Los manifestantes partieron en horas de la mañana desde la Ciudad de Buenos Aires
 
Prensa
 

Multitudinaria marcha contra la violencia institucional y el gatillo fácil

La Marcha de la gorra llegó hasta las escalinatas del Ministerio de Seguridad de la Provincia

Durante la tarde del miércoles, docentes, estudiantes y autoridades de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social participaron de la Marcha nacional de la gorra, que movilizó a una multitud desde el Departamento Central de la Policía Federal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hasta el Ministerio de Seguridad de la Provincia en  la ciudad de La Plata.

“Luciano Arruga era hostigado por la policía de su barrio, su hermana escuchó sus gritos bajo tortura en el Destacamento de Lomas del Mirador y ocultaron su cuerpo durante 5 años y ocho meses. Es la gota que rebalsa el vaso”, sostiene el documento que leyeron los familiares de víctimas de gatillo fácil en las escalinatas del organismo provincial, acompañados por militantes de organizaciones políticas, sindicales y de Derechos Humanos.

Durante la peregrinación, se repartieron al público viseras con la inscripción “Ni un pibe menos” y calcomanías de la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional que expresaban: “Mi ropa, mi cara, mi barrio no son delito”.

Frente a los militantes de La Cámpora, Quebracho, Movimiento Evita, MUP, Kolina, Agrupación Rodolfo Walsh, Patria Grande, entre otras organizaciones políticas, se ubicaron los familiares de víctimas del gatillo fácil, que leyeron el documento en el que expresaron que “los jóvenes pobre padecen permanentemente el hostigamiento por parte de las fuerzas de seguridad. El marco de emergencia en la provincia de Buenos Aires agravó esta situación”, y detallaron que las cifras oficiales, a seis meses de la emergencia en seguridad decretada por el gobierno bonaerense, se registraron 137 “delincuentes” heridos y 85 muertos.

Sebastián Bordón tenía 19 años cuando fue secuestrado y asesinado por la policía provincial de Mendoza en 1997, donde el joven de Moreno se encontraba de viaje de egresados. 17 años después, su madre Miriam, detrás de una pancarta con la inscripción: “Los pobres tenemos derechos”, se preguntó “cuántas vidas son necesarias” para terminar con el gatillo fácil y la violencia institucional. A su lado se encontraba Rosa Schonfeld de Bru, en representación de la Asociación Miguel Bru, nombre del estudiante de esta casa de estudios que en 1993 fue secuestrado, torturado y desaparecido por efectivos de la comisaría 9ª de La Plata.

De la jornada participó también la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, Florencia Saintout, quien sostuvo que la violencia institucional “no sería posible sin la hegemonía de los medios de comunicación que todos los días se ensañan y nos quieren enseñar a ser más crueles desde una ideología que es necesario erradicar”. También estuvieron presentes el integrante de la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional y ex preso político durante la última dictadura cívico-militar, Juan Scatolini; el secretario de Derechos Humanos de esta casa de altos estudios, Jorge Jaunarena; entre otros integrantes de organizaciones que luchan contra la violencia institucional.  

Luego de entonar el Himno Nacinal, los familiares de víctimas de gatillo fácil y los militantes que acompañaron la movilización se retiraron, pero dejaron las viseras antes repartidas tiradas en las escalinatas del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires “para que cuando las junten sepan que no queremos ni un pibe menos”. 

Correo Perio