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Día Internacional de La Mujer

Por la Lic. Florencia Cremona

A principios del siglo XX, cuando los países europeos estaban viviendo una intensa revolución industrial, las mujeres comenzaron a ocupar puestos de trabajo en las fábricas emergentes que otrora eran exclusivos de los hombres. En este contexto se empezó a vislumbrar con mayor claridad una cultura discriminatoria hacia el género femenino: una situación signada por los bajos salarios, maltratos y condiciones inhumanas de empleo, llevó a que miles de mujeres reclamaran por sus derechos laborales y civiles. 

El día 8 de marzo fue elegido para recordar a un centenar de mujeres obreras que murieron calcinadas en 1908, a causa de las bombas que arrojaron sus empleadores cuando se encontraban encerradas en la fábrica textil Cotton de Nueva York reclamando mejores salarios y condiciones de trabajo.

Desde 1975, las Naciones Unidas establecieron el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, efeméride mundial.

A pesar de enormes esfuerzos de los movimientos de mujeres, legislaciones en ese sentido y organizaciones no gubernamentales, la matriz cultural que inferioriza y discrimina continúa caracterizando a casi todas las sociedades del mundo. En la Argentina los números son claros: en febrero de 2010, el Suplemento “Las 12”, del diario Página/12, publicó que “el INDEC estableció que la remuneración promedio de bolsillo de los ocupados varones era de 1910 pesos; entre las mujeres ocupadas sin hijos era de 1660 pesos, y si son mujeres ocupadas con hijos, el sueldo promedio baja considerablemente a 1352 pesos”. 1 

Según los datos recabados por el Centro de Comunicación y Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social en el trabajo del Observatorio de Medios con perspectiva de Género, el discurso de los medios de comunicación gráficos que giran en torno a la mujer crean un estereotipo vinculado con la belleza, los sentimientos, la maternidad y la victimización, donde el cuerpo de la mujer es siempre objeto de debate público. 

“Queda de manifiesto que la exigencia social y mediática de adaptarse a los modelos ideales corporales es mayor que la de los varones y se da una relación inapropiada entre  belleza  y  salud,  o  lo  que  es  lo mismo,  traduciendo  la  belleza  y  la  salud  como  dos términos equivalentes al éxito social. En  los niveles de  la procreación y el del erotismo, el cuerpo de  las mujeres es un cuerpo "para los otros" y, por ello, se considera que las mujeres son expropiadas de su sexualidad, de su subjetividad y desde luego de su cuerpo”2, consta en el Informe del Observatorio, llevado a cabo en el año 2010.  “Vemos  como  los discursos y  las  representaciones que  se  repiten y difunden en los medios sobre  las mujeres en política están atravesadas por una serie de significaciones asociadas a  la frivolidad,  la belleza,  los desbordes emocionales que  repercuten en  la  toma de  decisiones  políticas”. 3 

A cien años de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer, los objetivos siguen intactos: la igualdad de derechos entre varones y mujeres. 

1 Suplemento “Las 12”, diario Página/12, viernes 5 de febrero de 2010. Nota “El cuento de la Buena Pipa”, por Sonia Tessa.

2 Informe del Observatorio de Medios con perspectiva de Género elaborado por el Centro de Género y Comunicación Social – Facultad de Periodismo y Comunicación Social – UNLP.  Dir. Prof. Florencia Cremona.

3 Ibídem 2. 

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