El legado de Cristina
 
Prensa
 

El legado de Cristina

Por María Elisa Ghea *

¡Y en la plaza estuvo el pueblo! No estuvo Batman, ni Flash Gordon y no hubo autogolpe. Hubo alegría, militancia, emoción, amor por la patria y acompañamiento a Cristina, todo en paz con un telón de fondo de humo de choripán y canciones. Si, canto de la militancia, “un mundo de sensaciones que te puedo regalar; caricias para entregarte”  y no el silencio siniestro que pretenden hacer creer que no es violento.  Hubo discurso de 3 horas 40 minutos que, para quienes cantan, se apretujan, transpiran y se dejan mojar por la lluvia, significó la confirmación de que este proyecto kirchnerista, que comenzó en 2003, está más vivo que nunca. 

Con una platea colmada por  400.000 personas Frente al Congreso de la Nación y un escenario cargado de emotividad por ser su último discurso de gestión como Presidenta de la Nación ante la Asamblea Legislativa, Cristina Fernández de Kirchner,  no sólo hizo un repaso de los 12 años de gobierno kirchnerista, anunció el envío al Parlamento de proyectos destinados a la industria y a la recuperación de todos los ferrocarriles sino, además, se dirigió a los candidatos a presidentes marcándoles la cancha de lo que se debe  seguir construyendo como Nación, independientemente de que el sector político que ocupe luego del 10 de diciembre de 2015 el sillón de Rivadavia, no sea un gobierno kirchnerista.

Si alguien tiene dudas de que Cristina Fernández de Kirchner además de ser una excelente oradora es una mandataria con coherencia discursiva y de acción y una estadista, debe leer el discurso completo de apertura de sesiones ordinarias del Congreso pronunciado hoy  ante la Asamblea Legislativa y compararlo con los otros pronunciados desde 2008. Como en los anteriores discursos, que son sin leer, la Presidenta habló de la importancia del rol del Estado, de la función de las políticas públicas y de lo necesario que sigue siendo seguir trabajando unidos y organizados, con amor y sin odios. Pero también una vez más desenmascaró el denso entramado de quienes pretenden un país para pocos y se inclinan ante los grupos hegemónicos de poder de afuera y de adentro, pidiéndoles que les digan qué es lo que tienen que hacer para el destino de la Nación que no es sino el Pueblo.

El tuit en el que el periodista del Financial Times, Joseph Cotterill, dice “Lo hicieron. Finalmente lo hicieron. Los bonos reestructurados de 2033 de la Argentina están cotizando por encima de la media" fue el puntapié de las tres horas 40 que duró su discurso. Este tuit le sirvió a la Presidenta para explicar en qué situación de endeudamiento estaba el país cuando asumió Néstor en 2003, y el país que el 10 de diciembre dejará cuando se dé por cumplido su segundo mandato.

Cristina aprovechó para felicitar a su equipo económico y recordó los pronósticos agoreros que anunciaban para finales de 2014 un país caótico y enfrentado. “Quiero felicitar a todos los argentinos y al equipo económico de mi Gobierno, que supo y me ayudó a llevar la dura tarea de remontar todas las expectativas que se habían volcado, yo digo tirado, casi sobre todos los argentinos, en cuanto a lo que iba a ser el año 2014 para todos nosotros, en el cual nos auguraban catástrofes financieras azuzadas por los buitres que desde Nueva York intentaron trabar la gestión de Gobierno, el funcionamiento de la economía argentina y apoyados internamente, porque siempre en toda nuestra historia nuestros fracasos no pueden ser todo desde afuera".

Con seguridad, no faltará en la tapa de algún diario poderoso la mención de que CFK sacó de contexto el tuit y/o que los números no son tal cual ella lo describe en su relato. Lo que no podrá hacer la oposición, ni los grupos hegemónicos mediáticos que le dan letra a esa oposición, es fundamentar que la realidad de la Argentina es la que inventan en los titulares de tapa de sus diarios y no la que viven millones de compatriotas que recuperaron la dignidad saqueada en la década de los 90 y cuya estocada final de exclusión social fue en 2001.

Y el discurso se fue poniendo más lindo

Cristina habló de todo.  A pesar de que no alcanzan tres horas 40 para sintetizar 12 años de gobierno de transformación política, económica, social y cultural, no dejó de mencionar la re-estatización de las AFJP y de lo que significa para millones de personas la posibilidad de tener una  jubilación. “La estatización de las jubilaciones permitieron llevar adelante estos planes sociales con voluntad política y coraje para hacer las cosas”, señaló la Presidenta.

Hizo un repaso sobre lo que implicó la recuperación de Aerolíneas Argentinas y la aplicación de las políticas públicas como la Asignación Universal por Hijo, Conectar Igualdad;  Progresar;  la recuperación de YPF; la inversión de más del 6% del PIB en educación, entre otras cuestiones. Y no le tembló la voz cuando tuvo que hacer referencia a la cuestión de la justicia como tampoco eludió el caso AMIA, sobre el cual se refirió a la necesidad de esclarecer, de una vez por todas, el atentado.

No sólo como Presidenta de la Nación, sino como legisladora, Cristina ha sido siempre una mujer de coraje para enfrentar a los poderosos. Los titulares de los matutinos más importantes, dirán el lunes que “una vez más Cristina ataca al Poder Judicial”; otros que “Como parte del relato kirchnerista todo está bien y nada se hizo mal”. Lo cierto es que Cristina pone blanco sobre negro aquellos temas de agenda que intentan desvirtuar, con mentiras e información confusas, los medios hegemónicos representados en sus voceros de la oposición. Estos en los programas de televisión y en sus entrevistas de radios, o en sus tuit, asegurarán que CFK arremete una vez más contra el Poder Judicial.

Pero nadie podrá negar que los argentinos asistimos a "la aparición inocultable del partido judicial". La Presidenta lo explica muy bien y quien quiera tapar el sol con la mano, con seguridad se va a quemar, porque ¿qué Justicia, si no es un partido de oposición,  impide mediante medidas cautelares la plena aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en 2009? ¿O marchan pidiendo justicia por el esclarecimiento de la muerte del fiscal Nisman cuando son ellos quienes deben investigar e impartir justicia?

 "Se ha creado un derecho cautelar delivery en un sector del poder judicial, que se ha convertido en un partido. Hay que ser independiente del poder político, de los poderes concentrados, de lo que no puede ser nunca independiente el Poder Judicial es de la Constitución, de los códigos de forma y de los códigos de fondo", dijo Cristina y agregó “Últimamente el Partido Judicial se ha independizado de la Constitución, de las leyes, de los códigos y de todo el sistema de normas vigente"

"Lo que se está pidiendo es que no se cree un forum shopping para impedir que se gobierne y que se cumplan leyes", sostuvo e insistió: "Las leyes tienen que poder aplicarse a los medios concentrados, esos que señalan lo que está bien y lo que está mal", enfatizó Cristina Fernández.

El legado de continuar el proceso de transformación

No es novedad que la Presidenta en todos sus discursos de apertura de sesiones siempre ha dado lineamientos que determinan la agenda prioritaria y la acción política cuyo norte es el futuro que ordena al conjunto de la militancia, sino que al mismo tiempo les redobla la apuesta a los sectores opositores que sistemáticamente intentaron e intentan condicionarla y doblegarla en sus decisiones gubernamentales. Que reiteradas veces creen que Cristina dejará de gestionar, de ejercer su mandato como Presidenta de todos y todas los argentinos hasta el 10 de diciembre de 2015.

La Presidenta, muy por el contrario del relato del fin del kircnerismo que pretenden imponer los grupos hegemónicos mediáticos convertidos en partidos políticos, dio herramientas conceptuales ideológicas muy fuertes para que nada de lo logrado en estos últimos 12 años de un paso atrás. La decisión del Poder Ejecutivo de enviar proyectos de ley destinados a la industria; el anuncio de rescindir los contratos de operación de las líneas ferroviarias que aún están en manos privadas y crear la empresa Ferrocarriles Argentinos, es la respuesta a aquellos que sostienen que el Estado es un pésimo gestor y administrador de los bienes del pueblo, y cuya idea es la de llegar a ser gobierno, deshacer, desandar el camino de recuperación de los bienes que jamás debieron ser traspasados a manos privadas.

Estos anuncios a los que la Presidenta nos tiene acostumbrados, conllevan la convicción de que el modelo político, económico, social y cultural que comenzó a forjarse en 2003, es un modelo en el cual los sujetos son sujetos de derecho a una mejor calidad de vida, pero también de que los sueños pueden hacerse realidad. Así ha sido en los 12 años de gobierno kirchnerista, primero con Néstor y luego con Cristina. 12 años en los que se trabajó mucho, no sin piedras en el camino, para alcanzar el desendeudamiento que le permite a la Argentina recuperar su dignidad ante el mundo; 12 años en los cuales la cifra siniestra de pobres y desocupados de 2003, se invirtió por personas con trabajo y salario digno en el que se sientan en la mesa de negociaciones para llevar adelante paritarias libres.

Son 12 años en los que el esfuerzo de todos y todas acompañando el proyecto nacional, popular, solidario y de inclusión permitió más y mejor educación, acceder a la salud; recuperar la soberanía energética; la independencia económica y tener como fin no un plan de la economía para la política, sino un plan político económico que garantice la justicia social.

Las acciones de 12 años de gobierno kirchnerista no pueden resumirse en tres horas 40 de discurso a no ser que quien gobierne sea el macrismo o el massismo, que ya dijeron que sus discursos durarían menos de media hora. Lo que no explican es si será por sus pocas ideas o porque no habrá nada qué contar sobre sus acciones de gobierno.

Quién puede desconocer que Néstor dejó un país mejor que el que recibió en 2003 y Cristina deja “un país cómodo para el pueblo, no para los dirigentes" pero que también deja un país libre, soberano y con Justicia Social. Una Argentina que está comprometida con los desafíos que tiene la Patria Grande que forjaran San Martín y Simón Bolívar, que soñaran Hugo Chávez y Néstor Kirchner. 

El discurso de Cristina Fernández de Kirchner ayer ante la Asamblea Legislativa no es una despedida, es “Hasta siempre”; es “Hasta la victoria siempre”, es “ni un paso atrás”, porque ¿quién puede dudar de que, independientemente de lo que suceda en las elecciones de octubre, la única persona que puede contener, conducir y continuar este proceso de transformación que vivimos los argentinos y las argentinas, es Cristina Fernández de Kirchner?

* Co-directora del Laboratorio de Estudios de Medios y Análisis de la Información, docente e investigadora de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social

Correo Perio