la existencia de una “práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad”, en el marco de un plan general de aniquilación que desplegaron los militares sobre parte de la población con el pretexto de combatir la subversión, implementando métodos del terrorismo de Estado durante los años 1976 a1983.

Ese día, el Tribunal sentenció a Jorge Rafael Videla a 50 años de prisión, una pena histórica para el genocida. También condenaron a aquellos que tenían altos cargos y eran responsables de algún CCD, como el marino Antonio Vañek, condenado a 40 años de prisión como responsable de la Armada; a Jorge “El Tigre” Acosta por la ESMA, condenado a 30 años; a  Santiago Omar Riveros por Campo de Mayo, condenado a 20 años por dos casos; y a Reynaldo Benito Bignone, quien recibió una pena de 15 años.

Entre otros fallos, ese 5 de julio la Corte estipuló la rectificación de las actas de  nacimiento y dieron también sentencias por los casos de niños y niñas que aún se encuentran desaparecidos. De esta manera, la resolución dejó en el papel sentada la jurisprudencia sobre la nulidad de prescripción de estos crímenes, tal y como lo son también los crímenes de lesa humanidad.

Fue a partir del 2003 con la llegada al poder de Néstor Kirchner que el avance en Derechos Humanos como política de Estado ha profundizado la búsqueda de los niños y niñas apropiadas, y han podido en estos últimos diez años conquistar logros tan grandes e importantes para la constante lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, como lo sucedido aquél 5 de julio del 2012.

Gracias al posicionamiento del Estado Nacional en esta década y a la incansable búsqueda  de bebés apropiados, es que en estos 40 años la lucha por la  verdad y justicia, como pueblo soberano, seguimos el ejemplo  que tanto nos enseñaron nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, mujeres como María Teresa Chorobik de Mariani "Chicha", y Estela de Carlotto, entre otras abuelas que aún hoy siguen buscando a los nietos, pero por sobre todas las cosas, son abuelas que dejarán un legado de fuerza y convicción que Argentina nunca más olvidará.

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