Seré asesinado
 
Prensa
 

Seré asesinado

Por Pablo Llonto*

¿Quién llegará primero a la resolución del caso Nisman? ¿La Justicia o el periodismo?

Las encuestas siempre nacen con un extraño plus histórico que espanta la envidia: son difíciles de creer, pero se terminan creyendo.

Una de las últimas que circuló sobre el caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman indica que el 70 por ciento de “la gente” (se entiende que se trata de la escasa gente que respondió la encuesta) piensa que el caso nunca se aclarará.

Es decir, el 70 por ciento de “la gente” no cree en la Justicia.

Si estos expertos hiciesen al mismo tiempo una encuesta a “esa gente” sobre la credibilidad en el periodismo, ¿qué resultados arrojaría?

Pero lo único cierto es que solamente dos protagonistas compiten hoy por llegar al esclarecimiento del hecho: Justicia y periodismo.

A no ser que mañana algún mafioso que sabe todo se quiebre y confiese, la lucha por la primicia se resuelve o en Tribunales en una redacción (aclaramos que no decimos redacción poderosa, ni redacción liviana. Todos los periodistas, trabajen donde trabajen están, a su manera, buscando el dato clave).

Algo parecido ocurrió hace unos años en Guatemala. En la Guatemala sangrante de todos los tiempos.

Es bastante conocido, pero sólo perderemos unas líneas en repasarlo.

Rodrigo Rosemberg, un abogado, encarga un homicidio. Pero en realidad estaba encargando su suicidio.  Rosenberg quería terminar con el presidente de Guatemala el socialdemócrata Alvaro Colom. El abogado se ubicaba en la tradicional élite millonaria que por años había manejado los hilos de Guatemala.

El 10 de mayo de 2009 Rosenberg fue asesinado a tiros en la calle mientras paseaba en bicicleta por un grupo de pistoleros. 

En su funeral se distribuyeron 150 cintas de vídeo, que la víctima había grabado unos días antes.

"Lamentablemente, si usted está viendo este mensaje es que yo, Rodrigo Rosenberg Marzano, fui asesinado por el señor presidente Álvaro Colom, con ayuda de don Gustavo Alejos [secretario privado de la Presidencia], y del señor Gregorio Valdez [empresario vinculado al Gobierno]". Esto decía el abogado muerto en el video.

Los medios, oposición y empresarios encabezaron una campaña para destituir a Colom. En el mundo se opinaba que no duraría una semana.

El presidente Colom respondió que todo era una manipulación. Pidió ayuda a los Estados Unidos, al FBI y a la ONU. Guatemala, por su historia de masacres y crímenes políticos contaba con una Comisión Internacional contra la Impunidad, la CICIG. 

El 12 de enero de 2010 Carlos Castresana, el fiscal español y jefe de la CICIG al frente de la investigación, reveló ante periodistas de todo el mundo un resultado no previsto por nadie: Rodrigo Rosenberg había encargado su propio asesinato. Pretendía un suicidio perverso y estaba dispuesto a ser el mártir que liberaría a Guatemala de un presidente corrupto.

La trama pueden verla en el excelente documental español “Seré asesinado”

Su autor fue el periodista británico residente en España Justin Webster quien alguna vez dijo de su reciente obra: “Lo que esperamos de los documentales es un final sencillo y feliz, y totalmente resuelto, y con mensaje. Aquí no hay nada de eso. Aquí el mensaje es: cuidado con los prejuicios. Es la historia de un asesinato, sí, pero posiblemente el más extraño y extraordinario que yo he conocido".

Cuando el fiscal Castresana investigaba el caso los guatemaltecos/as escuchaban cosas como estas sobre él: “Hay formas de terminar con un investigador, la primera es  comprar  a la persona, pero no pueden hacerlo con Castresana, la segunda es matarlo pero no pueden matarlo . Pero finalmente, si todo esto falla se puede destruir su reputación, y esto es lo que están tratando de hacer con Castresana”.

No tengo dudas de que el caso Nisman en la Argentina llegará a resolverse. Como abogado que investiga casos de desaparecidos en la Justicia hace más de tres décadas y como periodista que más o menos hace lo mismo, me inclino esta vez por el periodismo. Y dentro del periodismo, por el periodismo de investigación no hegemónico. Por el periodismo nacional y popular.

Es aquel al que le interesa la Verdad.

La Memoria.

La Justicia.

Y por sobre todas las cosas, defender la Democracia.

*Periodista

Correo Perio