La charla se desarrolló en la Facultad de Trabajo Social
 
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Esteche: “La única alternativa a los golpes es la unión de los revolucionarios y los patriotas latinoamericanos”

Junto al ministro Consejero de la Embajada de Venezuela, Juan Valero y al diputado Raimundi, el militante popular disertó en Trabajo Social

“Acá no hay medias tintas: el ataque al gobierno es un ataque al pueblo argentino, y no trabajar codo a codo en este momento es operar para el imperio”, sostuvo el militante popular y docente de esta casa de estudios, Fernando Esteche, que participó, junto a integrantes de la Embajada de Venezuela y el diputado nacional del FPV Carlos Raimundi, de una charla que se desarrollo en la Facultad de Trabajo Social en el marco de la Semana de la Memoria organizada por autoridades y estudiantes de esa unidad académica.

La charla, titulada "Golpes y desestabilizaciones en Nuestra América. Continuidad de la hora de los pueblos", fue coordinada por el profesor de la Facultad de Trabajo Social, Ernesto Zambrini, y organizada conjuntamente por la Cátedra de Política Social, la Secretaría de Extensión, la Cátedra Libre del Pensamiento Nuestro Americano Comandante Hugo Chávez, y el Movimiento Estudiantil Liberación.

También estuvo presente la decana de esa casa de estudios, Alejandra Wagner; el secretario de Extensión de la Universidad Nacional de La Plata, Leandro Quiroga; el secretario de Extensión de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Facultad de Periodismo y comunicación Social, Carlos Leavi; y representantes de PAMI y de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP).

El militante popular y docente de esta unidad académica, Fernando Esteche, consideró que “debemos tener cuidado con las categorías que usamos, porque llamamos ‘golpe blando’ a algo que tiene un peso mucho más fuerte del que parece”, y manifestó que los gobiernos populares de América Latina, particularmente Argentina, Brasil y Venezuela, afrontan “una guerra de cuarta generación, una guerra de baja intensidad que no involucra todavía a ningún ejército, pero sí a mercenarios que desestabilizan a los gobiernos constitucionales”. En este sentido, ejemplificó con el desbaratamiento de un golpe de Estado al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, a través de la contratación de mercenarios colombianos por parte de Estados Unidos, para dar lugar a una situación conflictiva interna y una posible intervención del país del norte.

Según Esteche, Argentina atraviesa un proceso similar desde la presentación de “ese mamotreto que pretende ser denuncia, pero que realidad es un manifiesto político”, realizada por el fallecido fiscal Alberto Nisman. “Luego de la presentación de esa denuncia, llegó la etapa de la construcción del mártir, sin analizar ni opinar sobre la muerte de Nisman, pero la idea de los medios hegemónicos era la de crear un mártir, y así se hizo con su muerte”, analizó Esteche. También destacó una tercera etapa en ese proceso de desestabilización a la que definió como “la construcción de la escena pública”, para mostrar el descontento social generado por esa muerte atribuida al gobierno; y un cuarto momento que significó “la facilitación política a una alternativa para la derecha argentina”. “Este último aspecto es la construcción de un porvenir, es decir, un futuro condicionado por esa característica de derecha”, agregó.

También criticó que se haya “judicializado la relación política con países como Irán”, y no se haya dicho nada sobre “algo que todos sabíamos con anterioridad y es que Nisman trabajaba para los yanquis y el Mossad de Israel”. “Esto no lo decimos nosotros como tira piedras o locos, lo dice cualquier actor político sensato de la Argentina”, sostuvo Esteche, y citó algunos discursos de Cristina Fernández de Kirchner como ejemplo.

Esteche: “El ataque al gobierno es un ataque al pueblo argentino, y no trabajar codo a codo en este momento es operar para el imperio”

“Nos están dando duro. La única alternativa es la unión de todos los revolucionarios y patriotas latinoamericanos”, concluyo el referente del Movimiento Popular Revolucionario Quebracho.

Por su parte, el ministro Consejero de la Embajada de Venezuela en Argentina, Juan Valero, fue recibido con cantos del público que alertaban que “camina la espada de Bolivar por América Latina”, y comenzó agradeciendo “a este hermoso pueblo argentino que tanto nos apoyó, y lo sigue haciendo, en este proceso que transitamos en Venezuela”. En su intervención realizó un recorrido en el que analizó cómo ese país llegó a esta situación en la que Estados Unidos lo califica como una “amenaza”.

“Hoy tenemos una consigna y una tarea: hacer notar al norte que se le ha caído la careta, que poco le importan los derechos humanos y la libertad, porque este decreto que ha firmado Obama lo demuestra”, manifestó Valero, e informó que en este momento realizan una campaña de junta de firmas por todo el continente “para decirle cara a cara en la Cumbre de las Américas: ‘Hermano, no estamos solos. Levanta ese decreto’”.

“La derecha venezolana, financiada por sus amigos del norte, se encargó de fraguar unos hechos para desestabilizar el liderazgo de Nicolás Maduro”, expresó el Ministro Consejero de la Embajada de Venezuela, y enumeró las tareas golpistas que se desarrollaron para hacerlo: desabastecimientos, guerra económica, “guarimbas” (grupos violentos que encabezan las manifestaciones en contra del gobierno), infiltración de mercenarios, venta de armas de las propias fuerzas armadas, entre otras. “Cuando desenmascaramos ese plan de Golpe de Estado, que pretendían bombardear el palacio de Miraflores, la consecuencia fue el decreto de Obama”, dijo.

También afirmó que el decreto que declara como “amenaza” a Venezuela tuvo consecuencias positivas: “En primer lugar, ayudo a despertar a ese militante de base chavista para que volviera a las calles. Si adelantáramos las elecciones parlamentarias que tendremos este año, el chavismo obtendría la absoluta mayoría parlamentaria en la Asamblea”. Por otra parte “nos ayudó a saber que Venezuela no está sola, y que si se meten con nosotros se meten con toda América Latina; si se meten con Venezuela se meten con Argentina, y si se meten con Argentina se meten con Venezuela”.

Durante la charla se repartieron una declaración firmada por diferentes organizaciones sociales y políticas en repudio a la llegada de Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas del ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y de Leopoldo López, respectivamente, invitadas por el Jefe de Gobierno Porteño, Mauricio Macri. Los dos referentes de la derecha venezolana se encuentran presos: Ledezma fue parte de la conspiración golpista y el intento de magnicidio de las últimas semanas contra Nicolás Maduro, y López por ser uno de los cabecillas de las guarimbas.

“Esas mujeres, siempre muy prolijas y muy pintadas, llegaron a la Argentina a decir que son ellas las representates de la verdadera democracia y los Derechos Humanos, pero yo estoy seguro de que nunca pisaron un barrio pobre de nuestro país”, sostuvo Valero. “A ellas les decimos: ¡No volverán! ¡Chavez vive!”, concluyó el ministro de la Embajada, que recibió una rápida respuesta del público: “¡La lucha sigue!”.

Valero: “Hoy tenemos una consigna y una tarea: hacer notar al norte que se le ha caído la careta”

Por su parte, el diputado nacional del Frente Para la Victoria, Carlos Raimundi, consideró que los análisis que se hicieron en la mesa “flotan o cruzan por todo este proceso de construcción contracultural que estamos haciendo en América Latina, donde tenemos que subvertir conceptos que nos son dados hegemónicamente”, y sostuvo que “la embestida actual tiene que ver con escarmentar este proceso latinoamericano”.

Raimundi realizó un análisis exhaustivo sobre la segunda mitad del siglo XX, donde la región fue gobernada por diferentes dictaduras militares enmarcadas en el denominados Plan Cóndor, y la situación actual. En este sentido manifestó: “Lo que estuvo en juego en los 70’ y hoy en el mundo fueron dos modelos de gobernanza distintos: aquel que expresa los intereses del conglomerado financiero, las empresas energéticas y de comercio de armas, por un lado, y el de las experiencias populares, por el otro”.

“En la posguerra, la humanidad en general, el sistema capitalista en particular, duplicó el excedente de producción, y el mundo se debatía en el reparto de ese excedente”, analizó el diputado nacional, y sostuvo que como consecuencia de esa batalla se produjo una gran concentración de capital financiero.

“Lo que perdona la derecha es que se haya demostrado que se puede crecer sin financiamiento extranjero y con inclusión; que en pocos años se pueda llegar a contar con autoabastecimiento energético sin depender de las grandes empresas petroleras; y que se desarrollen políticas de defensa sin interés de atacar a nadie”, agregó.

Por otra parte, analizó la situación argentina a raíz del intento desestabilizador que implicó la denuncia del fiscal Alberto Nisman, y afirmó: “Como no pueden entrarle al gobierno a través de la gestión, porque saben que a pesar de los errores el gobierno gana, intentaron meter la geopolítica en las próximas elecciones”.

Además, al igual que Esteche, resaltó que los “golpes blandos puede que no secuestren y torturen a miles de personas, pero tiene consecuencias iguales en pobreza, en desocupación, en todos los flagelos sociales a esos golpes violentos”.

El profesor titular de la Cátedra de Política Social, Ernesto Zambrini, analizó las “continuidades y rupturas” que se dieron en América Latina con el paso de la historia, y sostuvo: “El Terrorismo de Estado en Argentina no tuvo origen en marzo de 1976. Para mí el comienzo se da en 1951 con la rebelión de Menendez”. En este sentido, destacó los bombardeos a Plaza de Mayo en 1955, el plan de Conmoción Interna del Estado (CONINTES) durante el gobierno de Arturo Frondizi, el surgimiento de la Concentración Nacional Universitaria y la Triple A, entre otras situaciones que antecedieron a la última dictadura cívico-militar.

Además señaló que ese proceso que abrió el terrorismo de Estado, que fue la instauración del modelo neoliberal en toda América Latina, siguió hasta los años noventa. “Pero aparece el comandante Chávez y se comienza, junto a otros compañeros de los demás países latinoamericanos, a escribir otra historia y se retoma aquel proyecto de Artigas, Bolivar y San Martin”, explicó.

Zambrini también criticó a “la corporación judicial argentina”, para la que “tiene mucha más importancia el derecho a la propiedad privada que el derecho a la vida, porque a Esteche y Lescano fueron apresados por romperle los vidrios a Zobich, que era gobernador de Neuquén y ordenó la represión que terminó con la muerte de Carlos Fuentealba, y él sigue libre”. “Esa independencia de la política que nos quieren hacer creer que tiene el Poder Judicial, debe ser independencia de los poderes económicos también”, agregó. 

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