Rosa Bru encabezó la charla sobre la lucha en la búsqueda de justicia
 
Prensa
 

“Luchamos para que otras madres no sufran lo mismo”

Madres de víctimas de la violencia institucional brindaron su testimonio

Madres de adolescentes víctimas de la violencia institucional brindaron hoy una charla sobre “El empoderamiento político en la búsqueda de justicia. Los modos de defensa contra la violencia institucional en los barrios", en el que relataron cada una de sus experiencias de lucha contra la impunidad.

El panel estuvo conformado por Rosa Schonfeld de Bru, madre de Miguel y presidenta de la Asociación Miguel Bru; Dolores Sigampa de Demonty, madre de Ezequiel Demonty; Miriam Medina, madre de Sebastián Bordón; Gumersinda Giménez, madre de Judith Giménez; y Ema María Valdez, madre de Mariano Arias; además de Juan Manuel Morente, abogado patrocinante en la causa que investiga la muerte de Omar Cigarán.

En ese marco, María Valdez relató que hace 17 años que busca a su hijo Mariano Arias, quien “en 1997 viajó junto a su padre desde la ciudad de Santa Teresita para pasar las fiestas en la casa de unos parientes en la localidad de Banfield y desde el 2 de enero de ese año no sé más nada de él”.

“No sé que hay que hacer para seguir con la búsqueda. Solo agradezco a Rosa y a las otras madres que me ayudan”, agregó.

En ese mismo sentido se refirió Miriam Medina, la mamá de Sebastián Bordón, quien fue asesinado por policías en Mendoza, donde el joven se había trasladado en viaje de egresados. “Acá no hay libros ni manuales sobre cómo encarar la lucha contra las instituciones y el poder. Lo que sabemos es lo que nos transmiten otras madres que se nos acercan y nos cuentan. A mí me enseñaron a hacer un cartel, a convocar a una marcha, a ir a los medios, todo”.

“Lo que está claro es que la lucha no es individual sino colectiva porque de lo contrario sería imposible lograr algo. No solo de las madres que como nosotras sufrieron la pérdida de un hijo, sino que es una pelea de toda la sociedad. A mí me ayudaron mucho los vecinos, tanto colaboraron, que fueron ellos quienes encontraron el cuerpo de Sebastián”, agregó.

Medina también hizo mención a la ayuda que les brindó el Programa Nacional de Lucha contra la Impunidad del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, quienes “siempre estuvieron a nuestro lado”. “La verdad es que nosotras le agradecemos enormemente al expresidente Néstor Kirchner por su compromiso en la lucha contra estos crímenes de la Policía y la Gendarmería”, sostuvo.  

Los graves delitos que cometen las fuerzas de seguridad también fueron relatados por Juan Manuel Morente, abogado en la causa que investiga el crimen de Omar Cigarán, el joven que murió tras ser baleado por un policía de civil en La Plata. “Está claro que tanto las policías provinciales y federales como la Gendarmería han heredado prácticas de la última dictadura”, sostuvo.

“En el caso de Omar, cuando agarramos el expediente, vimos que la investigación la habían hecho los mismos policías que eran compañeros del involucrado, entre otras decenas de irregularidades que se repiten en este tipo de causas”, agregó.

“En La Plata sabemos que la policía ‘limpia’ el centro de chicos o jóvenes de los barrios más humildes porque le molestan, y después en los barrios los hostigan, los utilizan y no tienen reparos en golpearlos o dispararles”, indicó.

Por su parte, Dolores Sigampa, narró brevemente los hechos que motivaron el asesinato de su hijo Ezequiel Demonty, quien murió ahogado tras ser obligado por efectivos de la Policía Federal a saltar al Riachuelo junto con dos amigos, quienes lograron salvarse.

“Nadie nos va a devolver a nuestros hijos. El dolor es irreparable, aunque que los asesinos estén condenados te da la tranquilidad de que estamos protegiendo a todos los demás chicos. Nosotras peleamos para que no haya más madres sentadas con nosotros sufriendo lo que sufrimos”, aseveró.

Dolores afirmó que “la única herramienta es la lucha y la denuncia permanente contra las golpizas, los excesos y los delitos de la policía y de todas las fuerzas represivas para que no sigan matando a nuestros pibes”.

“Como dijo Néstor Kirchner, quien nos recibió a todas las madres, ‘cada vez que aprieto en algún lugar, sale pus’, y nosotros vamos a continuar la lucha para que cambien las prácticas de las fuerzas de seguridad”, aseguró.

En tanto, Gumersinda, madre de Judith Giménez, una adolescente asesinada por un gendarme en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hizo hincapié en la discriminación y el atropello que sufren los habitantes de la Villa 31, donde ella llegó con su familia procedente de Paraguay.

“El dolor que pasamos no tiene reparación posible, pero sabemos que hay otros chicos por los cuales pelear y es permanente la represión de las fuerzas. Les pegan porque son jóvenes, porque son morochos, porque les molestan”, expresó.

Además, sostuvo que fue clave la unión con otras madres. “La bestia que mató a mi hija destruyó a una familia y en ese momento tuve la suerte de conocer a Rosa Bru y a otras madres que se me acercaron, y pudimos dar la batalla para que finalmente condenaran a ese asesino”, indicó.

El cierre estuvo a cargo de Rosa Schonfeld de Bru quien agradeció “a todos los jóvenes militantes que acompañan cada marcha, cada vigilia, y cada acción en la búsqueda de justicia en el caso de Miguel, como en el de todas las madres en cuyos casos trabaja la Asociación”.

“Es una alegría inmensa ver como muchos adolescentes se suman a las marchas y quiero agradecer a las madres que hoy están presentes desde su fuerza y desde su dolor y a todos los presentes por acompañarnos”, finalizó.

Correo Perio