“Ni las armas, ni el espionaje, ni la explotación ilegal del petróleo nos van a hacer retroceder en nuestra demanda por Malvinas”
 
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“Ni las armas, ni el espionaje, ni la explotación ilegal del petróleo nos van a hacer retroceder en nuestra demanda por Malvinas”

Daniel Filmus analizó los intereses geopolíticos y económicos que persigue el Reino Unido con la militarización en las Islas

“En este momento reclamamos a las Malvinas como parte de un ejercicio de recuperación de la soberanía de América Latina: estamos recuperando la soberanía política, la soberanía económica y cultural del continente”, dijo el titular de la Secretaría de Asuntos en lo Relativo a Malvinas, Daniel Filmus, que el jueves 9 participó de una mesa de debate organizada por Comisión de Soberanía del Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Plata, que se realizó en el Rectorado de esa unidad académica.

Bajo la consigna “Malvinas: soberanía, medios y nueva geopolítica en América Latina”, el exministro de Educación de la Nación disertó junto a la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social e integrante de la Comisión de Soberanía de máximo órgano de gobierno de la UNLP, Florencia Saintout, y el periodista responsable de Telesur en Argentina y ex combatiente en el conflicto bélico de 1982, Edgardo Esteban. También participó el presidente de la Universidad, Raúl Perdomo.

“Somos uno de los pocos países en el mundo que tiene una parte de su territorio ocupada por otro país, y nunca nos detenemos a pensar en esto. La presidenta lo decía el otro día en Ushuaia: el 9 de julio no va a ser completo hasta que no esté toda la Argentina independizada”, expresó Filmus en una repleta Sala de Consejo Superior, que también contó con la presencia de la decana de la Facultad de Trabajo Social, Alejandra Wagner; la secretaria de Derechos Humanos de la UNLP, Verónica Cruz; el titular de la AFSCA La Plata, Guillermo Guerín; la vicepresidenta académica de la Universidad, Ana Barletta; la concejal platense del bloque Frente Para la Victoria Nacional y Popular, Ludmila Kostiuk; entre otras autoridades y personalidades que asistieron al evento.

“En este momento reclamamos a las Malvinas como parte de un ejercicio de recuperación de la soberanía de América Latina: estamos recuperando la soberanía política, la soberanía económica y cultural del continente”, opinó el exministro de Educación, y explicó que a pesar de que “siempre se reclamó la soberanía sobre las islas, no es lo mismo pedirla durante el pacto Roca Runciman, donde nuestro ministro de economía decía alegremente que éramos una perla más en la corona británica, que hacerlo ahora con convicción y sabiendo que es el sentimiento de todos los argentinos”.

También sostuvo que “esto de ver la causa de Malvinas como una cuestión regional no es nuevo” y, en ese sentido, leyó la primera manifestación de solidaridad que recibió nuestro país tras la usurpación del territorio nacional en 1833. El documento fue elaborado ese mismo año por el gobierno de Bolivia, y declara: “En violación tan manifiesta del derecho de gentes hay que considerar no sólo el ultraje hecho a la República Argentina, sino también el desprecio que envuelve hacia las demás naciones americanas. En términos más claros, la conducta del gabinete británico en las Malvinas, aunque sea perjudicial esencialmente al gobierno que se siente despojado de su posición es ofensivo y demasiado injurioso a todas las repúblicas americanas, y a juicio del gobierno de Bolivia es un asunto altamente continental”.

“Nos dicen ‘nosotros nos solidarizamos con ustedes a pesar de que no participaron del Congreso de Panamá; no vinieron cuando Simón Bolivar reclamó la presencia de todos los países para constituir los estados unidos de América del Sur”, completó Filmus luego de la lectura.

También se refirió al reciente anuncio del gobierno británico de aumentar el presupuesto militar destinado para la protección del territorio malvinense, la noticia sobre los documentos aportados por el ex técnico de la CIA, Edward Snowden que revelan tareas de espionaje realizadas contra Argentina, y analizó de qué manera operaron los medios de comunicación ingleses y argentinos frente a esos acontecimientos. “Uno podría pensar que Argentina es víctima de esto, pero para los medios locales somos culpables de que nos espíen”, dijo el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, y ejemplificó: “Morales Solá dijo algo interesante en La Nación este domingo: ‘Gracias a la provocadora política del kirchnerismo, el gobierno británico está usando de nuevo a las Islas Malvinas como herramienta electoral. El 7 de mayo próximo habrá elecciones que decidirán la continuidad o no del primer ministro David Cameron’”.

Además, responsabilizó a “esos pasquines amarillos británicos” que pocos días antes de que el ministro de Defensa inglés anunciara en el parlamento el aumento del presupuesto militar para las islas, dieron una noticia falsa: “Decían que Argentina había comprado aviones a Rusia y amenazaba con invadir Malvinas”, afirmó Filmus. “Entonces, fue el ministro y anuncia el aumento del presupuesto, creando un clima interno que le va a dar respuesta a esa ‘amenza’”, agregó.

En ese sentido, citó el artículo publicado en el periódico británico Daily Mirror, firmado por el dirigente laboralista y vice primer ministro de Inglaterra en que Tony Blair ejercía el gobierno, al que también se refirió días atrás la presidenta de la Nación , Cristina Fernández de Kirchner. Prescott escribe que el Reino Unido “alquiló la isla de Diego García en el Archipiélago de Chagos, a Estados Unidos, para instalar una base aérea militar, expulsando a todos los habitantes de esa isla”, y que recientemente los isleños ganaron un juicio para volver a su territorio. En ese sentido, el dirigente británico cuenta que el costo de esa relocalización causó un revuelo político, y se pregunta por qué produce una polémica ese dato, siendo que desde 1982 gastaron más de un billón de libras en mantener a 2000 habitantes de Malvinas. “Desde 1982 gastaron 750 mil dólares por habitante en Malvinas: ¿Se puede pensar que están gastando 750 mil dólares para la libre determinación de cada habitante de las islas, o es el petróleo y la cuestión militar la que está en juego?”

Filmús destacó que la ocupación británica está relacionada también con el vencimiento, en el año 2041, del Tratado Antártico, que determinará la soberanía sobre los territorios del “continente blanco”. Lo que pretende Inglaterra, desde este punto de vista, es mantener ese enclave colonial hasta el vencimiento de ese tratado para reclamar territorios que, en realidad, pertenecen a nuestro país.

“Estamos hablando de un lugar geopolíticamente estratégico, es la conexión bioceánica, es la puerta de entrada a la Antártida porque en 2040 se vence el Tratado Antártico, y Argentina tiene derechos históricos y jurídicos para sentarse a negociar sobre la soberanía de Malvinas. Ni las armas, ni el espionaje, ni la explotación ilegal del petróleo nos van a hacer retroceder en nuestra demanda”, concluyó Daniel Filmus.

La decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social e integrante de la Comisión de Soberanía del Consejo Superior de la Universidad, Florencia Saintout, agradeció la presencia de “estos dos compañeros” y consideró “una enorme alegría y un honor que estén en esta mesa”.

La decana reflexionó sobre los discursos mediáticos construidos en torno a la causa Malvinas, y sostuvo que “en la parte más siniestra, la gran mayoría de los medios formaron parte de esa historia canalla, formaron parte de ella informando, inventando, mintiendo con eso de ‘vamos ganando’; formaron parte siendo la voz de los dictadores, repitiendo sin cesar la información oficial traicionando todos los principios del periodismo, porque el periodismo no tiene obediencia debida; y también formaron parte creando las condiciones de aceptación de que una de las versiones más siniestras de las relaciones internacionales pudiera ser llevada adelante”.

“Este es un momento histórico que, ante la reafirmación de soberanía, de dignidad, de lucha, de política y diálogo, que son todas las posiciones que se han ido tomando en estos tiempos, y que este secretario (Filmus) encabeza, además se ha reafirmado por muchos lugares el derecho a la comunicación como el derecho a la verdad”, agregó Saintout, y concluyó: “eso nos permite pensar que, no solamente queda como parte de todo lo que tenemos que hacer en juzgar a los responsables civiles de la dictadura y de los crímenes de Malvinas, sino que también tenemos que pensar en otra comunicación porque estamos en otro tiempo histórico logrado por todos estos héroes que han luchado definitivamente por un mundo mejor”.

Por su parte, el periodista responsable de Telesur en Argentina, y ex combatiente de Malvinas, Edgardo Esteban, consideró que el reclamo argentino por la soberanía sobre las islas “ya es un asunto de la Patria Grande”, y se mostró emocionado por “tantos jóvenes comprometidos con esta causa, que muestran este nuevo tiempo, este nuevo camino que vemos por estos días”.

El periodista criticó la base militar “demencial” que el gobierno inglés pretende consolidar en el Cono Sur, y enfatizó: “cuando justifica que lo hace por una posible invasión de Argentina porque es un posible enemigo o invasor vivo, latente, me parece es absurdo y ridículo”.

“Cuando hablamos de las Islas Malvinas no hablamos de dos islitas: hablamos de 1.780.000 kilómetros cuadrados, hablamos de Georgias y Sandwich del Sur; hablamos de la mayor reserva ictícola que tiene la región; hablamos de lo que es el Canal de Beagle, el Estrecho de Magallanes y la conexión con el Pacífico; lo que significa estratégicamente mirando hacia el Océano Indico; y fundamentalmente lo que va a pasar cuando se discutan en el año 2041 los recursos naturales que hay en la Antártida”, manifestó Esteban, y aseguró que “el Reino Unido tiene muy claro que ahí están las mayores reservas energéticas que pueda tener el continente blanco, y desde esa perspectiva no estamos hablando simbólica o románticamente de nuestras islas”.

Además relacionó las bases militares norteamericanas en Colombia, Perú y la que el gobierno de Obama anunció que instalará en Honduras, a pocos días de la Cumbre de las Américas, y reiteró que la cuestión de Malvinas no debe ser tratada como el de “dos islitas”. “Es parte de la región y es, sin duda, un armado que tienen las estructuras de la OTÁN de cómo tener un control y de como en cualquier momento poder seguir avanzando en sus pretensiones imperialistas”.

“Desde ese lugar no podemos dar ni un paso atrás; tenemos que seguir planteándonos qué caminos, qué alternativas, cuáles son las variantes que podemos buscar recuperar nuestras islas, por el único camino posible que es el de la paz”, afirmó el periodista, y expresó su deseo de organizar un colectivo de ex combatientes que respete las diferencias y los matices que puedan tener, pero que se pueda entender “que nosotros no somos el enemigo, que el enemigo está afuera”.

También recordó el cuestionamiento que el expresidente de Brasil realizó por la consolidación de la Organización de Naciones Unidas, donde solo cinco países conforman el Consejo de Seguridad y “deciden los destinos del planeta”. “Este año se cumplen 50 años de la resolución  20-65 cuando por primera vez la ONU le pide a Argentina y al Reino Unido sentarse a hablar sobre la soberanía de las Islas Malvinas y el Reino Unido nunca lo haya cumplido. Es decir, uno de los que conduce el Consejo de Seguridad, no tiene el tupé de sentarse a dialogar”, manifestó.

“Con Malvinas, los jóvenes de mi época descubrimos una palabra que no conocemos cuando somos jóvenes, y es la palabra muerte; nosotros pensamos en la muerte, la vivimos y la esperamos a los 18 años”, aseguró Edgardo Esteban, quien recordó al expresidente Néstor Kirchner y declaró que luego de su muerte “pudimos ver la participación masiva de los jóvenes”. “Volveremos Malvinas de la mano de América Latina, pero también a partir de otro concepto, que a mí me tiene muy motivado, y es la palabra esperanza. Yo siento en estos jóvenes esta esperanza de que tenemos que seguir luchando por la causa Malvinas”, agregó.

“Mientras ellos se militarizan, mientras se justifican y tratan de permanecer por esos recursos que hoy no tienen en el Mar del Norte, nosotros tenemos que seguir construyendo desde esta construcción colectiva que tiene América Latina, y desde la mirada de los jóvenes que son los grandes protagonistas a los cuales les tenemos que dar esa posta para que sigan luchando a favor de la esperanza, la paz y la soberanía”, concluyó Esteban. 

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