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El Huevo de la Serpiente, Papel Prensa SA y las tres tapas de Clarín

Por Andrea Holgado*

Dice Pilar Calveiro que la  repetición puntual de un mismo relato, sin variación, a lo largo de los años, puede representar no el triunfo de la memoria sin su derrota. Por una parte porque toda su repetición “seca” el relato y los oídos de los que lo escuchan; por otra porque la memoria es un acto de recreación del pasado desde la realidad del presente

Esto nos plantea dos situaciones: una, que el pasado deja sus huellas en el presente. Otra que la lectura que hacemos de ese pasado se redimensiona en función de esas  huellas que dejó.

En el sistema de medios actual, esas huellas se manifiestan centralmente en el monopolio Clarín y su aliado estratégico el diario La Nación. Los hermana un pasado de sangre y un presente de negocios comunes: Papel Prensa.

A partir de los juicios por Delitos de Lesa Humanidad, se comienza a avanzar en el eje central del genocidio perpetrado durante el período 76/83: la implementación de un modelo económico. Los denominados delitos económicos y su sistematicidad demuestran que no fue mera rapiña sino  parte de una misma matriz que realizaba negociados con algunos sectores del poder económico y secuestraba y desapoderaba a empresarios que disputaban con las grandes corporaciones o que eran un obstáculo para la implementación de un modelo  que no era coyuntural.

Todos estos crímenes y negociados confluyen no sólo en la represión ilegal, sino además en la transferencia de enormes cuotas de poder a favor del bloque socioeconómico que hegemonizó la vida política entre 1975 y 2003 y que a la fecha está dando una batalla sin límites al proceso político económico que se abre con la llegada de Néstor Kirchner al gobierno.

Por cada empresario enajenado de sus bienes mediante tortura hubo algún grupo que ocupó su lugar, favoreciendo una política de concentración económica.  Papel Prensa fue uno de esos casos.

La nueva modalidad represiva que debía ser total para disciplinar, re configurar y subordinar de manera absoluta a la sociedad mediante el terror, necesito de un fuerte aparato comunicacional para legitimarse e imponer el terror simbólico que paralizara a la sociedad. como dice Pilar Calvero, todo el país fue un gran Campo de Concentración.

Los medios de comunicación cumplen un rol fundamental en la visibilización, ocultamiento o interpretación de la realidad, y fueron actores fundamentales para la instauración del clima/discurso del terror en la argentina dictatorial.

Raúl Zaffaroni plantea que hay un discurso organizado que precede a la masacre y en la creación de estos climas, es fundamental el rol de los medios de comunicación masiva.

La construcción de realidad paranoide dice, es la necesaria etapa preparatoria. Sino la masacre no puede llevarse a cabo y para esto es  indispensable la creación previa de la realidad mediática  que instala el miedo y el consiguiente mundo paranoide.

Se va construyendo el discurso en torno a la amenaza y la necesidad de actuar y se va instalando el chivo expiatorio y la consiguiente necesidad de eliminarlo. De esta manera la instalación del terror paranoide anula la responsabilidad del masacrador: Era necesario, la Patria estaba en peligro.

Esto es la tesis de la provocación suficiente, que sirve de legitimación discursiva al masacrador. Así se presenta como alguien que nunca quiso cometer el crimen, asumiendo inocentemente ese rol de salvador histórico.

Por esto es fundamental comprender la dimensión de lo que implicó el negociado Papel Prensa para entender el presente del sistema de medios, heredero de las prácticas cómplices de los principales diarios con el genocidio perpetrado entre 1976 y 1983.

El poder económico que opera desde el monopolio Clarín, fundamentalmente, junto a sus aliados no puede esperar a octubre de 2015 y apostar a un posible, o no, recambio. Necesita arrasar con el concepto de lo político como herramienta de cambio, necesitan una restauración neo conservadora de la “política” y necesitan hacerla – nuevamente – a través de un shock. Necesitan reconfigurar -como en otro momento histórico – cultural y socialmente nuestro país. Como lo ha dicho reiteradas veces la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: no vienen por mí, vienen por ustedes y todas las conquistas sociales logradas.

Estamos en momentos difíciles porque esos poderes económicos, mediáticos y con una fuerte apoyatura en una parte de la estructura del poder judicial no están dispuestos a perder los privilegios y las fortunas que lograron a partir del cambio de la matriz de acumulación que implementa la dictadura cívico militar. Y sabemos que estos sectores, cuando de sus intereses se trata, no han tenido miramientos en las metodologías a implementar. La historia nos enseña que ningún proceso es irreversible, por eso hoy más que nunca avanzar con las causas que involucran al poder económico y a los medios monopólicos es estratégico para cualquier intento de consolidación de los cambios logrados y la profundización del proceso abierto en el año 2003.

Estamos en un momento estratégico en que la justicia puede y debe mostrar su independencia política y avanzar con las causas que involucran al poder económico, en las cuales, Papel Prensa es medular. Ya que el delito siguió presente y se profundizó, y  a la fecha, los actores involucrados, mantienen una formidable concentración de poder político- económico, como ningún actor central de ese proceso dictatorial ha logrado mantener e incrementar en el tiempo. Estos son el Grupo de medios Clarín cuyo CEO Héctor Magnetto  hace algunos años se jactaba de que ningún gobierno resistía tres tapas negativas de Clarín, y el diario La Nación. ¿Estará el poder judicial a la altura de su responsabilidad histórica? Resistirán los jueces las “tres tapas de Clarín” como lo ha hecho y lo sigue haciendo la actual presidenta? Es deseable que así sea, de lo contrario ningún futuro posible de independencia, soberanía y justicia es posible para nuestra Patria; por los que quedaron en el camino de lucha, por los que vendrán y también por nosotros mismos.

*Docente e investigadora de la FPyCS de la UNLP

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