Hoy, 25 de mayo, Emilia cumpliría 31 años
 
Prensa
 

Hoy, 25 de mayo, Emilia cumpliría 31 años

Por Secretaría de Derechos Humanos

La trágica y evitable muerte de Emilia Uscamayta Curi, la madrugada del primero de enero de 2016 en una fiesta ilegal en Romero, develó una política de Estado en estrecha connivencia con el negocio clandestino e inescrupuloso de empresarios de la noche platense.

La ausencia de control y prevención del municipio puso al descubierto la complicidad, incapacidad, negligencia y corrupción de la gestión del intendente Julio Garro, y echó luz sobre los responsables, no solo privados sino también de funcionarios públicos. Esa fiesta pudo haber ocasionado una tragedia mayor si tenemos en cuenta las condiciones en la que se desarrolló, ya que el predio era una fuente de peligro real y concreta para la vida y la salud de lxs más de tres mil jóvenes que concurrieron esa noche a la fiesta "La Frontera".

Esa desidia del gobierno local, que debiera cuidar a todxs y garantizar que se cumplan y respeten nuestros derechos, evidencia la puesta en marcha de un modelo político y de gestión que nos propone, repetimos, como política de Estado del ejecutivo municipal, el enriquecimiento ilícito, ilegal, por sobre el cuidado de la vida. En el expediente está el testimonio del delegado de Melchor Romero quien manifiesta que no se podía suspender la fiesta porque ya estaba arreglado, se habían pagado veinte mil pesos para que la fiesta se haga.

El primero de enero de 2016 Emilia y su hermano Cristian fueron a la fiesta que se promocionaba por las redes sociales como "La Frontera, el límite lo ponés vos", muy sugestivo, en una quinta en Melchor Romero. Un negocio millonario considerando el valor de la entrada y que por la misma circularon más de tres mil jóvenes.

Emilia entro viva a la fiesta, y a la madrugada murió. Según testimonios que cuentan en la causa y peritajes del lugar, en la quinta había una pileta, de grandes dimensiones, que estaba llena y no había guardavida. Seguramente la muerte de Emilia se hubiese evitado si hubiesen cumplido con lo que está debidamente reglamentado para cualquier actividad masiva que se haga donde haya una pileta; y seguramente también se hubiese evitado la muerte de Emilia si el gobierno municipal hubiese actuado, en el marco del derecho y las garantías para habilitar una fiesta con todas las condiciones que debe cumplir para llevarse a cabo, o bien suspenderla y evitar que se haga. La vida de lxs jóvenes estaba librada al azar, porque además tampoco había en el lugar servicio de sanidad ni ambulancia.

La noche del 31 de diciembre se hicieron presentes en el lugar, antes y durante la fiesta, personal de la Policía Local y de Control Urbano sin impedir ni suspender la fiesta. Quien era el secretario de seguridad del municipio, Daniel Piqué, como así también el titular de Control Urbano, Roberto Di Grazia, y el subcomisario jefe de la Policía Local, Sebastián Martínez Pass son responsables directos y partícipes necesarios de la muerte de Emilia.

Los organizadores de la fiesta Raúl "Peque" García, empresario de turismo con estrecho vínculo con el presidente Mauricio Macri, la gobernadora Vidal y el intendente Garro; Carlos Bellone, dueño de la quinta, empresario y militante del Pro; Santiago Piedrabuena, empresario y propietario de un reconocido boliche platense; y Gastón Haramboure, relacionista público, hoy se encuentran imputados por homicidio simple con dolo eventual, recalificación de la causa por parte de la fiscal Ana Medina quién escuchó y entendió el pedido de la familia.

Nos encontramos, hoy, con la requisitoria de elevación a juicio de la causa de Emilia, presentado por la fiscal. Solo están imputados los cuatro empresarios que organizaron la fiesta pero sabemos que también son responsables quienes conocían de antemano su realización y,  siendo su responsabilidad, no hicieron nada para impedirlo.

Hoy Emilia Uscamayta Curi cumpliría 31 años. Y su ausencia duele más sabiendo que se podría haber evitado. En su homenaje y para seguir manteniendo viva su memoria y la lucha por justicia, compartimos con ustedes los testimonios de personas que la conocieron y aquellxs que, sin conocerla, la vamos conociendo y sumándonos a esta causa.

 

Emilia. Los que se van y vuelven                                                                                                                                                                   

Por Zulema Enriquez, directora de Pueblos Originarios de la Secretaría de DDHH, FPyCS.

Cada año que se acercan fechas especiales y dolorosas, se siente la tristeza en el corazón, la pena en las espaldas, pero el espíritu y la fuerza andina en las manos.

Cuando se pierde a los seres queridos el duelo y el luto (vestirse de negro) es de un año, después se entra en otra etapa del camino largo y duro de relación entre la vida y la muerte. Una vez al año, nos re encontramos con nuestros seres queridxs, el Día de los muertos, una ceremonia de dos días que nos hace más felices sabiendo que están, que no se han ido, que nos acompañan siempre.

Las tradiciones andinas, ancestrales, indígenas están atravesadas de sincretismo, nos hacen seres llenos de tradiciones y complejidades que a veces es difícil de explicar. Pero lo  que no es complejo, es el amor, por hacer lo que históricamente nuestras familias andinas han hecho. No perder nuestras tradiciones, si no la practicamos, ellas mueren, pero sin volver.

Emilia Uscamayta Curi, fue, una joven, hija de padres aymara y quechua, platense, nacida en territorio querandí  y atravesada de historia con luchas. Tras su muerte dejo un largo camino bien marcado, huellas que no te hacen olvidar por donde seguir. Es que hay compañerxs fuertes que nos dejan  un legado. Pascual Pichun Collonao, hijo de un  lonko mapuche en Chile, un militante de la causa mapuche, y también como Emilia, compañero de la Facultad de Periodismo, con sus años estando en prisión y su paso por la ciudad de La Plata, nos marco con  newen (fuerza) la tarea por hacer respecto de la temática indígena en nuestra ciudad, en la Universidad, en el ámbito académico, en nuestras prácticas. Tantas luchas nos han dejado.

Las ausencias, duelen pero también se llenan de esperanzas, de militancia, de compromiso y amor. Cuanto de todo esto, de nuestra cultura, lo estamos socializando, lo estamos compartiendo, desde el pluriculturalismo, desde la disputa del saber, desde la interculturalidad. Hoy la Chakana (cruz andina para los Pueblos Originarios) en la Facultad de Periodismo tiene su espacio por primera vez en una Universidad Pública, espacio de reflexión y encuentro. El mismo lugar donde desde hace un año se celebra la ceremonia a la Pachamama, madre tierra, a la que todo le debemos.

A otra fecha del cumple de Emi, reflexionamos sobre lo que diría, que pensaría…otro cumpleaños más. Sería más grande. Tendría otra mirada? ¿qué cuestionaría?                                                                      

Érica, hermana mayor de Emi, un día dijo, “Yo hablo con ella, yo le pido señales, y ella me las da. A veces uno no las quiera ver, hasta que ella te las hace ver”. Las señales están marcadas y dadas. Entonces no hay más que seguirlas. Hay tanto por hacer re-invindicando nuestras identidades indígenas, haciéndolas respetar, no callando nuestra voz. Igual que sin parar de exigir Justicia por Emilia !! Que su muerte no quede impune.  Y que su voz no calle nunca.

Sabemos que algunos que se van pero vuelven. Regresan en fuerza, en forma de semillas que dan frutos y florecen y se vuelven a reproducir. No mueren.  Sabemos que el tiempo  germina abrazos entre la vida y la muerte, para que mantengamos viva  su historia y presente  su memoria.

 

Esta lucha continúa

Por Cristian Uscamayta Curi

El camino que venimos recorriendo desde el 1 de enero de 2016 no fue fácil, el dolor por la muerte de Emilia se nos convirtió en valentía y lucha por llegar a la justicia y que todos los responsables tengan su condena.

En este camino difícil, de retrocesos y avances nos fuimos encontrando con compañeros que tomaron la causa de nuestra hermana como propia.

Sabemos que esta lucha continua, no es momento de titubear en nuestras decisiones, la causa ya se elevó a juicio por homicidio y desobediencia pero no nos quedamos acá, los cuatros empresarios de la noche imputados no fueron los únicos en este entramado de negocios e intereses, desde el principio venimos denunciando la complicidad de los funcionarios municipales, denunciamos las coimas que hubo esa noche y el no hacer de la policía local, también la complicidad del fiscal Álvaro Garganta al planchar la causa y no querer investigar a los verdaderos responsables.

Dos años y medio que Emilia no está, no está como hermana ni como compañera de discusión que todo el tiempo me enseñaba.

Hoy 25 de mayo es tu cumpleaños, te recuerdo como mujer originaria luchadora de nuestra pachamama, solidaria con los que los que menos tienen e innovadora en tu manera de ser.

Como hermano mi obligación es seguir con esta militancia por la justicia, para transformar esta sociedad en una más justa para todos y todas nuestros hermanxs, por una Patria Grande esa que vos soñaste, Jallalla hermanita Jallalla.

 

Nosotrxs ahora somos su voz

Por Jimena Forchetti. Amiga de Emilia, muralista.

¿Suena el timbre de casa, quien será a esta hora? asomo la cabeza por el pasillo y ahí está ella diciendo: -Jime, soy yo, Emi!!!! Perdona la hora, estas ocupada? Todo eso sin respirar, en una sola frase. Así la recuerdo. Una mujer sin celular, negada al sistema, luchadora, que ponía la discusión al pie del cañón si era necesario. Simple y real era Emi. Caía a casa en cualquier momento, siempre con algo para compartir.

Los encuentros con Emi no tenían desperdicio, mientras surgía la cena salían grandes conversaciones, yo le decía, Emi esta charla hay que grabarla. Emilia tenía la necesidad de romper con lo establecido, no se conformaba con poco, ella veía que los cambios sociales se tenían que dar con más fuerzas, de una forma más radical. Realmente detestaba la burocracia del Estado, eso la bajoneaba mucho y muchas veces entraba en un descreimiento que la hacía dudar sobre esos cambios profundos que hacen falta, sobre su lucha, la opresión de los pueblos originarios.

Ella siempre pensando cómo hacer para ayudar a estos grupos sociales que peor la pasan. Sus viajes por Latinoamérica, no como turista sino como una mujer con sangre latina, una mujer sin frontera, que podía adaptarse en cada lugar y adoptarlo como propio, eso se le daba fácilmente por su transparencia y su compromiso con su pensamiento. Sino le gustaba el lugar donde llegaba, tranquilamente se marchaba. Ese don de bruja cósmica Emi lo tenía bien trabajado.

Esa llama que crecía dentro de ella por cada injusticia ahora crece dentro nuestro, dentro de cada compañerx que se indigna y no calla las injusticias de esta vida, que muchas veces es difícil y hostil. Pero que personas como Emilia nos han enseñado que la lucha es un deber cuando la opresión se hace presente.

Emilia, Emi, no es especial por lo que le sucedió aquella terrible noche. Es especial por lo que fue ella mientras se desarrolló como persona, por los vínculos que creó, por su lucha y su compromiso social. La lucha de Emi tiene que ser la lucha de todxs. Pedir Justicia por su injusta muerte es nuestro deber, porque nosotrxs ahora somos su voz, ahora somos sus soldados.

 

¡Tu sonrisa, hermanita!

Por María Laura Ramirez. Ex integrante del equipo interdisciplinario del CAI e integrante del Colectivo de Mujeres Platenses Unidas.

Durante el 2015, participé en un proyecto de educación intercultural en una escuela primaria de La Plata; los encuentros eran los sábados y allí también estaba Juan Uscamayta y se incorporó Emilia; la recuerdo algunas mañanas con una camarita, atenta a las actividades con los niños y también me acuerdo, que fácilmente se convertía en niña ella y jugaba como una más…

A medida que pasaban los sábados, su naturaleza vivaz e inquieta se iba entusiasmando con la posibilidad de hacer algo más, con ese material de fotos y videítos, incluso creo que llegó a hablarlo con gente de la Facultad. Su mente era grande y brillante, volaba fácilmente y entonces se le iba un poco el foco de la idea. Más estoy convencida que hubiera logrado mostrar un aspecto sencillo y profundo de las niñas y niños del Centro de Actividades Infantiles (CAI) de la escuela primaria 120 de nuestra ciudad.

Cuando terminaba la Jornada, nos quedábamos a hacer un raconto y coordinar para el siguiente sábado, era también el momento para charlar un poquito e irnos enterando de lo que cada quien hacía y en qué andábamos; Emi estaba contenta, experimentando una nueva etapa (bah, yo por lo menos, recuerdo eso) pues se había mudado a un dpto. y estaba por recibirse en Periodismo.

Más o menos por septiembre u octubre, al CAI le tocó participar en un congreso o foro en la Universidad de Luján. Hubo reuniones extra por eso y al final, con Emilia y otra compañera, nos comprometimos a elaborar unos archivos que le servirían a los expositores para contar lo que estábamos haciendo en nuestro CAI. Estuvimos trabajando una tarde lluviosa, al despedirnos en la vereda, nos reímos un momento más y ella partió, con su cuerpito menudo, sus piernas flacas y en zapatillas. Emilia era eso y su increíble sonrisa. Sonrisa afable. Sonrisa gigante que le ocupaba la cara toda. Emilia y su voz con un tono un poquito grave, profundo y al mismo tiempo amistoso y muy cordial. Nos vimos un par de días más tarde, para terminar el documento; esta vez me tocó ir a su dpto. Trabajamos un rato y luego almorzamos, verduritas y cosas que tenía en la heladera; se reía de sí misma, de su nueva etapa de ‘ama de casa inexperta’.

Me detengo en este aspecto, en su sonrisa cordial. Que era un gesto de su rostro bello. Y algo más, una manera de ir por la vida; una elección consciente y pensada, acerca de como plantarse y como relacionarse con los demás: con corazón, con alegría solidaria. Todo en Emi mostraba esto; era más propensa a la conciliación que al conflicto. Era muy fácil para cualquiera, darse cuenta que Emi tenía gran amor y respeto por la Vida y por las personas; cualquiera podía darse cuenta al cruzarse con Emi, su compromiso solidario y fraterno con las personas, particularmente con los más necesitados.

Por eso duele. Duele tanto. Como si aun pudiéramos despertar de la pesadilla del mal sueño que es tu muerte Emi. Hay una parte de esta tristeza, de esta desamparada angustia que se quedará para siempre así (presiento...) como nudo en la garganta y lágrima que no cesa. Hay en parte, consuelo para esta pena. Nos consuelan los abrazos que nos damos en las marchas cuando reclamamos Justicia x Emi. Y cuando vemos a tu mami y a tu papi, a tus hermanas y tus hermanos, a los pibes de la Facu, a tus amigas del alma, levantando carteles con tu cara y tu sonrisa. Cuando gritamos cuando exigimos Justicia x Emi en los Tribunales o en la Muni.

Nos dimos cuenta que sí, que en toda tu joven e impetuosa vida nos dejaste un mensaje claro y contundente, a luchar, a luchar hacia arriba y adelante!

Luchar por nuestros sueños y por nuestros hermanos; por una Vida más justa más plena para los más necesitados, para los invisibles del territorio y del continente, la gente indígena, nosotros los indios. Los empobrecidos, los ninguneados. Tu vida completa, tu cara, tu risa, tu Voz todavía en el aire, le dan sentido a nuestro pedido, a nuestra exigencia: Justicia Ahora Justicia por Emilia, queremos la verdad sobre tu muerte y demandamos se castigue a los responsables.

 

Jallalla Emilia

Por Lucas Vialey. Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Agrupación Rodolfo Walsh

El año 2016 se abrió paso, a temprana hora, bajo el manto de la impunidad.  La noche del año nuevo Yesica Emilia Uscamayta Curi –estudiante de la Facultad de Periodismo, compañera y militante- murió en una fiesta clandestina en Melchor Romero. Lxs responsables de su muerte son lxs empresarixs de la noche platense. Un negocio. Las víctimas: lxs jóvenes.

Emilia cursaba la Licenciatura en Comunicación Social y estaba por recibirse de comunicadora. Su recorrido académico y militante señala el compromiso por la lucha de los pueblos originarios y las causas justas del pueblo argentino.

Gastón Haramboure, Raúl Ismael “Peque” García”, Santiago Piedrabuena y Carlos Federico Bellone son los asesinos que llevaron adelante esta fiesta. “La Frontera, el límite te lo pones vos” así promocionaron el evento, al cual asistieron más de 3 mil personas. Estos cuatro nombres pusieron en juego la vida de miles de pibes y pibas que salieron a festejar. Bajo sus complicidades con el gobierno de turno, quedaron impunes frente a un poder judicial misógino y patriarcal que da vía libre para las maniobras que anteponen los intereses del mercado por encima de la propia vida. 

La negligencia, la corrupción y la complicidad del gobierno municipal de Julio Garro se llevó el agradecimiento al micrófono en la apertura de la noche, saludando el apoyo del intendente por la posibilidad de llevar el evento adelante a pesar de las denuncias y el incumplimiento para la habilitación correspondiente. El Control Urbano Municipal se presentó en reiteradas ocasiones a la quinta en Romero y su accionar fue saldado con una coima para que la fiesta continuara.

Estamos frente a un Estado ausente, que hace de la vida de lxs jóvenes un negocio para ganancia del mercado. Es por esto, que  las organizaciones que trabajamos en la visibilización de la causa, no sólo estamos exigiendo que los imputados estén en prisión sino que luchamos para que este gobierno se haga responsable de la muerte de nuestra compañera.

Desde el primer mes lxs jóvenes nos movilizamos. En conjunto con la familia empezamos a participar de las asambleas por Emilia, para exigir Justicia. Entre jornadas de visibilización, movilizaciones y reclamos, fuimos por el pedido de imputación de cuatro funcionarios de Garro que trabajaron esa noche, y conseguimos que el Secretario de Seguridad Daniel Pique fuese imputado y citado a declarar en la causa.

El 22 de mayo fuimos notificados que la causa se elevaba a juicio, lo cual nos llena de fuerzas en el pedido de justicia por la muerte de nuestra compañera ya que los implicados del poder político de la ciudad de La Plata son los mismos que siguen firmando las habilitaciones.

Como jóvenes, como militantes pero sobre todo como compañerxs, nos comprometimos desde el primer día a levantar el reclamo de Justicia por Emilia para que su muerte, y la de tantxs otrxs, no quede impune. 

Correo Perio