Quien quiera investigar que vaya a la tele
 
Prensa
 

Quien quiera investigar que vaya a la tele

Por Mercedes Yurec*

Como investigadorxs en género de la Universidad Pública alertamos sobre la situación actual en las constantes obstrucciones a la producción de conocimiento soberano y el plan de desfinanciamiento organizado por parte del gobierno. Desde el Observatorio de Comunicación, Estudios de Género y Movimientos Feministas de la Secretaría de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, hacemos eco de este repudio y reclamamos políticas que recuperen a la ciencia como valor fundamental del desarrollo nacional.

Anunciando que “esto no da para más”, la investigadora a cargo del área de Ciencias Sociales y Humanidades de CONICET, Dora Barrancos, renunció a su puesto dejando el espacio sin autoridades a cargo. El suceso tiene lugar en la misma semana que una investigadora del mismo ente nacional concursó en un programa de televisión para financiar su proyecto de investigación en oncología.

Dora Barrancos es investigadora doctorada en Historia y una referenta en América Latina para los estudios feministas y el movimiento de mujeres. Encontrándose a cargo del área de Ciencias Sociales y Humanidades del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) desde el 2010, la historiadora renunció ayer a su puesto de trabajo luego de una espera de 5 meses.

Según comentó a Página/12, ya había pedido que preparen los papeles de su renuncia en el mes de enero, pero al tratarse de un ente autárquico dependiente del Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación, debía aguardar a un decreto presidencial firmado por el primer mandatario para que el sociólogo Mario Pecheny, electo para el puesto en el 2018, asuma en su lugar.

La misma espera sería la que sufre la directora del área de Ciencias Biológicas y Salud, puesto para el que fue electo el año pasado Alejandro Kornblihtt pero sigue bajo la jerarquía de Mirtha Flawiá.

Barrancos declaró: "Ya pasó un año desde que se eligieron autoridades y mi sucesor no fue designado en su cargo. Es una manera de dejar en evidencia la negligencia del gobierno actual, al que no le interesan las reglas democráticas ni el republicanismo que pregona”, planteó la socióloga al medio Página/12. “Esta situación evidencia el desaguisado institucional, ¿cómo va a tardar un año en salir un decreto? Es algo que no se puede creer. Me están diciendo que el trámite está en la Secretaría de Legal y Técnica desde hace mucho tiempo ya, yo me voy. Era una cuestión casi extorsiva, desde el CONICET me pedían que me quede porque la situación ya se iba a resolver, pero la verdad es que no estoy dispuesta a tanto”, añadió.

Ante semejantes sucesos y negligencia por parte de quienes gobiernan el Estado, no podemos más que pronunciarnos en contra de este vaciamiento y este operar del Poder Ejecutivo Nacional. Esto da cuenta no sólo de un serio desfinanciamiento en la ciencia y en pos de la producción de conocimientos con soberanía, sino que da cuenta de una firme decisión política de no permitir que la ciencia avance -¡o funcione siquiera!- en nuestro país.

El actual gobierno de la alianza Cambiemos en todas sus jurisdicciones demostró sistemáticamente su voluntad de obstruir procesos de soberanía científica, reduciendo los cupos para las postulaciones de becas de investigación, decidiendo recortar puestos para quienes investigaron para el Estado durante años, abandonando los espacios de trabajo y su infraestructura y no financiando investigaciones centrales para el desarrollo de nuestro país.

Estos hechos tienen lugar en la misma semana que Marina Simian, investigadora del CONICET, se presentó en la emisora TELEFÉ para jugar en un programa y así obtener financiamiento para su trabajo. ¿De qué se trata? Investigación sobre oncología. Siendo Argentina uno de los países con tasas más altas en pacientes oncológicos de diversos tipos, entre el colorrectal y el cáncer de mama, la búsqueda hacia curas y su erradicación cayeron en manos de un juego de azar, la misma suerte que correría la investigación nacional bajo el ala del gobierno.

*Observatorio de Comunicación, Estudios de Género y Movimientos Feministas

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