Prensa
 

La imputación de Cristina y los medios hegemónicos del mundo

Por el Centro de Investigación y Desarrollo en Comunicación, Industrias Culturales y Televisión

La globalización de la comunicación en tiempos de desestabilización

A partir de una investigación realizada por el Centro de Investigación y Desarrollo en Comunicación, Industrias Culturales y Televisión (CeID-TV), de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, dirigido por el Dr. Leonardo González y co-dirigido por la Esp. Silvina Pauloni, sobre el tratamiento de los principales medios gráficos del mundo sobre la imputación por encubrimiento de Cristina Fernández de Kirchner, algunas conclusiones surgen de manera contundente.                                   

El análisis realizado, revela la parcialidad de los discursos -nada nuevo desde las teorías de la comunicación, pero muy concreto en el terreno de la intervención política- en la selección de fuentes y en la autorización de algunas voces para ser representativas de aquellas que, desde nuestro país y desde afuera describen lo que aquí sucede.

Medios como el The New York Times, la BBC de Londres, El País de España o el portal O Globo de Brasil, se posicionan en lugares claramente parciales, dando una visión de lo sucedido que puede entenderse como una toma de posición no solo en un hecho puntual, sino en el proceso interno que transita nuestro país en un año electoral.

Así un nuevo intento de desestabilización sucede en el País y es importante reflexionar sobre el lugar que este escenario tiene en la prensa internacional, el espacio que le otorgan y cómo incide una réplica armónica de lo producido por los medios concentrados nacionales en el exterior.

En los casos analizados, las fuentes referidas son casi en su totalidad periodistas de La Nación o Clarín, políticos opositores o intelectuales declaradamente anti kirchenristas, asesores políticos como Sergio Berensztein, asiduo columnista del diario La Nación o fiscales convocantes de la marcha 18F, tal es el caso deRaúl Plée,  y hasta constitucionalistas como  Daniel Sabsay,que ha puesto en duda el título universitario de la presidenta. Salvando pequeñas excepciones, se replican las declaraciones de Aníbal Fernández como una forma de moderar la postura del medio.

Términos como "escándalo político", "explosivas acusaciones""murió misteriosamente" luego de denunciar a la Presidenta o “solo le restan diez meses de mandato”, “líder de Argentina en el banquillo de los acusados”, “momentos de tensión”, “intereses oscuros” o  “fatalmente baleado en la cabeza” son utilizados por estos medios para reflejar lo que está pasando en Argentina, una realidad teñida de manipulación e intereses de toda índole cuya finalidad es hacer temblar la democracia de un país.

Otro dato significativo es la cobertura que estos medios han desplegado en su sección Internacional o Mundo sobre la noticia de la imputación de Cristina. La mayoría de ellos tienen la noticia como prioritaria o destacado del día, sin embargo, en el ranquing de las noticias más leídas, generalmente este tema ocupa puestos muy altos o ni siquiera figura. Se observa claramente un interés del medio por fijar agenda y definirla como prioritaria y, por otra parte, se infiere un interés de sus lectores por otro tipo de noticias internacionales, como por ejemplo el conflicto en Ucrania o Egipto.

A esta internacionalización de la problemática podemos sumarle que un día antes de la marcha del 18F, el diario la Nación, no solo publica (o quizás deberíamos decir publicita) los lugares donde se realizarán las marchas en la Capital y el interior del país, sino que con extremo detalle propone aquellos lugares de 25 países en los que también se marcharía, cosa que en muchos casos luego no sucedió.

Pero el tema sigue girando alrededor del mundo y es inevitable articular ciertas voces que se vienen enunciando sobre Argentina. En los distinguidos salones de un paradigmático hotel en Punta del Este, brindó una charla Mario Vargas Llosa, con la moderación del periodista argentino radicado en Miami, Andrés Oppenheimer, quien desde las páginas del anticastrista El Nuevo Herald también fustiga los procesos progresistas latinoamericanos, además de hacerlo desde la pantalla de CNN en Español. En ese mismo escenario, luego de una dura crítica al país, el escritor llamó a votar por Mauricio Macri ofreciéndose el mismo a hacer campaña por el actual jefe de gobierno porteño.

Este dato podría pasar inadvertido en otro contexto, pero sumado a las voces monocordes de medios internacionales que recupera la investigación del Ceid TV, una intervención de un premio Nobel desde fuera, en un lugar como es el tradicional balneario uruguayo, instando a votar por el candidato más reconocidamente de derecha, permite pensar que lo que pasa aquí está claramente articulado con intereses extranjeros.

Es por ello que finalmente una lectura geopolítica de lo que sucede a partir de la presentación del fiscal Nisman, su posterior muerte y la imputación de Cristina Kirchner, no está lejos de una mirada, que sin apostar a las confabulaciones mundiales como forma de explicación de los sucesos locales, entiende que debemos distinguir que los medios (corporaciones ellos en sí), junto con partes de los sectores más reaccionarios del planeta, han reemplazado con desestabilizaciones financieras, o golpes mediáticos aquellas duras formas que nuestro sub continente supo padecer.

En este contexto es necesario mencionar el reciente comunicado que emitió La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, con la firma de más de 50 personalidades de América y Europa, en el que denuncia “una campaña de desestabilización de los medios hegemónicos internacionales, en conjunción con “las fuerzas de la derecha autóctona” contra el gobierno de la presidenta Cristina Fernández  iniciado a partir de la muerte del fiscal Nisman. Además, apuntan a  un ataque sufrido contra la soberanía nacional por parte de los fondos buitre y la insertan en la ofensiva de Washington, contra los gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe.

En estos momentos, no podemos desprender la mirada, donde en el centro del poder mundial, Alexis Tsipras reclama a los fondos buitres, a la unión europea en general y a Alemania en particular, una quita de la deuda como la que nuestro país logró realizar y, desde allí, recuperar la independencia de los acreedores internacionales. Nuevos líderes, como Pablo Iglesias en España, reconocen la última década en Latinoamérica como el ejemplo desde el cual buscar la salida para la crisis que deja al 23 por ciento de los españoles mayores sin trabajo y al 52 por ciento de los jóvenes en paro.

Podemos concluir que la réplica de las voces opositoras que surgen de los medios concentrados no son una casualidad ni una falta de recursos para la producción de mensajes propios que los medios más poderosos del planeta realizan. El acuerdo implícito está en la mirada del mundo que poseen, en el tipo de intereses que defienden y, por sobre todas las cosas, el riesgo que ven en algunos procesos que han llevado en la última década dignidad a millones en nuestras latitudes.

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