“Es difícil decir que estamos en libertad de expresión  ya que en algunos estados convive la democracia con la persistencia del autoritarismo“
 
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“Es difícil decir que estamos en libertad de expresión ya que en algunos estados convive la democracia con la persistencia del autoritarismo“

Lo indicó la historiadora Celia del Palacio Montiel en su exposición sobre la violencia a la prensa en México

Esta tarde en la sede Néstor Carlos Kirchner, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social y la Facultad de Psicología de la UNLP realizaron en conjunto el panel “Violencia y prensa regional en México”. La actividad contó con presencia de la doctora en historia de la Universal Nacional de México, Celia del Palacio Montiel; la secretaria académica de esta casa de estudios, Andrea Varela y la decana de la Facultad de Psicología, Edith Pérez.

En primer lugar, Andrea Varela hizo referencia a la temática de la investigación que efectuó la historiadora mexicana y opinó: “Esta investigadora que viene a compartir la realidad de la prensa mexicana, ha tenido la valentía de estudiar la violencia que sufren actualmente los periodistas, realizando un estudio comparativo de seis ciudades de México en torno al accionar de los medios”, y agregó que “sería interesante poder hacer un estudio comparativo que abarque toda américa latina”.

“Me parece muy importante trabajar esta temática en estos tiempos históricos, poder encontrarnos para discutir las prácticas desestabilizadoras de los medios de comunicación ya que además de ser una herramienta mercantil se convierte en una herramienta política para desestabilizar a los gobiernos que no les gustan”, sostuvo Varela.

La doctora en historia, Celia del Palacio Montiel expresó: “Es muy agradable compartir el trabajo que se ha hecho con los colegas y ver que tenemos en común en este tema que preocupa muchísimo en México. Allá muy pocos medios han incursionado para describir el estado de la prensa en México y los ataques que han recibido los periodistas”.

En este sentido agregó: “Puedo contarles que en México durante el gobierno de Calderón, el promedio anual de agresiones a la prensa era de 182, en los dos primeros años de Peña Nieto las agresiones aumentaron un 80%, es decir, 330 en 2013 y 326 en 2014. Tan solo en el primer semestre del 2015 supera por 45 agresiones ese promedio anual, 227 agresiones”.

Luego a partir del interrogante de quién agrede a los periodista, indicó: “El medio Articulo 19 lleva la contabilidad de las agresiones y afirma que los principales agresores fueron funcionarios con un total de 77 ataques, de las cuales las autoridades estatales son acusadas en 39 casos. Otros 89 ataques aún no se resolvieron ya que meten a la cárcel al posible sospechoso y después lo dejan en libertad”.

En relación al libro relata que son cuatro los estados estudiados y que a los demás territorios no ha tenido acceso debido a que no encuentra a nadie que pueda y quiera realizar los estudios descriptivos de lo que ocurre. En referencia a esto explicó que “los estudios que hay sobre periodismo y violencia en este libro han intentado reflejar que el periodismo no es igual en todos los lugares de México, funciona de diferente manera según el estado. No es lo mismo el periodismo del Distrito Federal que lo que ocurre en los medios impresos de otras regiones”.

En cuanto a dichas diferencias relató: “Hay estados más descentralizados que otros, es difícil decir que estamos en libertad de expresión ya que en algunos estados convive la democracia con la persistencia del autoritarismo, hay lugares de México donde no se ve al estado presente. Por otra parte, también ocurre esto porque existen mercados regionales diversos, hay lugares donde los periódicos no tienen lectores y viven de los convenios que hacen”.

Finalmente describió que los periódicos mexicanos proponen información descontextualizada y retoman el lenguaje vulgar, intentando llamar la atención del público popular. Además “encontramos que hay un creciente silencio sobre los crímenes, no se habla tanto del narcotráfico o asesinatos, llenan la sección de notas rojas con otros sucesos como incendios o problemas climáticos para desviar la atención”, enunció la historiadora y agregó que “sacan de la agenda periodística cualquier información sobre grupos de drogas, secuestros y asesinatos y muestran una imagen del estado que no es verdad”.

Correo Perio