La expropiación del diario La Prensa (1951). ¿Una medida dictatorial o revolucionaria?

 

Por Marina Di Rocco

marinarhcp@yahoo.com.ar

 

Introducción

            Para la realización del presente trabajo he analizado diferentes autores que abordan al Peronismo desde diferentes aspectos, pero me voy a centrar en un texto en especial: “La Prensa y el Peronismo. Critica, Conflicto, Expropiación” de Claudio Panella. En el capitulo cuatro de dicho texto se desarrolla como se fue dando el conflicto y cuales fueron las causas que llevaron al gobierno a tomar tamaña decisión.

            Contexto en que se enmarca el conflicto: El ascenso de Perón al poder y las dos primeras presidencias han sido  inagotables fuentes de estudio por lo que significó en la historia del país y de Latinoamérica. Hasta el momento el sector obrero había sido sistemáticamente relegado, ningún gobernante los había hecho participe de sus políticas de estado. Pero esta situación se vio fuertemente afectada con la llegada de Perón al poder.

            Debido a la política realizada, le gobierno de Perón  fue el blanco de duras criticas, entre las que se destacaron las de los medios de comunicación. Los constantes  enfrentamientos entre el gobierno y los medios desembocaron en diferentes conflictos.

            Perón trató de acallar las críticas que recibía por parte de los medios de comunicación formando una importante   cadena de diarios y otra de radios, que condujo desde la Secretaria de Prensa y Difusión. Los diarios independientes fueron presionados de mil maneras: cuotas de papel, restricciones a la circulación, clausuras temporarias, atentados, y en dos extremos la expropiación.

            El diario La Prensa no veía con buenos ojos la política pro obrera    que realizaba el gobierno. No reconocía a estos nuevos actores sociales que provenían de los suburbios. Al respecto Lila Caimari afirma: “La atracción y el rechazo, la fascinación y la repugnancia: tales fueron las reacciones que la aparición del peronismo produjo en la sociedad argentina”[1].  

 

Desarrollo

El camino a la expropiación: Desde su aparición en la escena política Perón fue blanco de fuertes criticas por parte del diario La Prensa. Dichas críticas se agudizaron durante la campaña electoral  de 1946. En respuesta a estas Perón comenzó a tomar medidas de un fuerte tinte autoritario.

            Para Claudio Panella el conflicto se va a dar en dos planos, el fiscal y el gremial. “El problema fiscal se relacionaba con los derechos de aduana del papel para diarios. El 31 de octubre de 1946 un abogado, Eugenio Moraggi, se presentó en la Aduana de Buenos Aires denunciando que los diarios La Prensa y La Nación estaban defraudando al fisco por imprimir los avisos comerciales de sus ediciones diarias en papel que no había pagado derechos de importación. El fallo de la Aduana dictaminó que no había existido defraudación, pero señaló que los diarios debían pagar los derechos aduaneros correspondientes al papel empleado en la impresión de los avisos publicados en sus ediciones desde 1939”[2]. Esta sanción sumada a la restricción del consumo de papel hizo que el diario se viera afectado económicamente.

            El conflicto gremial se dio a causa de los reclamos del Sindicato de Vendedores de Diarios. Estos pedían una mayor participación del sindicato para proteger la labor de los canillitas y evitar el abuso de las empresas editoras de diarios y revistas. Ante la negativa de la empresa a cargo de La Prensa el gremio realizó un paro de actividades. El gobierno intervino mediante el Ministerio de Trabajo declarando la conciliación obligatoria.

            A pesar de la intervención del estado el conflicto se agudizó. La Prensa no llegaba a un acuerdo con el gremio y las huelgas se intensificaron y se volvieron violentas, dejando como saldo un muerto y varios heridos. Esto hizo que el Congreso Nacional trate el conflicto en sesiones extraordinarias. Después de un largo debate entre ambas cámaras, el 12 de abril de 1951 se declaro mediante la Ley 14.021 la expropiación de todos los bienes que constituyen el activo de la sociedad colectiva La Prensa. Después de su expropiación el diario fue entregado a la CGT convirtiéndose en el vocero del movimiento obrero organizado.

Las criticas: La expropiación del diario La Prensa, La Nueva Provincia y de varias radios de todo el país condujo al monopolio estatal de los medios de comunicación de masas. “Perón se preocupó por aplicar una política de permanente presión contra los partidos opositores que tenían una escasa representación parlamentaria y prácticamente una capacidad nula de oponerse a las políticas de Perón. La forma en que fue tratada la oposición sugería que el oficialismo pensaba que ésta conspiraba permanentemente”.[3]  

            El panorama de los diarios se tornó monótono, siempre se repetían las mismas noticias y fotos, usaban las mismas frases y no había competencia en la búsqueda de información. “La propaganda y la publicidad eran manejadas por un organismo dependiente del Estado, que alcanzó gran perfección en el sentido de no dejar filtrar una noticia o comentario que pudiese ser desagradable para el gobierno”.[4]   

            La oposición no veía con buenos ojos el manejo de los medios por parte del gobierno. La Secretaría de Prensa y Difusión tenía como propósito impedir las críticas políticas al gobierno. Dicha secretaría  estaba a cargo de Raúl Alejandro Apolo, “a quien la oposición solía comparar con el doctor Goebbels, el vocero de Hitler”.[5]  

            Volviendo al caso de La Prensa Claudio Panella se pregunta: “¿Se justifica su expropiación en 1951? Por cierto que no.  Es más, teniendo en cuenta que le produjo al gobierno peronista más problemas que beneficios, puede decirse que hasta fue una medida impolítica (…) Cabe afirmar que la medida dispuesta por el gobierno tubo por fin acallar una voz opositora, que irritaba más que influía (…) pero que en definitiva fue un acto que mostró uno de los rasgos más censurable del peronismo”.[6]

            Si bien la oposición no estuvo de acuerdo con la medida tomada por el peronismo los adeptos de Perón festejaron la medida tomándola como un acto revolucionario, ya que veían a La Prensa como la forma de máxima expresión de la oligarquía y de los intereses extranjeros.

 

Conclusión

            Para terminar podría decir que el texto analizado, “La Prensa y el Peronismo. Critica, Conflicto, Expropiación”,  es de gran importancia para el desarrollo de mis tesis y para adentrarme en el tema elegido ya que es imparcial, no toma partido ni por el Peronismo ni por el medio de comunicación y se limita a analizar lo sucedido mostrando las diferentes posturas de los implicados en el conflicto.

            Con respecto a los otros textos analizados el tema no está tan desarrollado pero son de gran importancia para la contextualización de los hechos y para analizar la política seguida por el gobierno peronista, y así poder entender la medida extrema del Estado.

 

Bibliografía    

 



[1] Caimari, Lila. Perón y la Iglesia Católica, Religión, Estado y Sociedad en la Argentina (1943-1955), Buenos Aires, Ariel, 1994.

[2] Panella, Claudio. La Prensa y el Peronismo. Critica, Conflicto, Expropiación. La Plata, Ediciones de Periodismo y Comunicación, 1999. Capitulo IV.

[3] Luna, Félix. Breve Historia de los Argentinos. Buenos Aires, Editorial Planeta, 1993. capitulo  XII.

[4] Idemen. cit. 3

[5] Romero, Luís Alberto. Breve Historia  Contemporánea de la Argentina. Buenos Aires, F.C.E. 1994. capitulo IV

[6] Panella, Claudio. La Prensa y el Peronismo. Critica, Conflicto, Expropiación. La Plata. Ediciones de Periodismo y Comunicación, 1999. capitulo IV.