Néstor vive en el pueblo
 
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Néstor vive en el pueblo

Por Lucas Clarke*

Llegaste un 25 de mayo de 2003 para no irte nunca flaco; nos hiciste entender que a esta Argentina la hacíamos entre todos y todas, que debíamos comprometernos y lo entendimos, miles de jóvenes nos volcamos a la política, porque por primera vez había un gobierno nacional, popular y democrático, que destinaba el mayor porcentaje del presupuesto a la educación de toda la historia, que bajaba los cuadros de genocidas, que les abría las puertas a las madres y las abuelas, que incorporaba a millones de viejos al sistema jubilatorio, que repatriaba a los científicos que el país había echado años atrás, que recuperaba los puestos de trabajo.

Nos viniste a proponer un sueño y cumpliste millones, agarraste un país desvastado y lo transformaste, le mostraste a toda una generación que la política es un herramienta de transformación, nos dijiste que no ibas a dejar tus convicciones en la puerta de la Casa Rosada  y así fue, tan así que dejaste la vida luchando por la construcción de una patria libre, justa y soberana.

Sentaste a los milicos en los tribunales de justicia, por fin los derechos humanos fueron  una política de Estado, por fin los jóvenes fueron la prioridad, por fin los jubilados tuvieron lo que les corresponde, por fin los trabajadores recuperaron la dignidad, por fin le dijimos no a los yanquis y si a la patria grande, por fin el sueño de un país más justo dejo de ser un sueño, para ser una realidad efectiva.

Nos dejaste un legado: no dejar de militar un solo día, estar allí siempre que haya una necesidad para convertirla en un derecho, hacer que se sigan poniendo nerviosos los poderosos, no dejar nunca las convicciones de lado. Mientras que los militantes que nacimos con vos estemos en las calles, estarás insoportablemente vivo. El legado más importante que nos dejaste es el de seguir al lado de tu compañera de vida, la Presidenta Coraje, como la llamabas vos. Coraje porque no dudó cuando tuvo que enfrentarse a la oligarquía terrateniente, tampoco lo hizo con los medios de comunicación, no dudó en tener que crear una asignación universal por hijo, no dudo en profundizar y conquistar derechos.

Hoy se cumplen cuatro años de tu paso a la inmortalidad, estas presente en cada barrio, en cada escuela, en cada universidad, en cada trabajador, en cada jubilado, en todos los argentinos que siguen haciendo de esta una patria más justa.

¡Gracias Néstor! A esta nueva y gloriosa nación, no la va a parar nada ni nadie, porque ya no nos pueden fusilar, ya no nos pueden secuestrar, ya no nos pueden proscribir.

Como dijo el Comandante Chávez: ¡Que viva Argentina y que viva Kirchner para siempre!

*Integrante del equipo de la Secretaría de Comunicación y Prensa de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social

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