Los que no pidieron perdón
 
Prensa
 

Los que no pidieron perdón

Por Pablo Llonto*

Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, Bartolomé Mitre, Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina), la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la AFA, Jorge Fontevecchia, Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú, Chiche Gelblung, la Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial Argentina…

La lista nos llevaría tres hojas, o tres días.

En los feos días de marzo de 1976 decenas de dueños de medios, centenares de periodistas y miles de empresarios y cámaras de empresarios vivaron al Golpe y ensalzaron a Videla. Hoy, cuando fingen una lucha que nunca dieron, bueno es recordar que estas personas y/o instituciones que aplaudieron crímenes y genocidio aún no han pedido perdón.

Si se presta un poco de atención a la historia, percibiremos que en estos 33 años de democracia, al menos en algún diario ha quedado el registro de las autocríticas del Ejército en boca de Martín Balza después de escuchar un relato de los vuelos de la muerte por boca del ex sargento Ibañez; también hablaron, a su manera, de la indecencia de cautivarse con los asesinos, la Iglesia cuando el domingo 10 de setiembre del 2000, el Episcopado Argentino pidió perdón por las posiciones que la Iglesia Católica tuvo durante la dictadura 76-83

“Las cosas hay que llamarlas por su nombre (...) Vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades", dijo Néstor Kirchner en la Esma (aún no era la Ex Esma) al cumplirse 28 años de la usurpación del poder por la Junta asesina y sus patrones.

Los irrespetuosos salieron a darle leña. Decían que la democracia no se había callado y que la muestra de ello era Raúl Alfonsín.

No habían comprendido nada del mensaje: Néstor hablaba de un estado callado y cómplice en los estrados, el Estado de la impunidad y las leyes de la UCR y la derecha que empujaron el indulto menemista. Fue aquel Estado, que manejaron el radicalismo y el menemismo-duhaldismo, el que ocultó información y retaceó archivos.

En el 40 aniversario de la acción de aquellos golpistas que encabezaban los  muertos Videla, Massera y Agosti, los fraudulentos textos de ocasión de cada uno de los susodichos, suenan como la voz del presidente USA-Obama asegurándonos que nos va a brindar algunos de sus  archivos de cuatro décadas después de cuatro décadas de encubrimiento y complicidad. De todas maneras, gracias Obama por semejante generosidad, la misma que deberías tener enviando desde los Estados Unidos al genocida y  ex marino argentino Roberto Guillermo Bravo, quien en 1972 integraba la Base Almirante Zar,  en la provincia de Chubut, acusado de  participar en “La Masacre de Trelew” y por quien la Argentina reclama a los Estados Unidos su extradición.

Pero volvamos a los del listado inicial. Algún día sabremos qué ocultaron. Quizás cuando sus nietos pidan el perdón que sus abuelos, peligrosos rivales de la democracia, no se atreven a pronunciar.

*Periodista y abogado de derechos humanos

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